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A través de redes sociales, la Universidad Pontificia Bolivariana confirmó la muerte este domingo de monseñor Darío Molina Jaramillo, quien fue el primer rector de la sede académica de Montería hace dos décadas. Otras entidades religiosas y académicas lamentan su fallecimiento.
El hecho se dio tras un fuerte golpe que recibió al caerse en su casa de Medellín. Molina fue atendido en la clínica El Sagrado Corazón, en el centro de la ciudad. Sin embargo, la contusión que generó un coágulo cerebral acabó con la vida del religioso, a sus 83 años.
Monseñor, que se encontraba retirado desde hace seis años, es recordado por su legado espiritual y académico. Para él, era “más fácil que un hombre de ciencia llegara a la fe, que un hombre de fe a la ciencia”, esa es una de las frases que recuerdan sus allegados en este día.
Otro de sus legados fueron los años que dedicó como obispo de Montería (Córdoba), donde estuvo de 1984 a 2001. Luego ejerció el mismo papel en Neiva hasta 2012, donde con permiso del papa Benedicto XVI se retiró por límite de edad.
Por otro lado, los pésames también provienen del campo académico. El religioso, además, se desempeñó por varios años como profesor de Teología moral y sacramental en la Universidad de San Buenaventura. Allí mismo ejerció la docencia dentro del Instituto de Estudios Sociales. Sus enseñanzas, plasmadas durante su vida de oficio, fueron construídas en gran parte a los estudios que desarrolló en la Pontificia Universidad Lateranense, ubicada en el Vaticano, y en la Academia Alfonsiana de Roma.