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La historia se inició en 1996, cuando la EAAB le exigió a la DIAN que le hiciera una reliquidación de sus impuestos de renta, tomando como base peticiones similares realizadas por las empresas ETB e Isagén, que habían sido resueltas a favor de las dos compañías.
En ese momento, la EAAB no pagó el impuesto requerido, pero sí reservó el monto exigido por la DIAN y lo destinó a diferentes inversiones. Estos recursos dieron una utilidad de $65.896 millones en un período de 10 años.
En primer instancia, la empresa distrital ganó el pleito, pero en 2007, el Consejo de Estado revocó la sentencia y conminó a la EAAB a cancelar el monto inicial del impuesto de renta, correspondiente a $41.807 millones.
La compañía pagó a la DIAN el dinero exigido, pero recibió un excedente por valor de $24.089 millones, como resultado de las inversiones que realizó por espacio de una década. En otras palabras, perdió y salió ganando.
Este análisis lo hizo el concejal Javier Lastra, quien basado en estos argumentos, se opuso al concepto de la Contraloría de Bogotá, que señaló hace una semana que la EAAB perdió dinero por la liquidación de los impuestos de renta del año 1996.