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Es miércoles, día de El Espectador le explica. Aprobaron la reforma laboral en el Senado y ahora llega a conciliación, el paso previo para convertirse en ley. Así que este boletín de resumen semanal trae todos los detalles que nos contaron los reporteros atentos al desenlace del proyecto, qué fue lo que finalmente se avaló, qué tuvo que pasar como para que un proyecto que estaba hundido hace menos de un mes reviviera y ahora esté ad portas de cambiar el tipo de relación laboral que tienen miles de empleadores con sus empleados en Colombia, también lo que sucederá con las horas extras y, por ejemplo, con los pagos cuando a usted le toca trabajar los domingos y festivos, además de los contratos de aprendizaje para los estudiantes del Sena. Y, claro, la posición de los generadores de empleo en el país. Recuerde entrar a todos los enlaces que dejaremos a continuación para ahondar en cada arista.
Pero antes de entrar en toda esta conversación política y económica, les dejamos en este enlace todo lo que está sucediendo con Miguel Uribe Turbay y su salud de acuerdo con los reportes del equipo médico que lo atiende, también los avances en la investigación y lo que se sabe de todos los capturados y señalados por la justicia hasta el momento:

Ahora sí, comencemos. Pasó de todo este martes y es que, primero, cuando en el Senado se debatían los últimos artículos de la reforma laboral, terminando la tarde la Corte Constitucional frenó la reforma pensional y se la devolvió al Congreso, luego, entrando la noche, el mismo Senado que acababa de dar vía libre a, precisamente, la laboral, negó la consulta popular 2.0 radicada por el Gobierno. Así que es mejor ir paso a paso para entender lo que sucedió y lo que se viene, pues detrás de todo esto hay una serie de enfrentamientos que escalaron a lo más alto del poder Ejecutivo y Legislativo, muchas presiones y una puja de poderes pocas veces vista, a tal punto que hasta la iglesia tuvo que entrar a mediar para desescalar el asunto. Así las cosas, vayamos atrás y con un paso paso para entender mejor por qué llegamos hasta donde llegamos y la forma en la que sucedió.
Cuando el gobierno de presidente Gustavo Petro llegó al poder, prometió de entre una larga lista de reformas, una laboral. Su entonces ministra Gloria Inés Ramírez la estructuró y radicó en el Congreso. No pasó ni el periodo de prueba, si es que hablamos en lenguaje ‘laboral’, pues “el proyecto de ley fracasó sin que superara siquiera su primer debate”. La razón, esgrimían los analistas, fue que le faltó precisamente debate con los propios actores que generan empleo en el país, y, por esa vía, consenso con todos los implicados. Los gremios de la producción dejaron claras sus diferencias. Había todo un capítulo sindical en el documento. El Ejecutivo hablaba de devolverle los derechos laborales a los trabajadores como una jornada nocturna que comenzara más temprano -se proponía desde las 6 de la tarde inicialmente- y que cuando usted trabajara en un día de descanso, como el domingo, tuviera un recargo del 100% al momento de recibir el pago de la nómina, entre otros.
En el 2024, en mayo, la volvieron a radicar. Se suponía que ya traía cambios, aprendizajes del primer intento, pero en general el vestido lucía igual. El Gobierno decía que sí generarían empleo con esta propuesta, aseguraron que unas 90.000 plazas. Los empresarios, que son los que pagan esas nóminas, y, por supuesto, todo ajuste que se haga sobre ellas, argumentaba lo contrario, decía que no se atacaba la informalidad, y advertían que, ante un aumento de costos, para poder cubrirlos, se generaría el efecto contrario y ese es que se vendrían despidos. Incluso un informe del Banco de la República hablaba del riesgo de perder unos 400.000 empleos como país, si se aprobaba como estaba pensada originalmente. Lo que vino después fue muy típico de lo que sucede en el seno de donde se hacen las leyes: “logró pasar los dos primeros debates en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes”, pero, un momento, eso pasó solo cuando se eliminaron 30 artículos, “cuya mayoría pertenecía al capítulo sindical”. Negociación, al fin y al cabo, que es como está construida la democracia en el Congreso.
“El código laboral que rige en Colombia data de 1950. Imagine usted gestionando talento hoy, en medio del crecimiento de la economía digital, con una ley de hace más de 70 años”.

