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Ante la inminente reducción de la inversión nacional y extranjera que ya comienza a sentir el país por cuenta de la crisis financiera mundial, los sectores productivos del país y el Gobierno iniciaron la aceleración de alternativas que impidan que los indicadores se deterioren aún más.
Gran parte de ese trabajo le apuesta a la creación masiva de zonas francas a lo largo y ancho del territorio nacional, que permita no sólo mayor entrada de capitales internacionales productivos, sino que además se genere un número importante de puestos de trabajo.
Con el incentivo principal de que las empresas que funcionen con esta figura pagarán una tarifa única de 15% de impuesto de renta, en zonas como la Costa Atlántica y el centro del país la tarea parece ir por muy buen camino.
Cundinamarca, por ejemplo, es el departamento con mayor número de nuevas zonas francas, con 14, de las 41 que se han aprobado entre 2007 y 2008 en todo el territorio nacional.
Una de esas empresas, que ya está funcionando como zona franca uniempresarial, es la española Estrategias Contac Center, que trabaja con el conocido esquema de call center en el norte de Bogotá, pero que ofrece servicios más especializados que un centro de contacto básico.
“Entre las ventajas de venir a operar aquí está el acento neutro de los colombianos, que nos facilita el trabajo en toda Latinoamérica. Sin embargo, lo más difícil de operar como zona franca fue el proceso para acogernos a la reglamentación, pues se tardó casi nueve meses y sólo pudimos comenzar a laborar en agosto pasado”, explica Ana Isabel Iglesias, consultora de la compañía española, que tiene el compromiso de generar 600 empleos directos y hacer una inversión de $5 mil millones en los próximos tres años.
Pero esa tardanza en los trámites, según el Ministerio de Comercio, se debía a que sólo el año pasado comenzó a operar el nuevo régimen de zona franca. Actualmente adoptar la reglamentación para operar como zona franca se tarda un máximo de 4 meses.
Otra de las nuevas zonas francas que se levantan en el departamento es Paul Calley, también uniempresarial y que abrirá sus puertas en febrero de 2009 en Tocancipá.
Esta zona le apuesta a un negocio que en los últimos años ha crecido de manera importante en el país y que ya superó los US$800 millones en exportaciones: cosméticos.
En un terreno de 50 mil metros cuadrados y durante la etapa inicial se construirán siete plantas de producción y un edificio de laboratorios, entre otros; con una inversión de más de $16 mil millones y la generación de 600 empleos.
Pero ellos también tienen reparos que hacerle a la nueva reglamentación. “Hay un punto que hace difícil que los empresarios se decidan por trabajar aquí y es que la norma exige que toda la maquinaria que se use debe ser nueva”, o si es remanufacturada, que haya sido empleada fuera del país, advierte Wilson Roa, socio del proyecto.
Al reclamo también se suman los representantes de Intexmoda, la zona franca que se construye en el municipio de Cota, con una inversión total de $21.909 millones y la generación de 6.400 empleos.
“Nosotros vinimos desde Medellín para abrir una zona franca de textiles y confecciones, sin embargo, por el tema de la maquinaria, muchos empresarios vieron difícil la inversión. Por esa razón decidimos ampliarnos a otros sectores y comenzaremos a funcionar como zona franca multiusuario”, insiste Jorge Cardona, gerente del proyecto.
El Ministerio asegura que la medida pretende que los “avivatos” no se trasladen de un lugar a otro a producir lo mismo, sin generar empleo y paguen menos impuestos. Por ahora la regla seguirá siendo la misma.
Las 41 nuevas zonas francas aprobadas le representarán al país inversiones por $10,1 billones y la generación de más de 40 mil nuevos empleos.