Encierro

Sus bocas se mueven y van dibujando gestos parecidos, pues hace tiempo ya, que solo se tienen a ellos mismos y entre ellos.

05 de noviembre de 2017 – 09:00 p. m.
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Sus bocas se mueven y van dibujando gestos parecidos, pues hace tiempo ya, que solo se tienen a ellos mismos y entre ellos. Sus ojos se mueven y dictan signos también, pero ya son espejos, nada más pasa.
Hay una complicidad que los obliga al encierro, un pacto de asesino a asesino, o de inocente a inocente.
Al frente de los muros del lugar donde se quedan sin aire, respira el viento, y un aullido canino intenta rasgar la calma desde afuera, los rostros conocidos se chocan, suspiran, no les importa, retorna lo inmutable, asfixiados están desde hace tiempo.
Nadie golpeará, la puerta se ha cerrado desde la ley, sus cerrojos se oxidan. Nadie golpeará, la puerta se ha cerrado desde afuera, desde afuera, desde la vida. 

 

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