El documento, que ya había pasado por una dura cirugía, llegaba a la Comisión Séptima del Senado. ¿Qué había sido aprobado hasta ese momento? “Recargo por trabajar en días de descanso pasando del 75 % al 100 %. La jornada nocturna, que comenzaría a las siete de la noche y no desde las nueve de la noche, como sucede actualmente. Venían ajustes en la licencia de paternidad que buscaba pasar de dos a cuatro semanas; se contemplaba la existencia de un contrato laboral para los aprendices del Sena, lo que obligaría al empleador a pagar por lo menos el salario mínimo y todo el tema de seguridad social; “la formalización de repartidores de plataformas, mecanismos para la formalización de trabajadores rurales y trabajadores domésticos, vinculación de las madres comunitarias a la nómina del ICBF, estabilidad laboral reforzada para mujeres embarazadas y prepensionados, entre otros”, escribimos en una anterior edición de El Espectador le explica. Pero la reforma fue hundida allí, sin siquiera discutirse. Ocho senadores votaron sí al archivo de la reforma. Eso fue en marzo, el 18, de 2025. Ahí se iban marcando más y más las diferencias políticas entre Ejecutivo y Legislativo.
Inmediatamente el presidente Petro dijo que, ante la negativa del Senado, convocaría a una consulta popular y por esa vía buscaría que fueran los propios colombianos, en las urnas, los que decidieran por el cambio del estatuto laboral. Una puja más del ya frecuente enfrentamiento entre esas dos ramas del poder. Y así fue, con las preguntas listas, la radicaron en el Congreso. Eso fue el 1 de mayo, día del Trabajo, en el Senado. Catorce días después ese mismo Senado la hundió con una votación de 49-47, un resultado muy criticada por el oficialismo que hasta calificaron la decisión de fraude. Pero el presidente del Senado defendió la actuación de los legisladores y, otra vez, se fue marcando más y más la diferencia entre Ejecutivo y Legislativo.
Paradójicamente, ese mismo día revivió el proyecto de reforma laboral porque se aprobó una apelación que buscaba darle vida, otra vez. Unos analistas leyeron la situación como una estrategia del Congreso para frenar la consulta impulsada por el Gobierno, justo cuando ya se está calentando el ambiente para las elecciones de 2026, y con esta acción lograban llevar a la gente a la calle, una jugada más que a favor de los intereses políticos electorales. Otros, como la presión del Gobierno para que sí o sí tomara forma el proyecto de ley que ya había logrado pasar por la Cámara de Representantes. Peluqueado, pero había pasado. Presión de lado y lado. Intereses de lado y lado.
¿Quién tenía la tarea ahora de debatir en el Senado? ¿Qué se venía después de tanta puja política? ¿Qué posición asumieron las centrales obreras?
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“La informalidad laboral alcanzó el 57,2 % de la población ocupada durante el primer trimestre de este año. Eso quiere decir que “más de la mitad del país trabaja sin contratos ni garantías. Y, aunque no es nuevo, sí es grave. Es la primera vez en cinco años que la tasa aumenta en este mismo periodo”, nos contaron los colegas de Economía.
A debate entraban, por ejemplo, recargos nocturnos de acuerdo al tamaño de la empresa, el recargo gradual, del 75 % al 100 % de los dominicales, pero los festivos se mantenían en el 75 %; la formalización de los trabajadores de plataformas digitales pero con respeto a la autonomía de cada uno para conectarse a la plataforma que quisiera y no estar obligado a trabajar para una sola; el cambio en el contrato de aprendizaje de los estudiantes del Sena, la formalización de madres comunitarias por medio del ICBF; una prima para cada trabajador si la empresa terminaba el ejercicio con un crecimiento del 4 % y la posibilidad de trabajar medias jornadas o cuatro días de trabajo por tres de descanso, entre lo más grueso del documento.
El 27 de mayo comenzó formalmente el debate. “A las 2:30 se aprobaba el informe de ponencia. A las 2:50 se aprobó el primer bloque de artículos, a las 3:10 el segundo bloque, a las 6:00 de la tarde el tercer bloque y a las 6:26 el artículo 25. Eso se traducía en una jornada con aprobación de los primeros 70 artículos de la reforma. A las 9:00 de la noche el titular, como la reforma, estaba listo: Reforma laboral es aprobada en la Comisión Cuarta del Senado. Todos los detalles y explicación de cada uno aparece en este cubrimiento en vivo de los colegas de Economía y de Política” escribimos.
