Publicidad

Una hoja de ruta al futuro

La academia y el sector discuten las reformas que el país debe adoptar para garantizar la sostenibilidad del sector.

12 de junio de 2011 – 04:59 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

En el pasado mes de mayo entraron al país más de US$5.700 millones por inversión extranjera directa. Una prueba contundente de que el mundo mira a Colombia como una economía en furor.

Sin embargo, los críticos aseguran que buena parte de esos recursos tiene como fin último sacar tajada del boom minero energético que tiene en auge al país, y que su consecuencia más funesta  -y directa- es la erosión de la actividad industrial por vía de la inestabilidad del tipo de cambio, el impulso a las importaciones y, entre otros males, la promoción de sectores que no generan productos ni servicios de valor agregado.

En momentos en que la industria reclama una política de fomento industrial, El Espectador consultó a empresarios, académicos y gremios sobre los retos urgentes y los planes a desarrollar para garantizar su futuro.

El Espectador pregunta:

1- ¿Por qué es necesario que Colombia establezca una política para el fomento industrial?

2- ¿Cuáles son los principales retos de la industria hoy en día?

3- ¿Cómo se pueden contrarrestar los efectos negativos de la revaluación del peso?

4- ¿Cómo se debe aprovechar la diversificación de mercados que está realizando el Gobierno?

5- ¿Cuál debe ser el objetivo que la industria debe cumplir en los próximos cinco años?

Ramón Pereira, presidente Promotora de Cueros S.A.S.

Recorrer el camino

1. La industria son los procesos y actividades que  transforman materias primas en productos elaborados. Así se generan valor económico, empleo y, lo más importante, se suplen necesidades. Colombia debe aprovechar la abundancia de sus materias primas y crear industrias encadenadas de valor agregado, obteniendo los mencionados beneficios para sus conciudadanos y, además, divisas mediante las exportaciones.

2. El reto más grande que tenemos es lograr un entorno de sana competencia que permita a  los industriales competir en igualdad de condiciones por los mercados. Es importante propiciar reglas equitativas y simétricas entre los diferentes actores de la economía mundial en beneficio del consumidor. Hoy existe inequidad en el contexto mundial, causada por políticas que deliberadamente manipulan la tasa de cambio, protegen con impuestos, aranceles y paraaranceles ciertos nichos de la industria, entre muchas otras prácticas restrictivas. Estas alteraciones al sano equilibrio económico mundial deben ser compensadas por Colombia.

3. Lo importante es lograr que todos los países dejen fluctuar libremente sus tasas de cambio, sirviendo como reguladores del mercado. Esto no sucede hoy y, como consecuencia, necesitamos manipular nuestra tasa de cambio para equilibrar las disparidades de otras economías donde se establece artificialmente.

4. El país debe aprovechar su abundancia en materias primas estimulando la creación de cadenas de valor agregado que permitan la producción y exportación de bienes. Una fuerte política en este sentido traería consigo empleo formal, incrementando la demanda interna  y garantizando solidez económica para sus ciudadanos. Ya Brasil y China nos mostraron el camino…

5. Considerando su abundancia, la excelente ubicación, su clima estable, entre muchos otros factores positivos, Colombia debe propiciar el entorno adecuado para que florezcan y se consoliden encadenamientos productivos que logren competir y generen valor basados en su competitividad, calidad y pertinencia.


Juan Felipe Mejía, jefe del Departamento de Economía, Eafit.   

Apalancar la competitividad

1. La política industrial puede desempeñar un rol importante al promover el desarrollo económico de un país. Experiencias exitosas de economías como Corea del Sur o Taiwán así lo demuestran. Sin embargo, es importante tener en cuenta que los experimentos en esta materia no han sido exitosos en todos los casos. Es fundamental tener muy claro las “buenas prácticas” de política industrial para una economía como la colombiana.

2. A la luz de la creciente internacionalización de la economía colombiana, hay que lograr mayores niveles de productividad. Como lo afirma Paul Krugman, Nobel de Economía en 2008, lo que se conoce como “competitividad” es realmente productividad.

3. Debemos mejorar aspectos que apalancan la competitividad y en los cuales aún estamos rezagados, los denominados “pilares de la competitividad”. Temas ampliamente debatidos en el país como la pobre situación de la infraestructura colombiana, la cual implica  onerosos costos de transporte, son de vital importancia.

4. La diversificación de exportaciones, tanto desde el punto de vista de productos como de mercados, es reconocida en la teoría económica como un mecanismo que puede promover el crecimiento económico de un país. Pero para lograr este objetivo se requiere mejorar la calidad.

