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Luego de que la Contraloría General de la República (CGR) emitiera una opinión negativa sobre los estados financieros y de negocio de la Refinería de Cartagena (Reficar), la compañía emitió un comunicado en el que destaca que la información que analizó la auditoría de la CGR se preparó “de conformidad con las normas de contabilidad y de información financiera aceptadas en Colombia”.
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Explicó: «Los estados financieros fueron revisados y auditados por la firma Ernst and Young (EY), revisores fiscales de Reficar, quienes emitieron una opinión sin salvedades ni limitaciones, razón por la cual reflejan razonablemente la situación financiera, los resultados de las operaciones y los flujos de efectivo de la compañía”.
La auditoría de la Contraloría “determinó que en el cálculo del impairment (prueba del deterioro de los activos) se evidencia un posible sesgo de la dirección de la empresa (Reficar), entendido como falta de neutralidad en la preparación de la información”, según la información difundida por el ente de control el lunes pasado.
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Reficar había presentado en sus estados financieros al cierre de 2017 una utilidad de $48.000 millones, cifra que fue cuestionada por el dictamen del organismo de control. Según la Contraloría, esa utilidad se reportó luego de un ajuste contable respecto al deterioro del proyecto en años anteriores (ajuste que llevó a que el cálculo de ese deteriorio fuera menor).
En abril pasado, la CGR había explicado que, si bien ese tipo de ajustes son permitidos por las normas internacionales de contabilidad (aplicables para Colombia), este «incide en un resultado operacional positivo de $48.094 millones, cuando la realidad podría ser diferente». Y añadió: «Si Reficar no hubiera realizado dicho ajuste, tendría un resultado mejor que en la vigencia 2016, en la que obtuvo una pérdida de $2,4 billones, pero en todo caso sería negativo llegando a una pérdida de $1,4 billones».
La refinería, por su parte, sostuvo que “las cuentas de propiedad, planta y equipo, así como el cálculo del impairment (prueba de deterioro de los activos), se realizaron con sujeción estricta a las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF)”.
Imprecisiones, debilidades, ligerezas, variables inadecuadas, entre otros, es lo que, en resumen, figura entre los hallazgos que advierte la Contraloría. “En opinión del organismo de control, los estados financieros de Reficar no presentan razonablemente en todos los aspectos importantes su situación financiera a 31 de diciembre de 2017, así como los resultados de las operaciones por el año terminado en esa fecha”, expresó la CGR en su comunicado del lunes.