Entonces, para ir sacando conclusiones sobre lo aprobado hasta ese momento, los colegas de Economía nos lo explicaron así, desde la forma hasta el fondo: “En su resurrección, la reforma laboral obtuvo el visto bueno de la Comisión Cuarta del Senado. Esto significa que la iniciativa completa tres de cuatro debates que debe surtir para convertirse en ley. Resta el paso por la plenaria de esta corporación, que se antoja de todo menos sencillo”, escribía Diego Ojeda aquel 28 de mayo de 2025. Ese día quedó aprobada “la ampliación de la jornada nocturna y el incremento en los recargos por trabajo en días dominicales”. Es decir, la nocturna comienza a las 7:00 de la noche. También se aprobó que “el recargo en días festivos y dominicales sea del 100 %”.
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Además, “se aprobó que a los estudiantes del Sena se les reconozca una remuneración del 75 % de un salario mínimo en su etapa lectiva, y del 100 % en su etapa práctica, así como cotizaciones a pensión y seguridad social”. Se avaló “la formalización de repartidores que trabajan mediante una plataforma digital (como Rappi o DiDi Food)” con “beneficios como cobertura ante riesgos laborales, salud y pensión”, “la creación de una Unidad de Trabajo Especial (UTE), la cual es un mecanismo de aportes al sistema de seguridad social para cubrir los riesgos de la vejez (como los accidentes de trabajo o enfermedades laborales) mediante el sistema general de pensiones”.
Y para crear plazas laborales, que era parte de la división entre los que criticaban y avalaba, “se aprobó el programa “Crea empleo”, que otorga un subsidio a la nómina de las empresas de hasta 50 trabajadores. El beneficio se aplicará por un período de hasta 12 meses por cada nuevo puesto de trabajo que generen”.
Por otra parte, se crea un capítulo especial para mejorar las condiciones de trabajadores agropecuarios, la formalización de población migrante, de deportistas, de trabajadores del arte y la cultura, de periodistas, hay flexibilidad para trabajadores responsables de labores de cuidado, al teletrabajo y entornos laborales flexibles, una protección ante la automatización y la descarbonización, además de la formalización de los manipuladores de alimentos del Programa de Alimentación Escolar (PAE).
Pero aquí van más contenido que explica detalladamente lo aprobado:
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Uno de los cambios más importantes en lo que quedaba aprobado hasta este instante era que las pequeñas y medianas empresas no tendrán excepciones, es decir, más del 90 % de las empresas del país, que no son grandes compañías, deberán acogerse a todo lo que se apruebe, como, por ejemplo, los recargos dominicales y de festivos, la jornada laboral con la franja nocturna que comienza a las 7:00 de la noche, y “la estabilidad laboral para mujeres en embarazo, el reconocimiento de licencias médicas por condiciones asociadas a la salud sexual y reproductiva y sanciones contra la discriminación por identidad de género u orientación sexual”.
En el fondo, todavía seguía viva una pregunta que muchos, tanto seguidores como detractores, se hicieron desde el día uno: ¿Esta reforma ataca la informalidad, que es uno de los problemas estructurales en Colombia? El programa “Crea empleo” tiene ese objetivo, ¿pero será suficiente para llevar de la informalidad a la formalidad a algunos de los 13 millones de colombianos que cada día se levantan a vivir del rebusque? El Dane calcula que la informalidad en Colombia es del 57,2 %, pero en las zonas rurales es del 84,1 %.
¿Y por qué es tan difícil lograr ese tránsito? Sin ir tan lejos, porque es costoso: “En Colombia, un empleador que quiera contratar a un trabajador con todas las de la ley no solo debe pagar el salario mínimo —que en 2025 es de $1’423.500—, sino también cubrir el auxilio de transporte, prima de servicios, cesantías, vacaciones, salud, pensión, riesgos laborales y caja de compensación. En total, el costo mensual supera los $2’200.000 por cada empleado”, nos contó Diego Ojeda. Y ese costo resulta elevado para una pequeña y mediana empresa, que en Colombia está compuesta por organizaciones de menos de 10 trabajadores.
Estos otros datos explican, en parte, la realidad laboral colombiana: “La informalidad en las microempresas es del 85,7 %, en la pequeña empresa es del 20,3 %, en la mediana es del 5,8 % y en la grande es del 2,9 %. ¿Qué tan fácil es para una empresa asumir costos laborales de más de $2 millones al mes por cada trabajador? La respuesta estaría entre estas cifras”. Así las cosas, el mejor de los escenarios para un trabajador es apostarle a una empresa grande, donde la informalidad es escasa, el problema es que la mayoría de las oportunidades laborales están en las que no son grandes, el 90 % del aparato productivo de Colombia.
