Publicidad

“A buscar nuevos mercados”

Después de dos jornadas de deliberación, los directores Carlos Sorín, argentino, y Andrés Wood, chileno, conversaron.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Encontrar dos directores de la talla de Carlos Sorín y Andrés Wood, representantes de lo mejor del cine en Latinoamérica, no fue casualidad. Estos directores estuvieron en Bogotá deliberando acerca de guiones, proyectos y cintas colombianas que recibieron anoche los fondos de Proimágenes y el Ministerio de Cultura. El Espectador habló con estos dos directores.

Andrés Wood Bueno, han sido dos días intensos, pero interesantes. Vi películas para posproducción y entrevisté a directores y productores. Juzgas otros elementos cuando tienes la posibilidad de hablar con la gente.

Carlos Sorín. Yo trabajé con la categoría de guión y, la verdad,  del guión a la película hay un paso gigantesco, entonces valía la pena la entrevista también. El guión desaparece cuando se rueda la película. A mí me parece que esta decisión de Proimágenes de conseguir un jurado extranjero es un buen mensaje. Así no hay interferencias personales.

A.W. Es una señal muy buena y muy potente.

C.S. Cuando uno tiene dinero y tiene que darlo, establecer una selección siempre tiene debilidades, sospechas. Entonces, me parece que convocar evaluadores internacionales es una idea estupenda.

A.W.En total, vimos 14 películas. Aunque hay mucho de violencia, me llamó la atención la variedad. Se ve una nueva mirada de Colombia, menos estereotipada y hay búsqueda. Eso hace parte de este proceso del cine.

C.S.En el pasado Festival de Cine de Bogotá me di cuenta de que la violencia es el tema dominante. Pero eso siempre es así. Cuando Argentina salió de la dictadura, era el tema recurrente. En esta ocasión hemos tratado de apoyar miradas menos enfáticas. Donde se toca el tema de forma menos efectista.

A. W. Bueno, lo mismo pasó en Chile. Y hemos tenido problemas con eso, nos cuesta vernos a nosotros mismos, el cine es un poco esquizoide. En 20 años no tuvimos nada, y de golpe estamos retomando todo de nuevo. Estamos rodando alrededor de 10 películas por año. Claro, la acción del gobierno, lo mismo que en Colombia, tiene mucho que ver.

C. S. Bueno, en Argentina, la producción es mayor, aproximadamente 70 películas por año, pero buenas serán el 10%. Una buena película no es moneda corriente, en ninguna parte. No hay fórmulas, yo prefiero un buen filme riesgoso y no uno con fórmula de éxito, vacío.

A.W.  Sí, la mirada es fundamental. Cuesta mucho encontrarla.

C.S. Además el cine es costoso. Es muy caro de realizar. Pero ahora hay un proceso de internacionalización en donde se le ha abierto espacio al cine global. Por ejemplo Bombón el perro se estrenó en 67 salas en Francia.

A.W. ¿E  ‘Historias mínimas’?

C.S. No, Historias mínimas fue menos, fueron 35, pero de todas maneras eso demuestra que existe un público para este cine.

A.W. En Chile, en cambio, el acceso a salas es muy duro. La distribución es muy difícil. Allá, por ejemplo, no hay copias de Bombón el perro.

C.S.  En Buenos Aires circula muy poco cine latinoamericano.

A.W.Sí, de hecho, Machuca tuvo en Argentina (casi todos en Buenos Aires) 10 mil espectadores y en Brasil fueron 150 mil.

C.S.  Bueno, pero la verdad es que el tema de las salas es del siglo pasado. La proyección digital y el descargo por internet han hecho del cine un tema más global y distinto. Yo pienso en ese tema, pero no tengo claro cómo se replanteará.

A.W.  Es difícil, no sabemos para dónde va la cosa, y cuando llegue quién sabe. La música no ha encontrado una respuesta aún.

Publicidad

C.S.  La verdad es que el negocio del entretenimiento es gigantesco y hay que apostar a buenas producciones con bajo presupuesto. Yo creo que además es indispensable la ayuda estatal, porque no se trata sólo de una industria sino una industria cultural.

A.W.Hasta los norteamericanos, que dicen no tener protección a la industria, la tienen, además de un mercado local de 200 millones de habitantes.

Publicidad

C.S.Sí, aunque nosotros no tenemos cómo jugar con esas cifras, hay que hacer películas, bien o mal pero hay que hacerlas. Y hay que buscar mercados internacionales. Volviendo al tema del cine latinoamericano, creo que ese es el paso que tiene que dar Colombia ahora: empezar a abrirse y es un buen momento, porque ya existen mercados para cine periférico. Hay grandes festivales como Rotterdam en este tipo de cine. Y no es sólo festivales, es mover el cine como una marca o individualmente.

A.W.Bueno, yo opino con base en la realidad chilena, porque salvo Cabrera y Gaviria, y algo en los festivales, he visto  muy poco. En Chile no se ve cine colombiano.

Publicidad

C.S.En Argentina tampoco , pero es un tema con el cine latinoamericano. En general, sólo se ven cosas nuestras, norteamericanas o europeas. Mi mejor experiencia, la verdad, es con una colombiana con quien estoy casado hace 33 años. De hecho, la primera vez que hice cine fue aquí. Debuté como director de fotografía con unos documentales durante el gobierno de Misael Pastrana. Y después me llevé de recuerdo una colombiana.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido