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El próximo semestre Cotelco presentará un proyecto que, entre otras cosas, busca mayor compromiso de los entes territoriales para el desarrollo turístico, así como cambios en la administración de recursos para este sector.
La instalación del Congreso Nacional de la Hotelería, desarrollado en Cartagena en los pasados 1 y 2 de octubre, incluyó un anuncio que, de tener buen curso, cambiaría considerablemente la estructura turística del país: la presentación de un proyecto de reforma de la Ley General de Turismo.
La propuesta, lanzada por Gustavo Toro, presidente de la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco), se divide en tres componentes que preocupan a la industria y cuya modificación, en palabras del ejecutivo, beneficiarán a esta. El primero pretende comprometer a las entidades territoriales con el desarrollo turístico de las regiones. “Hay un esfuerzo significativo por parte del Gobierno Nacional que destina recursos para el sector, pero no son suficientes ni complementados por recursos ni decisiones territoriales porque no hay conciencia de la importancia del turismo”, señaló Toro.
En ese sentido, el proyecto de reforma contempla la creación de un mapa turístico, que sea elaborador por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, donde se definan zonas con vocación turística para priorizar la inversión del Estado en la materia y que posean estrategias claras de desarrollo a través de Planes Maestros de Turismo que deberán estar incluidos en los Planes de Ordenamiento Territorial de los municipios. Señalización turística, capacitación e infraestructura, entre otros aspectos, hacen parte de los puntos más urgentes en los que se debe trabajar para impulsar el sector y la economía local.
Los lineamientos a tener en cuenta para determinar las zonas de vocación turística del país son la presencia de atractivos turísticos, la inclusión de este rubro en los planes de desarrollo de los departamentos o municipios, con asignación presupuestal. No obstante que este mapa defina las zonas que tendrán prioridad para inversión de recursos, las regiones que no se incluyan podrán acceder a esta condición demostrando un interés con la destinación de recurso humano, técnico y económico
Toro criticó fuertemente la indiferencia de alcaldes y gobernadores frente al desarrollo del turismo y la poca gestión, a la espera de que el Gobierno Nacional solucione los problemas del sector. “Los recursos del presupuesto regional destinados para el turismo y su crecimiento son mínimos o nulos y no permiten ejecuciones de fondo ni resultados que generen impacto. No se ha asumido un compromiso serio frente al desarrollo del turismo y sus planes son ajenos a las necesidades del sector”, señaló.
Esta moción fue apoyada por Eduardo Osorio, gerente general del Fondo Nacional de Turismo, que a su turno también mostró preocupación por la falta de interés de las entidades territoriales al “no reconocer al turismo como un elemento de desarrollo de la región”.
El segundo componente de este proyecto se propone que el Fondo Nacional de Turismo (Fontur) regrese al modelo contemplado en la Ley 300 de 1996 —Ley General de Turismo—, en el que los gremios administran los recursos como legítimos representantes del empresariado. “Así sucede con el Fondo Nacional del Café, el Fondo Nacional Ganadero o el Fondo Nacional Porcicultor”, anotó Toro. ¿De qué forma? La administración de los recursos deberá definirse tras una licitación pública a cargo de MinCIT de la que solo podrán participar los gremios del sector interesados. De esta manera, el fondo tendrá a su cargo el manejo de recursos parafiscales, y los fiscales, por medio de un contrato que se firme con el Ministerio.
“Creemos que el enfoque actual del manejo de la contribución parafiscal, que empezó a gestarse desde la Ley 1450 de 2011, donde se planteó la posibilidad de que fuese a través de una fiduciaria; y de la Ley 1558 de 2012, donde se le dio personería jurídica, ha llevado a que una entidad como Fiducoldex sea la que la administre”, añadió Toro.
Frente a este punto en particular, Cecilia Álvarez Correa, ministra de Comercio, Industria y Turismo, recomendó que las sugerencias en el tema tributario fueran enviadas a la comisión del Gobierno que trabaja en una reforma estructural sobre el tema y ofreció seguimiento por parte de su cartera a esa solicitud.
El último punto de la propuesta de reforma está relacionado con la operatividad de las empresas hoteleras y la necesidad de endurecer las sanciones para quienes incumplan normas del orden turístico y que estas sanciones recaigan también sobre los representante legales para evitar cambios en razón social y comercial y no se sigan cometiendo irregularidades. “Esto también nos ha llevado a replantear la utilidad del Registro Nacional del Turismo. Este no debe ser únicamente un instrumento para recolectar información sino garantizar al usuario una mínimas condiciones de calidad de los servicios”, señaló Toro. Las entidades departamentales de turismo, según la propuesta, serán las encargadas de verificar el cumplimiento de los estándares y expedir una constancia.
La presentación de este proyecto de reforma está prevista para el próximo semestre, por lo que su aprobación podría tomar un tiempo prolongado. Esta situación motivó el interés de la MinCIT a trabajar en el corto plazo para avanzar en los temas más urgentes y aprovechar las condiciones económicas que posicionan al turismo como un jalonador de divisas.