5. Promover un consenso a nivel del sector tripartito (academia, empresa, Estado), tendiente a mejorar la competitividad exportadora colombiana, para que los acuerdos de libre comercio ya suscritos y por venir se utilicen de forma efectiva.

Marta Lucía Ramírez, presidenta Coalición para la Promoción de la Industria.   

Impulso al sector

1. Es indispensable para  generar empleo de calidad. En los países desarrollados la industria permitió la transformación social y económica. Ello, en nuestro caso, dependerá del reconocimiento que se haga de los sectores industriales nacionales y regionales, así como de su agenda y de las problemáticas actuales que permitan avanzar en competitividad, empleo y desarrollo sostenible.

2. El crecimiento económico no se produce de manera espontánea y, para mantenerse, requiere un fuerte liderazgo político. Para crecer sosteniblemente se debe aprovechar el mercado interno y, simultáneamente, ampliar la participación de los productos nacionales en el plano internacional al aumentar las exportaciones.

3. Existen mecanismos de cobertura cambiaria que hacen posible negociar en diferentes períodos de tiempo sobre algunas transacciones de ventas y compras con diferentes mercados, asegurando así una tasa de cambio en determinada fecha.

4. El plan del gobierno Santos y su compromiso con el desarrollo, la creación de empleos y la inserción internacional de Colombia nos permiten una visión moderna, constructiva  para unas manufacturas de nueva generación que establezcan condiciones más atractivas para la inversión, tanto en las industrias tradicionales como en las que aún no desarrollamos.

5. Al 2016, el verdadero desarrollo de Colombia debe sustentarse en la adopción de una agenda productiva que dé prioridad al desarrollo industrial y al procesamiento en el país de las riquezas que poseemos en materias primas energéticas y agrícolas. El Plan de Desarrollo contiene elementos fundamentales para este propósito y debe incorporar instrumentos adicionales para convertir a Colombia en una potencia industrial de tamaño medio en la región.


Carlos Arturo Zuluaga, presidente de Asesco.   

Producir responsablemente

1. Colombia no puede abandonar un esfuerzo de tantos años para construir una base industrial sólida. Ha costado muchos recursos y apoyo del Gobierno, y requerido importantes inversiones y capacidad de emprendimiento por parte de los empresarios. A pesar de que nos estamos convirtiendo en un país minero-petrolero, esto puede cambiar muy fácil con una afectación en los precios del crudo, por ejemplo. No se deben abandonar a su suerte otros sectores de la economía como la industria, que generan empleos calificados y divisas, además de facilitar el desarrollo del país.

2. El primero, definitivamente, es sobrevivir en un ambiente cada vez más competido. Por ejemplo, los precios de productos chinos obligan al industrial a estar evaluando permanentemente sus opciones de competencia. Desafortunadamente, cada día la solución óptima pasa por convertirse en importador.

Otro gran reto tiene que ver con la producción responsable y sostenible. Debemos ser unos empresarios con un claro y genuino sentido social. Nuestro país tiene grandes dificultades y hay demasiada pobreza. Los industriales tenemos que poner de nuestro lado y no dejar esa tarea sólo en manos del Estado.

3. Es una tendencia mundial difícil de contrarrestar. Seguramente existen mecanismos para generar un ahorro y evitar el endeudamiento. Lo más crítico, sin embargo, es la gran volatilidad en el tipo de cambio. Así como sube $100, los baja con la misma facilidad. Es en las decisiones de los propios industriales donde está la mayor posibilidad de “defenderse” de la revaluación, tratando de realizar un manejo muy controlado de sus compras e inventarios que hagan a las empresas menos sensibles a las grandes variaciones en el tipo de cambio.

4. Los tratados comerciales son una herramienta muy importante para abrir y diversificar los mercados. Pero estas negociaciones deben hacerse, primero, en una estrecha relación con el sector productivo y, segundo, definiendo de una forma muy clara temas trascendentales como reglas de origen, tiempos de desgravación y asimetrías económicas. Nos parece, sin embargo, que con la reciente reducción generalizada de aranceles se perdió una herramienta muy importante de negociación.

5. Mantener las empresas en capacidad de competir abiertamente. Colombia es un mercado de moda y los grandes actores internacionales están llegando al país. Ojalá la industria nacional pueda aprovechar este boom de la economía colombiana en los próximos cinco años. Es la oportunidad que esperábamos para consolidar las industrias y llevarlas a un nivel  acorde con el desempeño potencial de nuestra economía.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido