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La tensión ha sido palpable en la antesala a la reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) la próxima semana en Viena. Se han dado una serie de misiones diplomáticas entre algunos países miembros, al tiempo que el precio del petróleo ha languidecido a su punto más bajo en cuatro años.
Cada vez es mayor la cantidad de señales a través de comunicados públicos y canales no oficiales. Durante los últimos pocos días Nigeria ha dicho que empleará la mitad de su llamada cuenta de exceso de crudo para apoyar el gasto actual; el gabinete de Kuwait ha llamado a la acción para lidiar con la caída en el precio, e Irán y Venezuela han buscado el apoyo de otros productores para recuperar los precios.
“Creemos que los precios están en un nivel muy bajo y la inestabilidad en el mercado no le conviene a nadie”, le dijo a la agencia de noticias de Irán Rafael Ramírez, representante de Venezuela ante la OPEP.
Entre tanto, Arabia Saudita, el productor más grande del cartel, ha buscado generar calma, al tiempo que el precio de referencia internacional del barril Brent ha caído a US$80 el barril.
La aparente falta de consenso entre los miembros pone de relieve las pugnas que enfrenta el grupo para atacar el inclemente aumento en la producción de Estados Unidos, que también ha aumentado las expectativas, y una demanda de crecimiento más débil de lo esperado en Europa y Asia.
Los analistas están indecisos sobre si el cartel reducirá los objetivos de producción para defender precios más altos. ¿Qué escenarios pueden desarrollarse en Viena?
El secretariado de la Organización dice que la demanda por el crudo será de 29,2 millones de barriles diarios para 2015. Si la oferta se mantiene a los niveles actuales el próximo año, se tendrían que reducir, aproximadamente, entre 1 millón y 1,5 millones de barriles diarios para equilibrar el mercado, dijo Amrita Sen, de la consultora Energy Aspects.
Paul Horsnell, un analista de petróleo de Standard Chartered, dijo que se deben considerar tres puntos. ¿Hay un consenso en el cartel con respecto a que se deben generar recortes ahora? Si es así, ¿cuánto debería sacarse del mercado? ¿Y qué productores serán los que reduzcan su oferta?
La peor de las situaciones posibles es que la reunión de la OPEP termine en un desacuerdo abierto, dijo Simon Henderson, director del programa de Política de Energía y el Golfo para el Washington Institute.
Irán y Venezuela están haciendo un llamado para generar recortes en la producción, pero a causa de la inestabilidad en esos países, podrían no querer hacer la reducción ellos mismos. Incluso si Arabia Saudita y sus aliados del Golfo están dispuestos, según los analistas, serán hostiles a quienes busquen sacar provecho sin hacer sacrificios.
Una segunda opción es acordar que no tiene sentido mantener el precio del petróleo mediante medidas de corto plazo. Reducir la oferta no garantiza un aumento sostenido del precio, dicen los observadores de la industria. De hecho, sólo podría desatar un aumento en la producción de los pozos de petróleo de esquisto de Estados Unidos y de otros lugares de producción costosos en el mundo. Si la demanda no se recupera, sería necesario hacer más reducciones.
“La presión del mercado ciertamente puede reducirse”, dijo Laura El Katiri, del Instituto Oxford para Estudios de Energía. Pero Arabia Saudita debe asegurarse de que cualquier maniobra no limite los objetivos de más largo plazo del reino en participación de mercado, añadió.
La mayoría de los analistas están de acuerdo con que los precios del petróleo tendrían que caer más y durante más tiempo para que las fuentes que no sean de la OPEP reduzcan la oferta de forma significativa, lo cual generaría más problemas para el cartel y otros grandes productores.
Un tercer escenario sería que se reforzara el objetivo de producción de 30 millones de barriles diarios, que arrojaría una reducción de 600.000 barriles diarios con respecto a los niveles de hoy. Otra opción sería una reducción temporal de la cuota, para que llegue a 29,5 millones de barriles diarios. Una combinación de estas opciones podría ser el desenlace más realista, dijo David Hufton, analista de la corredora PVM. “Lo más obvio es que la Organización acepte adherirse a su cuota de 30 millones de barriles diarios y a un recorte adicional de 500.000 barriles diarios, que sería revisado en, digamos, junio o antes si lo cree necesario”.
Algunos observadores del mercado de petróleo han aludido a la participación de los países que no son de la OPEP en un potencial escenario. Se informó que los funcionarios de Rusia, que han hecho recortes con la Organización en el pasado, asistieron a la reunión en Viena.
“Los sauditas saben que unos pocos miles de barriles aquí y allá no van a hacer la diferencia”, dijo el economista de energía Leo Drollas. “Para estabilizar el precio debe haber un recorte sustancial. Pero no podrán hacer solos un recorte de este tamaño (más de 1 millón). Así que la cuestión se reduce a una pugna entre qué se necesita y qué se puede lograr”.