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“Villa Chiva” duró 61 días. 61 días de observación y tensión. 61 días de noticias y de cubrimiento. 61 días en los que el M-19 tuvo a 16 embajadores como rehenes en la Embajada de República Dominicana. “Villa Chiva”, así le llamaron al campamento de periodistas que siguieron minuto a minuto, por 61 días, la angustiosa toma de tal embajada.
El 27 de febrero de 1980, hoy hace 38 años, cuando se conmemoraba la independencia de República Dominicana, 16 diplomáticos se reunían para celebrarla. Entonces se llevó a cabo la llamada “Operación Libertad y Democracia”, por parte del grupo guerrillero M-19. La toma hizo que el foco de las noticias del mundo entero se volcara a aquella embajada, ubicada en la carrera 30 con calle 45 en Bogotá.
El líder del grupo guerrillero, Rosemberg Pabón, entró junto con una mujer en traje de coctel. Los recibieron como invitados. Afuera, había un entretenido partido de microfútbol. Después de las 12:30 de tal día, los elegantes señores de vestido y los futbolistas callejeros mutarían, o recobrarían la forma de guerrilleros.
Ni los guardaespaldas ni los diplomáticos tuvieron tiempo de reaccionar. En medio de la sorpresa, se dispararon algunas armas. Uno de los guerrilleros del M-19 murió. La “hazaña”, sin embargo, fue exitosa para el grupo, que no soltaría a los rehenes hasta que el gobierno cumpliera dos condiciones: 50 millones de dólares y la liberación de 300 de sus compañeros, que estaban como presos políticos en distintas cárceles colombianas.
El acuerdo se logró luego de varios encuentros entre delegados del gobierno de Julio César Turbay Ayala y una subversiva apodada como “La Chiqui”. Tanto los rehenes como los miembros del M-19 tomaron un avión hacia Cuba. Allí, los primeros quedaron en libertad. Los segundos tendrían asilo en La Habana y se quedarían con un millón de dólares que les entregaría el gobierno. Así culminó un hecho que tuvo al país en vilo por 61 días y que fue noticia mundial.