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Pese a que en días pasados el ministro de Trabajo, Rafael Pardo Rueda, aseguraba que el ambiente para acordar el incremento para el salario mínimo era una buena señal, ayer se disolvió la mesa de concertación salarial luego de seis reuniones que comenzaron el pasado 2 de diciembre. Por lo pronto, el Gobierno busca que este miércoles las partes se reúnan por séptima vez. Sin embargo, la opción más cercana para los representantes de los empresarios, es que el reajuste del próximo año quede en manos del presidente Juan Manuel Santos.
Ayer, los empresarios aumentaron su propuesta del 3,8% al 4%. Esto significa que de hacerse un reajuste del 4% el salario mínimo pasaría de $589.500 a $613.080 (se le sumarían $23.580. Si se toma la iniciativa de las centrales obreras del 6% el alza sería de $35.370. La diferencia entre los planteamientos es de $11.790.
“Hicimos un gran esfuerzo para subir del 3,8% al 4%. Eso significa 2,2% por encima de la inflación esperada. Nunca se había propuesto un incremento así”, aseguró al término de la reunión el presidente del Consejo Gremial Nacional, Rafael Mejía López quien contó que este martes se entregará al Gobierno un informe sustentando la propuesta. “El siguiente paso es el decreto. No vamos a aceptar más reuniones”.
La propuesta final de los empresarios (el ajuste del 4%), es, en opinión de Mejía, “una cifra prudente para conservar el empleo formal. Cualquier cosa por encima, hará mella. En 2013 se han visto varios meses con rentabilidad negativa”.
Entretanto, el presidente de la Confederación General de Trabajadores (CGT), Julio Roberto Gómez, ve que en manos del Gobierno está la posibilidad de volver a convocar a una nueva ronda de negociaciones en lo que resta de esta semana. “Las centrales obreras mantuvieron su posición en un 6%. Los empresarios, en el 4%. El Gobierno no termina de fijar una propuesta. Un ajuste inteligente sería del 6%, o al menos, cercano a esa cifra”.
Según un reciente informe de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), un incremento mayor al 4% iría en contra de la positiva dinámica que trae el descenso del desempleo ya que los costos laborales aumentarían pese a las reducciones parafiscales que trajo la reforma tributaria.
Sergio Clavijo, presidente de ese organismo, dijo recientemente a este diario que “parte de la problemática para no pensar en ajustes más generosos tiene que ver con que Colombia se ha salido en las comparaciones internacionales en materia de salario mínimo”.
De no concretarse ningún acuerdo en la comisión salarial en los próximos días, Gómez asegura que el presidente Santos debe ser inteligente a la hora de plasmar en un decreto el reajuste que cobijará en 2014 a cerca de 1,27 millones de trabajadores. “Un Gobierno que aspira a ser reelegido debería ser generoso con los sectores vulnerables”.
Rafael Pardo, ministro de Trabajo, reiteró que el objetivo del Gobierno, antes de un decreto, es lograr la concertación. “Los sectores deben plantear su posición. Recibiremos los esquemas de gremios y sindicatos. De aquí al miércoles el Gobierno decidirá si convoca a una nueva reunión”.