Publicidad

Hecho en…

La artista expone el resultado de su maestría de artes en Londres, donde cuestiona los efectos de la maquila de la moda en el mundo.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Durante un año, Barbarita Cardozo, quien se ganó la beca de jóvenes talentos que otorga el Banco de la República para hacer su maestría en St. Martins College, en Londres, se dedicó a recorrer la calle Oxford. En el bullicio de las compras entró a cada almacén de esta zona comercial para cumplir su cometido: recortar las etiquetas de las prendas donde se evidencia el lugar donde fueron fabricadas, el logo de la marca y los cuidados de lavado para crear, de esta manera, una colección taxonómica.

Este fue el comienzo de la muestra Made In, que reúne diferentes proyectos con diversos juegos que se resuelven en las tensiones que produce el mercado de la moda y la sociedad de consumo, una inquietud que siempre ha estado presente en su trabajo como artista. Conceptos como globalización y deslocalización, arte y artesanía, capitalismo y comunismo están en constante relación.

Así, unos pendones de telas chinas bordados con hilo anuncian precios de descuento en una de las salas. La forma del pendón es utilizada a propósito para hacer referencia a las propagandas políticas, como también al arte de la caligrafía oriental que se presenta siempre en este formato. Con esto quiso mostrar el síntoma del descuento, donde las grandes marcas conscientes de este gancho de consumo pagan lo mínimo a la mano de obra para llegar a las rebajas.

En otra se encuentran acrílicos, donde se recrean las etiquetas de la ropa, pero donde los signos se intercambian y una mujer cosiendo laboriosamente se repite constantemente para volver visible la subcontratación y la mano de obra de imigrantes sin papeles tan usual en las grandes marcas.

Y como si hubiera conspirado con el universo, la Fundación Red Mansion le otorgó una residencia por un mes para viajar a Pekín y seguir con sus investigaciones. Cardozo se encontró de repente en el epicentro de la producción viviendo de cerca el Made in China, que siempre había utilizado en su obra.

Como buena amante del arte tradicional oriental, se adentró en los mercados de las pulgas y encontró falsos grabados del comunismo a los que le aplicó la técnica de los papeles cortados y les insertó los nombres de las marcas con las que había trabajado en Londres, como Gap, Esprit, Nike, entre otras. En esta acción, Cardozo quiere contrastar a través de los grabados el legado visual de la China comunista con la China actual sumergida en el ritmo del capitalismo y de la economía creciente representado por las marcas.

 Su obra, resuelta en diferentes soportes, recopila sus inquietudes sobre el mercado de la moda, cómo se mueve, cómo se vende y cuáles son los hilos que se tejen por detrás.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido