Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
José Darío Uribe es un hombre siempre analítico y reflexivo. Está al frente de la gerencia general del Banco de la República desde enero de 2005 y se ha distinguido como uno de los llamados “técnicos” más reconocidos dentro de los economistas y analistas del país.
Uribe sabe lo que dice y por qué lo dice. Su visión de lo que ocurrirá en la economía colombiana este año es más optimista que la de 2009, habla de crecimiento positivo, aunque afectado por el deterioro en el comercio con Venezuela. También de las amenazas como el impacto del fenómeno de ‘El Niño’ sobre los precios de los alimentos y la inflación, sobre lo que ocurrirá con las tasas de interés y de cambio y las preocupaciones que genera el desempleo. Y dice que los resultados positivos de la industria y el comercio son mejores de lo esperado y que llegaron antes de lo previsto.
¿Cómo ve el panorama de la economía colombiana este año?
Para 2010 estamos esperando un crecimiento del PIB entre 2 y 3% y una inflación que se sitúa en el rango meta del largo plazo, que es entre 2 y 4%. El crecimiento proyectado se sustenta en una tasa de interés baja (3,5%), en los efectos de la mejora en las expectativas de consumidores y productores, que se ha visto desde el segundo semestre del año pasado, un relativamente mejor ambiente externo, excepto por Venezuela, pero en el resto del mundo se espera un mayor crecimiento. Ya hemos empezado a ver más dinamismo de las exportaciones no tradicionales a Estados Unidos y a destinos diferentes a Venezuela.
¿Qué le preocupa de ese panorama?
Un factor negativo, y que creo que explica por qué probablemente el crecimiento económico colombiano este año va a ser inferior al de países como Chile, Brasil y Perú es el impacto de Venezuela. Estamos viendo un desplome de las exportaciones a ese país y no sería extraño que en 2010 estuviéramos exportando niveles de US$1.500 millones o menos, un golpe bien fuerte; en 2008 exportamos algo más de US$6.000 millones y el año pasado terminamos por encima de US$4.000 millones.
¿Cuáles pueden ser las explicaciones a una caída tan fuerte?
Básicamente tres: la economía venezolana tuvo una tasa de crecimiento negativa en 2009 (-2,9%), muchos analistas proyectan una tasa de crecimiento negativa este año; otro tiene que ver con la devaluación del bolívar, no solamente la oficial, sino la que se había dado antes, cuando algunos productos fueron excluidos de la canasta que estaba cobijada con el dólar oficial en 2,15 bolívares por dólar. Y el tercero tiene que ver con las restricciones comerciales.
Además, este es un año electoral, ¿qué tanto afectará ese hecho la economía?
Es una pregunta que siempre me hacen los empresarios. Y les digo: “Son ustedes los que me tienen que responder, ustedes son finalmente los que invierten”, la respuesta es que sí afecta, genera expectativas y algo de incertidumbre en el clima de inversión, pero nadie me sabe decir en concreto por qué. Realmente no sé con cierto nivel de confianza cuál es el efecto. Pero incluso en otros países de la región los años electorales golpean de manera más fuerte a la economía. Colombia es donde menos hay afectación por el año electoral. Si usted observa, en países como México las crisis han coincidido con años electorales, incluso en Perú, aunque la estabilidad allá ha ido mejorando. Tal vez Chile puede ser otro caso donde la economía no se ve tan afectada por los procesos electorales.
¿Cuál puede ser la razón para ello?
Tal vez porque en los países que se afectan menos hay conciencia de que desde el punto de vista del manejo macroeconómico no hay cambios de fondo, se ha generado un consenso sobre el manejo macroeconómico, las variaciones no son tan marcadas de un gobierno a otro. También por innovaciones institucionales como la independencia del banco central, que mantiene una política en favor de la estabilidad.
Sobre las señales de recuperación de la economía, ¿qué opinión le merecen los datos que dio a conocer el DANE sobre la industria manufacturera y el comercio (crecieron 2% en noviembre pasado)?
Son un poco mejores de lo que estábamos esperando. El equipo técnico del Banco hace dos meses esperaba ver variaciones anuales positivas a partir de enero de este año y las comenzamos a ver desde noviembre de 2009. Desde hace unos meses advertimos que la caída había tocado fondo y que la industria comenzaba a recuperarse, de allí nuestra proyección de crecimiento para este año.
Pero si los resultados positivos llegaron antes de lo esperado, ¿eso no permite ser más optimistas?
La última proyección del equipo técnico es un crecimiento entre 2 y 4% para 2010, ellos no descartan que pueda ser superior a 3% (el Gobierno habla de 2,5%). Pero mirando la información disponible hoy, lo prudente es pensar en un crecimiento entre 2 y 3%.
Sin dejar de reconocer los resultados de las políticas del Banco para reducir la inflación (2% en 2009, la menor en más de 50 años), ¿el resultado no fue un poco también producto del lento dinamismo de la economía el año pasado?
Es cierto que hubo poco dinamismo del gasto, pero también por una caída fuerte en las expectativas de inflación, lo cual se asocia con la política monetaria, a su credibilidad y a la reversión de los choques de oferta negativos de alimentos y bienes regulados desde 2007 y 2008. Recuerde que nosotros siempre dijimos que esos aumentos de alimentos y de algunos bienes regulados iban a ser temporales, en parte asociados a lo que estaba ocurriendo en el mercado mundial y que después iban a caer. Y el gran reto en 2007 y 2008 era que en el momento en que aumentaban los precios de los alimentos no se contagiara al resto de las decisiones de precios y salarios en la economía. Eso lo logramos. Y en la medida en que se consiguió, cuando se revirtió el choque de oferta negativo de los alimentos y de combustibles la inflación terminó en 2%.