Un punto no menos importante es el de los trabajadores del transporte: “Tras el paro de transportadores, en septiembre del año pasado, el Gobierno se comprometió a llevar en la reforma laboral mecanismos que faciliten la formalización de este sector. En el tercer debate del proyecto de ley, estos mecanismos no fueron tenidos en cuenta en el articulado” y se supone que ahora sí se tendría en cuenta en la plenaria y último debate, a donde las cosas parecían complicarse, pues se contaron “200 proposiciones y unos 120 artículos nuevos que fueron propuestos por los senadores”. Y ahí se fue tejiendo, poco a poco, la aprobación en la recta final:
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Daniel Felipe Rodríguez Rincón, de la redacción de Economía, nos contó que “con 85 votos a favor y 5 en contra, el Senado aprobó en la noche del miércoles 11 de junio un primer bloque de 17 artículos del proyecto de reforma laboral”. Y en este texto los explicó uno a uno, pero aquí les dejamos un avance: “Artículo 59: garantiza el derecho a la negociación colectiva en todos los niveles: empresa, rama, sector o territorio”, “Artículo 69: crea el contrato agropecuario, con garantías mínimas como afiliación a seguridad social, pago oportuno, estabilidad y formalización progresiva”, “Artículo 27: establece una cuota obligatoria de empleo juvenil en sectores público y privado, con incentivos a las empresas que la implementen”, “Artículo 28: pretende dignificar el trabajo doméstico con reglas más claras, tales como: contrato escrito obligatorio, afiliación al sistema de protección social y respeto por los derechos laborales”, “Artículo 30: prohíbe la discriminación laboral por razones de género, orientación sexual, identidad de género, embarazo o maternidad” y “Artículo 43: reconoce la intermitencia en el trabajo cultural y artístico, y establece medidas para garantizar la seguridad social a los trabajadores de este sector”, entre otros.
En términos generales había muchas proposiciones, más de 200, por eso la plenaria conformó una subcomisión (integrada por los ocho ponentes) para que analizara y sintetizaran, pues el tiempo estaba justo y no alcanzaba si se debatía una a una. La discusión más profunda estaba en los artículos 2, 11, 12, 15, 17, 23, 25, 37, 38, 74, 75, 76 y 77. Ahí estaban, por ejemplo, los temas de la hora en la que debería iniciar la jornada nocturna, la posibilidad de trabajar cuatro días y descansar tres, el pago del recargo del 100 % cuando se trabaje un festivo, el pago de la prima adicional cuando a la empresa en la que usted trabaja tenga crecimientos por encima del 4 %, el tema de los contratos de trabajo a los aprendices del Sena, el de los trabajos parciales y aportes parciales a los parafiscales, la formalización de las madres comunitarias y también la formalización de los transportadores.
Para el 13 de junio se había aprobado en la plenaria del Senado 58 de 77 artículos de la ponencia, se avaló la creación de un incentivo para la generación de puestos de trabajo formales, conocido como Crea Empleo, que necesita recursos del Presupuesto General de la Nación. En total, “la sesión del jueves 12 arrojó un artículo negado, el 17. Y 18 aprobados, que fueron estos: 2, 5, 6, 7, 13, 14, 16, 19, 21, 29, 36, 39, 40, 45, 47, 48, 49 y 60”. Una vez más, los temas álgidos seguían pendientes de aprobación en este último debate, que eran jornada nocturna, recargo en días de descanso, aprendices del Sena y trabajo a tiempo parcial.
Y mientras ese debate se daba, el Gobierno ya había radicado la Consulta 2.0 con la suma de cuatro puntos en temas de salud, dejaban claro que como Ejecutivo desconocían la decisión del Senado de hundir la consulta original, decían acudir a la figura de “excepción de inconstitucionalidad” y lanzaban el decreto, con firma del presidente Petro, el famoso “decretazo”, para avanzar sin tener que pasar por el Legislativo:
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Y cuando ya se estaba en la recta final de la aprobación, cuando solo faltaban 19 artículos para concluir el cuarto y último debate de la reforma, desde el observatorio laboral de la Universidad Javeriana y sus expertos en temas laborales y fiscales, se aseguró que precisamente la reforma laboral podría aprobar temas que ya existen en la legislación colombiana y que por eso levantaban la mano para pedir un mayor rigor técnico. También dejaron saber análisis sobre lo que vendría con las modificaciones de, por ejemplo, los recargos por trabajar en los días de descanso: “Ninguna empresa tiene hoy presupuestados esos aumentos inmediatos. Sectores como vigilancia, aseo, turismo y restaurantes, que operan en horarios nocturnos y dominicales, podrían verse gravemente afectados. En particular, la gastronomía es uno de los pocos sectores que contrata de forma masiva sin barreras, y podría responder a estas reformas con aumentos de precios, reducciones de personal o informalización, según su tamaño y capacidad de adaptación”, dicen. Todos los detalles aparecen en este texto.
