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En el foro ‘Visión Institucional del Futuro de las pymes’, que se realizó ayer en el marco de la Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Medellín, el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (Federacafé), Gabriel Silva Luján, manifestó que una de las alternativas para mitigar los impactos de la actual crisis es “impulsar las pequeñas y medianas empresas, en lugar de tantos proyectos de infraestructura”. También indicó que una de las pérdidas más significativas de la crisis sería que se marchite el espíritu emprendedor.
Silva agregó que el gremio caficultor en Colombia está constituido por pymes, entendiendo que el 95% de los cultivadores del grano operan en una extensión de cinco hectáreas.
El ejecutivo también propuso que un porcentaje de los impuestos parafiscales (aportes que todas las empresas deben hacer al Sena, las Cajas de Compensación Familiar y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar), que por año ascienden a los $4 billones, se destine —durante un período de dos años— a un fondo para apoyar a las pymes, con el objetivo de generar empleo.
Por su parte, el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, señaló que el apoyo a las pequeñas y medianas empresas es una preocupación para el Banco, en razón a que “el 60% del empleo en la región lo generan las pequeñas y medianas empresas. Por ello, las entidades multilaterales debemos apoyarlas. En los últimos cinco años hemos otorgado a las pymes créditos por USS$6 mil millones”.
Otro de los expositores fue Federico Restrepo, presidente de Empresas Públicas de Medellín (EPM), quien destacó que en el impulso a las pymes está la sostenibilidad a largo plazo “como parte de la responsabilidad social empresarial, desde la perspectiva de empresa, no como un modelo asistencialista”. Por ello, EPM viene adelantando un programa de proveedores con estas empresas, a través de proyectos de estímulos de investigación y desarrollo, complementados con programas transparentes de contratación”.
EPM forma parte en Antioquia de un programa de capacitación para 450 pymes, con el objetivo de generar procesos de innovación.
El caso brasileño también fue analizado por Paulo Okamotto, director del servicio brasileño de pequeñas empresas, quien señaló como elemento del crecimiento de su país en los últimos años, el impulso que se le dio al mercado interno, con base en el desarrollo de las pymes. “Se debe generar un ambiente favorable, que en el caso de Brasil se recogió en una ley que ofrece estímulos tributarios diferenciados y tratamiento preferencial en procesos de contratación del Gobierno para pequeñas y medianas empresas”.