Germán Espinosa: pecados de amor oscuro

La literatura erótica suele confundirse con la simplona rasgadura del ropaje. O con la primitiva fricción de los sexos. Los avezados en el lenguaje libidinoso se esfuerzan en las descripciones hiperbólicas: genitales de espléndidos tamaños o profundidades insospechadas. Lugares comunes todos que degeneran en una torpe imitación de la sexualidad.

Cubierta del cuento de Germán Espinosa, Noticias de un convento frente al mar.
Cubierta del cuento de Germán Espinosa, Noticias de un convento frente al mar.
Foto: Archivo Particular
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