Este año se prevé que el fenómeno de ‘El Niño’ será más severo de lo que se había previsto, seguramente afectará de nuevo los precios de los alimentos…
La visión hoy del fenómeno de ‘El Niño’ es de un impacto más fuerte del que estábamos pensando hace uno o dos meses y de mayor duración. Eso significa que muy probablemente va a tener un impacto mayor en los precios de los alimentos y de algunos bienes regulados. Pero el punto para tener presente es que se trata de un fenómeno temporal, luego del cual podremos ver reducciones importantes en las variaciones de los precios y de la inflación, tenemos confianza en que terminará en el rango entre 2 y 4%.
Un tema crítico es el del empleo, ¿cómo puede ayudar la autoridad monetaria a aliviar esta situación?
La política monetaria puede apoyar la generación de empleo en el corto plazo, en la medida en que ayude a que la economía, que está creciendo por debajo de su capacidad productiva, alcance un crecimiento similar al de la capacidad productiva. Lo que no se puede esperar de la política monetaria es que genere de manera sostenida una menor tasa de desempleo. Eso se logra a través de otro tipo de políticas que tienen que ver con el funcionamiento de los mercados y en particular del laboral y con el hecho de que crezcamos de manera sostenida a una mayor tasa.
Pero el país es consciente de que cuando crecimos mucho la tasa de desempleo no bajó del 10%, significa entonces que hay problemas de tipo estructural en el mercado laboral.
En relación con los anuncios del Gobierno en el Plan Financiero de 2010 se dijo que habrá emisiones de TES por $26 billones, ¿eso puede presionar a alza la tasa de interés?
Hay que ponerlo en contexto. El déficit fiscal en 2010 va a ser más alto que en 2009 y eso hay que financiarlo, la cifra que reveló el Ministro de Hacienda fue bien recibida por el mercado, entonces habrá que esperar a ver qué impacto tendrá la política fiscal sobre las tasas de interés.
También se han oído voces, como la del presidente de la Andi, que dicen que hay espacio para bajar más las tasas.
Y hay otros que dicen que no hay espacio para bajar más o que se bajaron más de la cuenta, eso es natural, no quisiera referirme a lo que dicen los analistas. Lo que sí puedo decir es que nosotros tomamos las decisiones de política monetaria con un análisis cuidadoso de la información disponible y de las proyecciones que hacemos. Y ese análisis en el momento nos dice que las tasas de interés en 3,5% están en el nivel adecuado.
Es curioso, aquí pareciera existir en algunos un deseo de que las tasas de interés no suban en el futuro. Pero hay que tener en cuenta que si aumentan más adelante puede ser consecuencia de que la economía esté teniendo un mejor dinamismo, lo que es una buena noticia. Lo cierto es que con crecimiento económico entre 2 y 3%, las expectativas de inflación controlada y en la medida en que todos entendamos que el incremento de los precios de alimentos y de algunos bienes regulados va a ser temporal, por el fenómeno del ‘El Niño’, podremos tener una estabilidad de las tasas.
Respecto al salario mínimo, el Banco había hablado de un incremento de 3% y el reajuste superó esa cifra.
Nosotros dijimos que se tuviera en cuenta que la inflación en 2009 estaría alrededor de 2% y que la meta de inflación para este año es de 3%, nunca hemos hecho ni debemos hacer recomendaciones específicas, pero sí hacemos comentarios sobre qué tipos de criterios se deben tener en cuenta. Y a diferencia de lo que muchas veces se dice, yo muy especialmente he hecho mucho énfasis en que en las discusiones de salario mínimo se deben tener en cuenta los niveles de desempleo y los altos niveles de informalidad en la economía colombiana.
En muchos países no hay salario mínimo…
Es cierto, o existe un mínimo que efectivamente es mínimo. En Colombia el llamado salario mínimo lo reciben cerca de dos millones de personas y menos del mínimo lo reciben más de seis millones de personas.
Para este año se prevé que seguirá llegando inversión y que por ello se mantenga el fenómeno de la revaluación, ¿tendremos que acostumbrarnos y aprender a convivir con esta situación?
Que llegue inversión es una excelente noticia y en el mediano plazo si queremos tener altos niveles de inversión necesitamos tener altos niveles de ahorro interno para que de esta manera exista cierta estabilidad cambiaria. Nos falta en este sentido, aunque la tasa de ahorro en Colombia ha mejorado. Pero hay que tener en cuenta que el aumento de la inversión entre 2003 y 2007 fue muy fuerte.
¿Qué ha pasado con las reservas que se perdieron en el Banco New York Mellon de Nueva York?
El proceso legal ha seguido su curso, el juez de Nueva York al que le había sido asignado el caso se declaró impedido en noviembre pasado porque su esposa iba a entrar a trabajar en el banco New York Mellon. A comienzos de diciembre se asignó un nuevo juez, en una jurisdicción que no correspondía y los abogados del Banco pidieron el cambio a la jurisdicción apropiada, lo que se realizó. El nuevo juez comienza una etapa en el proceso, que como ocurre en todas partes es un proceso largo. Yo soy optimista, creo que tenemos argumentos sólidos para esperar un resultado favorable.