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Aunque ya se sabe que cada año se presentan cerca de 7.000 casos de mujeres con cáncer de seno, de los cuales 2.223 no responden al tratamiento y terminan en la muerte, por primera vez se realizó un estudio en el que se da cuenta de las dificultades que padecen las pacientes afiliadas al régimen subsidiado, qué tan a tiempo son realizados los diagnósticos y a qué edad se registra una mayor prevalencia de la enfermedad.
La investigación estuvo a cargo de la Asociación Colombiana de Mastología, presidida por el médico José Joaquín Caicedo, quien reconoce que “se trata de un primer esfuerzo, una palpación de lo que está pasando con el cáncer de seno en el país”. Asimismo, reconoció que “aspiramos a que el Ministerio de la Protección Social haga obligatorio el levantamiento de estadísticas en todas las ciudades, para que tengamos un conocimiento más amplio sobre el comportamiento de la enfermedad y sepamos cuál es la sobrevida de las mujeres que han sido tratadas”.
En el estudio participaron más de 20 médicos cirujanos y oncólogos, y 1.470 pacientes de ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Pasto, Bucaramanga y Villavicencio. El primer resultado que causó sorpresa fue que el 32% de las colombianas con cáncer de seno son menores de 50 años y la edad promedio de las mujeres diagnosticadas es de 53. Unas cifras que, según el doctor Caicedo, “son muy altas, porque la literatura internacional contempla que el porcentaje de mujeres jóvenes no sobrepasa el 25%”.
Sin embargo, aseguró que el 66% de los casos son detectados en estadios tempranos, lo cual aumenta las probabilidades de que haya una respuesta favorable al tratamiento. Otro de los datos que llamó la atención fue que quienes cuentan con medicina prepagada o acudieron a clínicas privadas recibieron atención en menos de 30 días luego de que se confirmara el diagnóstico a través de una biopsia.
En cambio las pacientes afiliadas al régimen contributivo debieron aguardar un promedio de seis meses para obtener la primera intervención y las que pertenecen al subsidiado tuvieron que esperar cerca de nueve meses.
Una situación preocupante, pues según Caicedo “el tratamiento, bien sea quimioterapia, cirugía o radioterapia, debe darse en máximo 45 días, porque si se espera más tiempo puede haber un perjuicio en el manejo de la enfermedad; es posible que el tumor cambie el estadio en el que se presentó inicialmente y si pasan seis meses uno no sabe qué puede suceder”.
Lo cierto es que todos estos datos nuevos se convierten en una guía para que los médicos tengan una mayor certeza de cómo se está comportando la enfermedad entre las colombianas y éstas, a su vez, sean conscientes de la importancia de realizarse el autoexamen, de consultar ante cualquier anomalía en su cuerpo y de no confiarse en que por tener menos de 50 años no la van a desarrollar, pues este estudio muestra que el cáncer de seno afecta a un porcentaje significativo de adultas jóvenes.