Publicidad

Daniel Abreu: “Hay que seguir un poco con la vida, yo estoy muy optimista”

Daniel Abreu presentó la obra La Desnudez en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá. Luego de confesar cómo ha vivido este último año de pandemia, el bailarín y coreógrafo afirma que fue difícil retomar su trabajo, que hay mucha incertidumbre alrededor de qué va a pasar, pero se muestra optimista con la apertura de los espacios culturales.

"La Desnudez", obra que se presentó esta semana en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, surgió con el “mito de la pareja", según afirma el bailarín y coreógrafo Daniel Abreu.
«La Desnudez», obra que se presentó esta semana en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, surgió con el “mito de la pareja», según afirma el bailarín y coreógrafo Daniel Abreu.
Foto: EFE - EFE/ Prensa Daniel Abreu

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

El coreógrafo y bailarín español Daniel Abreu reconoce lo difícil que ha sido volver a ponerse a punto tras el inesperado parón que supuso la pandemia de la COVID-19, pero agradece la suerte de haber podido regresar a los escenarios. “Ha sido difícil, sobre todo, volver a poner el cuerpo a punto porque fueron tres meses casi de inactividad. Tuvimos una actividad física en casa, pero una vez se abrió la posibilidad de ir a la calle, comenzamos a trabajar en escena y comenzamos a hacerlo con La Desnudez”, cuenta el bailarín de 45 años en una entrevista en Bogotá, donde se presentó esta semana. Justamente esa obra, con la que la Compañía Daniel Abreu se llevó los Premios Max de Artes Escénicas de 2018, en las categorías de “Mejor intérprete masculino de danza”, “Mejor espectáculo de danza” y “Mejor Coreografía”, es la que el artista interpretó en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá.

Le puede interesar: Los debates alrededor del sostenimiento de la Casa Museo Fernando González

”El mito de la pareja”

Sobre La Desnudez, Abreu asegura que surge con el “mito de la pareja”, una idea que “hace que dos personas a lo largo de su vida se mantengan juntas, que dos personas se dejen de seguir”, y de cómo el amor, no en el sentido romántico sino como unión, funciona y luego se rompe. “Esto, que me parecía muy curioso, fue gestándose dentro de la obra, y la obra habla de dos personas que a ojos de los demás se malquieren, que no se tratan bien, pero ese juego, un poco perverso, realmente lo que está haciendo es que esa pareja se mantenga unida”, expresa. Y es allí donde se hace un paralelismo con la muerte, pues, según explica, toda la obra está hablando con sus movimientos y su baile de “lo que está vivo, presente”, pero “siempre en contraposición con lo que se puede cortar, se puede matar, se puede morir en cualquier momento”.

Ya han pasado tres años desde el estreno de La Desnudez y para el bailarín canario es “un regalo” poder “disfrutarla bailando” ante un público que “recoge la obra con muchísima sorpresa, admiración”. “Hemos tenido la suerte de presentarla en muchos sitios con el reconocimiento del público y de la crítica”, asegura el artista nacido en Tenerife.

La cómplice

Su cómplice en esta aventura es Dácil González, galardonada en 2019 con el Premio Nacional de Danza, en la categoría de “Interpretación”, la única persona con la que comparte escenario en esta obra y quien lo acompañó en Bogotá. Pese a que se conocen de antes, están trabajando juntos desde 2008 y, asegura, tienen una “buena química y muy buena conexión en el escenario”. “Es una excelente intérprete, es una maravillosa compañera que hace que el trabajo no solamente sea fácil sino también que sea vibrante. Ha sido un lujo trabajar con ella. Seguimos trabajando juntos, creando obras en las que ella y yo tenemos una química muy especial en el escenario”, afirma.

Incertidumbre

La crisis derivada de la COVID-19 también lo ha afectado, como a todo el sector artístico del mundo, y hoy, pese a que el regreso a la “normalidad” parece más cercano por la vacunación, igual “ha habido un cambio muy dramático, sobre todo cuando vemos que los aforos de los teatros están limitados”. “Mucha gente aún está temerosa de ir al teatro, pero también hay unas medidas de seguridad que hacen que todos estemos muy cuidados y muy protegidos, y eso hay que decirlo y valorarlo”, dice.

Le puede interesar: Vasily Kandinsky, y el origen del arte abstracto (II)

“Ha sido duro, un gran palo para todas las artes escénicas en general, para todo aquello que requiere de un contacto humano, pero la suerte es que confiamos y estamos muy contentos de que todo vuelva a seguir”, afirma. Sin embargo, es consciente de que todo lo que viene en el futuro es “bastante incierto”, porque todo puede cambiar de un día para otro, razón por la cual proyecta su trabajo con “mucha cautela” y a la espera de ver cómo mejoran las cosas. No obstante, señala que hay Daniel Abreu “para rato”, porque hay que “seguir un poco con la vida, yo estoy muy optimista”, concluye.

Yo confieso Capítulo 22
Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido