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Unos 11.000 caficultores de Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío, Antioquia y Chocó enfrentan el reto de reponerse de los efectos del terremoto del 10 de agosto. Para ello, la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) encabeza las labores de atención, diagnóstico y búsqueda de ayudas para las familias afectadas, a través de la campaña internacional “Súmate a la causa”.
El reto es mayor debido a dos factores: el primero es que la tragedia llegó durante el comienzo de la temporada de cosecha, que es clave para asegurar los ingresos de las familias que dependen del cultivo y evitar que la crisis se profundice aún más. Y el segundo es el de realizar las elecciones de representantes que se desarrollan de manera virtual desde hoy, 1° de septiembre, hasta el 3, y presencial entre el 5 y 6 de septiembre. El proceso definirá quiénes integrarán 389 comités municipales y 15 comités departamentales en todo el país.
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En conversación con El Espectador, Guillermo Arcila, director social y de asuntos gremiales de la Federación, explicó el alcance de los daños, el impacto en la producción y los retos de organizar las elecciones cafeteras en medio de la emergencia.
¿Qué impacto ha tenido el terremoto del 10 de agosto sobre el gremio cafetero y cómo identificaron las zonas afectadas?
Luego del sismo activamos nuestro sistema de información cafetera, que tiene georreferenciados a todos los productores registrados. Cruzamos esa información con datos geológicos nacionales y de Estados Unidos para identificar las zonas cercanas a las fallas y delimitamos un polígono de un kilómetro alrededor de ellas. Allí encontramos más de 43.000 caficultores en seis departamentos.
Después desplegamos una red de mensajes de texto, llamadas y atención en comités municipales y departamentales. Obtuvimos respuesta de vida y estado de 20.000 caficultores, de los cuales 11.000 reportaron algún daño. Esto nos permitió construir un mapa de calor para identificar los municipios y veredas con mayores reportes de afectación (ver mapa).
¿Cuántos municipios están dentro de la zona de afectación?
Inicialmente identificamos 98 municipios dentro de la franja de afectación en Antioquia, Caldas, Quindío, Risaralda, Valle del Cauca y Chocó. Actualmente, realizamos visitas de validación en terreno para dimensionar con mayor precisión los daños, por lo que el número subió a 120, y todavía puede variar.
¿Cómo ha sido la atención del desastre en la ruralidad en donde están los caficultores?
Desde la FNC estamos haciendo visitas, predio a predio, para evaluar afectaciones en las viviendas, sistemas productivos y apoyar a las alcaldías en el registro oficial de damnificados. Hasta ahora se ha concentrado en las áreas urbanas, que es donde hay mayor afectación, y en las zonas rurales, que por su complejidad y dispersión la labor ha sido más dispendiosa. Por eso estamos ayudando con el registro y así evitamos que los productores tengan que desplazarse para ser registrados.
Vamos a clasificar las afectaciones para que en una siguiente fase lleguen los ingenieros a valorar los costos de reparación.
¿Se han registrado víctimas mortales entre los caficultores?
Hasta ahora no tenemos reportes de fallecimientos entre los caficultores, según las más de 10.000 respuestas recibidas y las visitas realizadas en terreno.
Respecto a las pérdidas materiales, ¿es posible que el terremoto afecte la producción cafetera? ¿En qué medida?
Tenemos en esta época del año la cosecha concentrada, que es entre agosto y diciembre. Por eso ha sido importante revisar cómo están los procesos de beneficio, que es lo que permite sacar el grano de las fincas para venderlo.
El gerente de la Federación advirtió desde las primeras 24 horas que un segundo desastre podría ser perder la cosecha si no se atiende adecuadamente. Estamos articulando esfuerzos para evitar que los productores pierdan más de lo que ya les causó el desastre natural y garantizar que la cosecha pueda recogerse y comercializarse.
¿Qué riesgos existen para la cosecha?
Uno de los principales desafíos es el de infraestructura de beneficio del café que tiene cada finca, en donde el reporte actual es de más de 5.600 afectados, aunque en distinto grado. Cuando estas colapsan, los productores tienen dificultades para transformar el café de la semilla a pergamino seco para comercializarlo.
Para responder a los casos en los que hay daños que impiden realizar el proceso, la Federación impulsa la estrategia de “beneficio solidario”, mediante la cual los caficultores pueden utilizar la infraestructura productiva de vecinos que continúen operando.
¿Qué tan preocupante es la situación de los recolectores?
Existe una alerta importante, porque algunos alojamientos para recolectores resultaron afectados. Hoteles, cuarteles dentro de fincas y otros espacios están siendo utilizados por personas damnificadas o presentan daños, por lo que se dificulta recibir a los jornaleros. El reto es garantizar alojamiento y condiciones adecuadas para que la mano de obra llegue a las zonas cafeteras durante la cosecha.
También es importante que se restablezca el tránsito por las carreteras y se garantice el tránsito de las personas y del producto.
¿Consideran inevitable una afectación económica?
El caficultor siempre ha demostrado ser resiliente y salir adelante. Desde la Federación y las entidades públicas buscamos apoyar. Esperamos que con la solidaridad y las redes de apoyo en el proceso de beneficio no sea tan traumático el impacto.
¿Qué más está haciendo la Federación para apoyar a los cafeteros? ¿En qué consiste la campaña?
