Publicidad

Catalina la Grande, la extranjera que se convirtió en emperatriz de Rusia (II)

Stettin, Pomerania, vio nacer a Sofía Federica Augusta, futura emperatriz de Rusia, conocida como Catalina la Grande. Hija de tierra prusiana, adoptó la identidad rusa como propia y se convirtió en una líder clave dentro del imperio. Catalina la Grande, la biografía escrita por Henri Troyat, narra la historia de cómo una extranjera, a partir de su apego a la autocracia, a la difusión de arte y a la propaganda que el círculo académico europeo le ayudó a difundir, llegó a dirigir las riendas de una tierra ajena por treinta y cuatro años.

Así como el arte fue fundamental en el mantenimiento del orden social al interior de su tierra, la relación con la comunidad académica europea le dio a Catalina la Grande una plataforma de propaganda y de proyección internacional, convirtiéndose en un actor clave y respetado en el escenario mundial de la época.
Así como el arte fue fundamental en el mantenimiento del orden social al interior de su tierra, la relación con la comunidad académica europea le dio a Catalina la Grande una plataforma de propaganda y de proyección internacional, convirtiéndose en un actor clave y respetado en el escenario mundial de la época.
Foto: No credit

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido