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“En el filme vemos cómo algunos creyentes extremos (de la Iglesia ortodoxa rusa) ven que Pussy Riot ha atacado a Rusia, no sólo a su religión, y creen obviamente que son patriotas; pero nosotros argumentamos que Pussy Riot quiere una sociedad más igualitaria —dijo Mike Lerner, codirector de Pussy Riot: A Punk Prayer, al diario inglés The Guardian—. No quieren destruir la sociedad, quieren mejorarla”.
Lerner y Maxim Pozdorovkin dirigieron el documental, que hizo parte de la muestra del Sundance Film Festival en enero y será presentado en HBO en español el próximo 7 de octubre. Allí se cuenta la historia del grupo feminista de punk que el 21 de febrero de 2012 entró a la catedral de Cristo Salvador, en Moscú, para realizar un espectáculo contra las relaciones entre el presidente ruso Vladimir Putin y la Iglesia ortodoxa rusa. El filme, de acuerdo con Catherine Shoard, reseñista de The Guardian, presenta detalles sobre aquel espectáculo y también ahonda en el contexto cultural de Rusia y los argumentos de quienes ven en el acto de Pussy Riot una fuerte ofensa contra la nación y sus tradiciones.
Dos de las integrantes de la banda continúan encerradas en la cárcel, condenadas a una pena de dos años por vandalismo y odio religioso, mientras que una tercera salió del país temiendo una posible persecución. Hace una semana, Nadezhda Tolokonnikova, una de las condenadas, entró en huelga de hambre por los malos tratos que recibe en la Colonia Penal Nº 14. Luego de sus declaraciones, fue confinada en solitario. Artistas como Sting, Madonna y Yoko Ono han protestado contra la condena.
La condena contra Pussy Riot
Febrero
Integrantes de Pussy Riot entraron a la catedral de Cristo Salvador, en Moscú, e hicieron un espectáculo en el altar en protesta por las relaciones entre Vladimir Putin y la Iglesia ortodoxa rusa. Agentes de seguridad las expulsaron.
2012
Marzo
Tres miembros de la banda fueron arrestadas por vandalismo. En octubre, una de ellas fue liberada, las otras dos fueron separadas y confinadas en cárceles distintas. Amnistía Internacional las llamó “prisioneras de conciencia”.
2013
Septiembre
Nadezhda Tolokonnikova, miembro de la banda, entró en huelga de hambre por malos tratos en el penal donde está recluida. Meses atrás, María Alyokhina había hecho lo mismo por 11 días.