“Súmate a la causa” busca movilizar la solidaridad de personas, empresas, gremios y aliados nacionales e internacionales para que la ayuda llegue también a las zonas rurales, donde las afectaciones son significativas y la asistencia tarda más en llegar, porque se concentran en las zonas urbanas.
A través de la Federación buscamos canalizar los recursos que se destinarán a proyectos que permitan mitigar los impactos sufridos por los caficultores después del sismo.
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¿Cómo se definirán las prioridades para invertir los recursos recaudados con la campaña?
Actualmente, estamos en la fase de identificación y caracterización de daños. Solo después de completar los diagnósticos técnicos será posible establecer costos, prioridades y necesidades más urgentes. Vamos trabajando por etapas, hoy no sabemos cuánto va a costar recuperar la zona cafetera. Sabemos que lo más probable es que los recursos no nos alcancen y vamos a buscar maximizar los beneficios.
La destinación de algunos recursos también dependerá de las condiciones fijadas por ciertos donantes, que pueden solicitar apoyo específico para vivienda o infraestructura productiva.
¿La Federación sufrió daños en su infraestructura?
Sí. Tenemos reportes de afectaciones en más de 37 instalaciones. En Risaralda se han identificado al menos 12 predios y la sede administrativa del comité de Valle del Cauca sufrió daños graves, al punto que podría requerir demolición. Cada comité tiene su reporte y todavía estamos terminando de realizar la valoración.
Este momento es particularmente importante para el gremio, porque están a menos de una semana de las elecciones de representantes que se realizan cada cuatro años. ¿Cómo llegan a este momento en medio de la emergencia?
Las elecciones cafeteras son el principal mecanismo de participación democrática del gremio y se realizan cada cuatro años. Este proceso permitirá elegir a 4.848 representantes, para 389 comités municipales y para 15 comités departamentales.
Hay más de 18.000 candidatos inscritos, 2.952 mesas y cerca de 9.000 jurados externos. Además, participan comisiones de escrutinio conformadas por personalidades independientes y la Misión de Observación Electoral (MOE), que supervisa el proceso, con más de 400 observadores a nivel nacional, para garantizar que se cumpla el protocolo y la elección sea transparente.
¿Consideraron aplazar la elección debido a la coyuntura actual?
Tenemos afectados cuatro comités departamentales. Aunque la emergencia llevó a analizar un posible aplazamiento de la elección, se descartó la posibilidad porque no sabríamos para cuándo reprogramar. Ahora estamos atendiendo la emergencia, pero después hay que reconstruir y el proceso va a durar meses.
Entretanto, la máxima instancia de la FNC es el Congreso Cafetero, y este debe sesionar con los nuevos representantes entre noviembre y diciembre. No podríamos tener representantes en 10 comités y no tenerlos para el resto. La prioridad es atender a las familias, pero no podemos silenciar la voz de los caficultores, que se expresa en el voto.
¿Cómo funcionará la votación?
Habrá dos modalidades. Una es virtual, para quienes se registraron previamente, entre el 1° y 3 de septiembre, que estará habilitada de 8:00 a. m. a 4:00 p. m., para quienes se preinscribieron antes del 24 de julio y para aquellos en los departamentos afectados por el terremoto: Antioquia, Valle del Cauca, Caldas, Risaralda y Quindío, vía WhatsApp.
La otra opción es presencial, mediante mesas fijas y móviles habilitadas el 5 y 6 de septiembre, según la región. Las mesas móviles buscan acercar el proceso a los caficultores que viven en zonas rurales dispersas, por eso ellos saben con tiempo cuál es el horario y lugar en el que se van a ubicar.
Tenemos un censo electoral de 349.983 caficultores cedulados habilitados para votar. En 2022, la participación fue del 55 % del censo.
¿Las zonas afectadas por el sismo tendrán votación presencial?
Sí. Habrá votación presencial incluso en zonas afectadas, mediante esquemas fijos y móviles.
Sin embargo, se espera una menor participación de quienes resultaron gravemente afectados, ya que hoy su prioridad es atender a sus familias y solucionar sus afectaciones.
Sobre la representación que votará el gremio esta semana, ¿cómo está la participación de mujeres y jóvenes?
Las mujeres representan cerca del 32 % de los caficultores registrados. Actualmente ocupan alrededor del 28 % de los espacios de representación municipal y el 22 % en los comités departamentales, muy por debajo del registro. Los jóvenes representan apenas el 2,6 % de los caficultores registrados, por lo que existe un desafío importante para incrementar su participación en los espacios gremiales.
¿Existen cuotas de género o juventud para estas elecciones?
No. No existen cuotas obligatorias en los estatutos. La elección de mujeres y jóvenes depende del resultado de las urnas y de las campañas desarrolladas por los candidatos. Para esta elección hemos crecido en número de candidatos en dichos segmentos, pero que queden elegidos se dará orgánicamente.
¿Cómo garantizan la transparencia del proceso electoral?
El proceso está reglamentado por los estatutos y un calendario electoral que define reglas claras para inscripciones, campañas y votación.
Además, participan jurados independientes, comisiones de escrutinio externas, la MOE y un tribunal disciplinario encargado de investigar y sancionar posibles irregularidades. También existen restricciones para evitar ventajas indebidas por parte de dirigentes gremiales en ejercicio y que todos los candidatos estén en igualdad de condiciones.
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