Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Ni siquiera la muerte permanece
Todo vuelve a ser polvo
Pero la cueva preservó su entierro
Aquí están alineados
cada uno con su ofrenda
los huesos dueños de una historia secreta
Aquí sabemos a qué sabe la muerte
Aquí sabemos lo que sabe la muerte
La piedra le dio vida a esta muerte
La piedra se hizo lava de muerte
Todo está muerto
En esta cueva ni siquiera vive la muerte.
José Emilio Pacheco (Ciudad de México, 1939)
El escritor mexicano ganó esta semana el Premio Cervantes, el más prestigioso de las letras hispanas, por ser, en opinión del jurado, “un poeta excepcional de la vida cotidiana”, con “profundidad y libertad en sus pensamientos” y por su “capacidad de crear un mundo propio”. “José Emilio Pacheco se puede definir como el idioma entero”, aseguró el presidente del jurado, José Antonio Pascual. Este poema forma parte de su celebrada obra Islas a la deriva, 1973-1975”.