Para el 17 de junio, después de que se aprobaron seis artículos y dos más fueron negados, el Senado abordaba en su última sesión los puntos más delicados. Sobre las 10:00 comenzó el debate en la plenaria. Once minutos más tarde, se hizo la primera votación de la jornada, cuarenta minutos después se avaló el artículo 74, casi dos horas más tarde el 23, hora y media pasó y también el 62, una hora cuatro minutos para eliminar el 37 y el 38, a las 4:13 pasó el 25, a las 5:36 el 11, diez minutos después el 15, treinta minutos se necesitaron para el 12, un poco más de 25 para el 76, a las 6:50 la plenaria rechazó artículos nuevos que se proponían, a las 6:56 pasó el 77 y a las 7:00 de la noche ya estaba aprobado el título del proyecto, es decir, la reforma laboral. En un resumen corto, se avaló “que la jornada nocturna empiece a las 7:00 p.m., pero no se exceptuó a las micro y pequeñas empresas. También se dio el visto bueno para que el recargo de los dominicales y festivos sea de 100 %”. El cubrimiento periodístico, minuto a minuto, aparece en este enlace.
Con un poco más de análisis, Santiago La Rotta escribió este texto después de la aprobación final: Reforma laboral sale del Senado con cambios clave: esto es lo que sigue. Tiene que hacerse la conciliación antes del viernes, y no es fácil la tarea, pues “la versión preferida del Gobierno sobre el proyecto es la que aprobó la Cámara en 2024. – la otra es la recién aprobada por el Senado-. Y en la conciliación se van a volver a ver las grietas no solo entre los dos textos (que al final es la naturaleza del proceso legislativo), sino entre las corporaciones y su relación con el Gobierno. Por ejemplo, “el Senado eliminó dos artículos sobre protecciones sindicales que sí pasaron el examen de la Cámara”.
Una de las aprobaciones clave es que “los aprendices del Sena ya no estarán cobijados bajo el contrato de aprendizaje, sino con uno de vinculación laboral como el resto de los trabajadores”. Pasó también “el recargo para los días dominicales y festivos, que quedó en 100 %, como también se había aprobado en Cámara”. Pero aclararon que “este incremento se hará de forma gradual” para no golpear tan fuerte en los números de los empleadores.
Daniel Felipe Rodríguez Rincón escribió este detallado paso a paso con los principales cambios que dejó la aprobación en el Senado y que ahora pasa a la conciliación, pero aquí les dejamos un escueto resumen: Contrato indefinido, la nueva regla, así es una vez se firme y sea ley, “todos los nuevos vínculos laborales deben ser indefinidos. Las excepciones son: proyectos con duración clara o contratos fijos de hasta cinco años”. Ahora se tendrán recargos desde más temprano y festivos mejor pagos, es decir, “el recargo nocturno empezará a aplicarse desde las 7:00 p.m. (y no desde las 9:00 p.m., como ocurre ahora) y el pago por trabajar domingos y festivos subirá gradualmente hasta llegar al 100 %”. ¿Y eso cómo se verá en la práctica? Así: “Desde julio de 2025, el pago adicional será del 80 %. En julio de 2026 subirá al 90 %. Y en julio de 2027 llegará al 100 %, el doble de una hora ordinaria”. Por otra parte, los aprendices del Sena ahora sí tendrán en las empresas contrato laboral, y los repartidores que trabajan con las plataformas digitales deberán ser afiliados al sistema de seguridad social: salud, pensión y riesgos laborales, se les “reconocerán derechos como las prestaciones sociales (cesantías, primas, vacaciones)” y la “app ya no podrá desligarse del trabajador bajo figuras como “usuarios”, “socios” o “colaboradores”, si existe una relación constante y personal en la prestación del servicio”. Los que quedaron por fuera y son los grandes perdedores de esta reforma: trabajadores del sector transporte, especialmente transporte de carga. ¿Se vendrá un paro como respuesta?
Para entender de manera sencilla, les dejamos esta serie de imágenes mientras tenemos noticias de la conciliación y la forma presidencial, que podrán seguir en este enlace: https://www.elespectador.com/economia/
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