Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La idea es que, a través de un decreto, las empresas que decidan invertir en esas regiones y generen un número mínimo de empleo reciban beneficios tributarios aún mayores de los que obtienen en cualquier otro lugar del país bajo el régimen franco.
“Es una idea viable porque se deben generar oportunidades de empleo y a estas iniciativas los empresarios del país responden bien, porque mientras tengan un gran estímulo tributario, ellos saben que invertir es una buena opción”, asegura el analista económico Mauricio Rodríguez.
En el mismo sentido, aunque prefirieron no hacer un pronunciamiento oficial, varios empresarios aseguraron que la idea no es descabellada porque incentiva la inversión, pero es necesario que el Ejecutivo precise su propuesta para así evaluar beneficios concretos.
No obstante las ventajas de la iniciativa gubernamental, para los expertos también es claro que se deben buscar otros mecanismos que permitan de manera efectiva la recuperación de estos cuatro departamentos, teniendo en cuenta que los beneficios de las zonas francas sólo se comenzarían a ver en 18 ó 24 meses.
“Otra solución es invertir en obras de infraestructura, porque imprimen desarrollo y generan miles de empleos. El Gobierno también debe estudiar el potencial de esos departamentos y apoyar el desarrollo de proyectos de acuerdo con su competitividad; por ejemplo, si es bueno en agroindustria, apoyar sistemas de riego”, agrega Rodríguez.