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Wall Street selló el martes con un sólido avance del 3,98 % una jornada marcada por la volatilidad, pero en la que las principales plazas bursátiles del mundo lograron estabilizarse tras el desplome con el que reaccionaron el lunes a la rebaja de la calificación de la deuda de Estados Unidos.
El Dow Jones de Industriales, el principal indicador del parqué neoyorquino, consiguió sumar esta jornada 429,92 puntos, con lo que recuperó la simbólica cota de las 11.000 unidades perdida en la víspera, cuando vivió su sexto peor retroceso en puntos de la historia.
El rebote vivido este martes en la bolsa neoyorquina consiguió contagiar a los mercados europeos, que finalmente cerraron con ganancias o caídas moderadas a pesar de que el DAX 30 de Fráncfort había llegado a desplomarse más de un 7 % y el FTSE de Londres a caer más del 5 % durante la sesión.
Los mercados de valores de Europa intentaron enderezarse así de las fuertes caídas de la víspera, un «lunes negro» en el se vieron arrastradas por la caída de Wall Street, que reaccionó con gran pesimismo a la rebaja de la nota de la deuda de EE.UU. por la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor’s (S&P).
Así el parqué de Fráncfort consiguió reducir las pérdidas y terminar con un descenso de sólo un 0,10 %, mientras que Londres subió un 1,89 %, París ganó un 1,63 %, Milán avanzó un 0,52 % y Madrid retrocedió un 0,36 %.
El Euro-Stoxx-50, que reúne las mayores empresas de la zona del euro, subió un 0,3 %.
Wall Street también empezó la jornada bajo el signo positivo, lo que contribuyó a impulsar las compras en los mercados de valores europeos en las horas que comparten negociación.
La atención de los mercados estuvo puesta también en la reunión del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal estadounidense (Fed), que decidió, aunque no por unanimidad, mantener al menos hasta mediados de 2013 su política de estímulo monetario, y con ello los tipos de interés por debajo del 0,25 %.
Al término de su reunión, que se produjo en medio de las turbulencias de los mercados financieros globales, los miembros de la Fed indicaron que el crecimiento de la economía de EE.UU. hasta junio ha sido «considerablemente más lento que lo esperado por el Comité».
Wall Street reaccionó al anuncio de la Fed cambiando de rumbo y el Dow Jones de Industriales se precipitó a la baja y llegó a caer un 1,8 %, aunque rápidamente rebotó hasta terminar finalmente con una subida con la que recuperó gran parte del terreno perdido el lunes, cuando cayó el 5,55 %.
El euro se mantuvo por encima de los 1,42 dólares en el mercado de divisas de Fráncfort, impulsado por la intervención del Banco Central Europeo (BCE) con la compra de deuda soberana de la zona del euro.
El BCE adquirió por segundo día consecutivo deuda pública de España e Italia, lo que contribuyó a bajar las primas de riesgo, según los operadores.
Las generalizadas turbulencias y volatilidad en los mercados coinciden con el cuarto aniversario del estallido de la crisis financiera internacional por el impago de las hipotecas de alto riesgo estadounidenses «subprime».
En contraste con Europa, los mercados asiáticos mantuvieron hoy su fuerte caída y el Han Seng de Hong Kong cerró con unas pérdidas del 5,66 %, el Nikkei de Tokio con un retroceso del 1,68 %, mientras el índice general de la Bolsa de Shangai no se contagió de las caídas en otros mercados asiáticos y terminó con un leve descenso del 0,03 %.
Las bolsas del Sudeste Asiático volvieron a vivir otra jornada de pérdidas importantes entre el 1,6 y el 4 % y el mercado australiano consiguió cambiar de rumbo y cerrar en terreno positivo.
El oro, que como el franco suizo es considerado por los inversores un activo seguro en momentos de incertidumbre, retrocedió en Londres a 1.732 dólares tras haber marcado un nuevo récord en 1.779,70 dólares, mientras que en Nueva York sí que logró cerrar con otro máximo histórico al acabar en 1.743.