
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El fabricante británico de motores de avión Rolls-Royce prevé suprimir hasta 8.000 puestos de trabajo por el colapso del tráfico aéreo, provocado por la pandemia de coronavirus, señaló este domingo a la AFP una fuente cercana a la compañía. La cifra representa cerca de un 15% de la mano de obra de la compañía.
«El impacto del COVID-19 no tiene precedentes. Hemos tomado medidas rápidas para aumentar nuestra liquidez, reduciendo drásticamente nuestros gastos (…) Pero, tenemos que ir más lejos aún», señaló un portavoz del grupo, precisando que hay negociaciones con los sindicatos y que se anunciará una decisión este mes.
Lea también: La crisis del sector aéreo se traduce en la pérdida de miles de empleos
El anuncio de Rolls-Royce se suma a los 3.000 despidos previstos por la aerolínea irlandesa Ryanair anunciados el viernes y a los 12.000 de British Airways, en un contexto de grave crisis del sector aéreo por el coronavirus.
En marzo, el tráfico aéreo mundial registró el descenso más fuerte de su historia reciente, con una caída de 52,9 % respecto al mismo periodo el año pasado, y se ubicó en niveles de 2006, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que considera que en todo el mundo se encuentran amenazados 25 millones de empleos en el sector y actividades vinculadas.
Boeing, uno de los dos fabricantes más grandes de aviones en el mundo y principal exportador de EE.UU., anunció el pasado miércoles una pérdida neta de US$641 millones para el primer trimestre del año (frente a las ganancias de US$2.149 en el mismo periodo de 2019).
Le puede interesar: Avianca rectifica publicidad por órdenes de la Supertransporte
La compañía Virgin Atlantic también pidió ayuda al gobierno británico para sobrevivir, de momento sin respuesta.
Rolls-Royce ya anuló su dividendo en abril y dijo esperar un impacto importante de la pandemia en sus resultados.
Desde 2018 la compañía redujo su mano de obra en 4.600 personas, esencialmente en los servicios administrativos.
Esta vez las supresiones afectarán en prioridad a los obreros que trabajan en los motores de aviación civil.