Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Las acciones en los grandes bancos de Estados Unidos han caído dramáticamente desde que el sector tuvo su último pico, en marzo pasado. Instituciones de la talla de Morgan Stanley, Bank of America y Citigroup han visto cómo sus acciones han tomado la senda negativa con caídas de hasta el 20% en su cotización.
Luego de haber tenido un aumento sustancial durante los primeros meses del año y de ayudar a apalancar el S&P 500 a su mejor inicio desde 1997, la retirada que se ha dado en las acciones de las instituciones financieras se podría acelerar por la inminente reducción de calificaciones por parte de Moody’s. Esto implica que podría ser un verano turbulento para el mercado en general.
Los títulos financieros, como un sector significativo del S&P, han liderado el mercado de activos a nuevos picos, y la aguda retirada por parte de los miembros más amplios de Wall Street refleja una combinación de preocupaciones renovadas en torno a la economía de Estados Unidos y preguntas más amplias sobre el modelo de negocios de Wall Street.
“Creo que hasta cierto punto los bancos son un barómetro de la actividad económica y reflejan el incierto ambiente de crecimiento”, dijo Vadim Zlotnijov, estratega de mercado de la firma AllianceBernstein.
Los inversionistas esperaban una corrección de 10% cuando las acciones financieras comenzaron a bajar de precio a finales de marzo, en particular por el alza significativa durante el primer trimestre.
Sin embargo, la reducción de precio ha ido más allá de una mera ‘corrección’, a medida que los inversionistas se preocupan de que los bancos enfrenten la posible amenaza de contagio por parte de una crisis renovada en la Eurozona.