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El miércoles 4 de noviembre el Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM) estrenará sede. Una antigua siderúrgica ubicada en la zona industrial del suroriente de la ciudad fue acondicionada para acoger esta institución. Se trata de un edificio construido en 1939, donde funcionaron Talleres Robledo y posteriormente Simesa.
El plan parcial de desarrollo para la zona en 2006 determinó que las industrias allí asentadas deben entregarle al municipio un espacio para la comunidad y la cultura. En 2007 se tomó la decisión de que ese equipamiento cultural sería para el MAMM.
Para la adecuación del lugar se seleccionó a un grupo de arquitectos, quienes además son artistas, condición que les permitió tener una sensibilidad especial al momento de intervenir la edificación. “Yo creo que esto fue un reconocimiento al grupo Utopía. Lo más bonito fue el respeto por el espacio, haciéndolo funcional a las necesidades del Museo. Para hacerle las adecuaciones necesarias tuvimos en cuenta las necesidades de unos, las recomendaciones de otros y el presupuesto”, aseguró el arquitecto Jorge Gómez.
El edificio, en su estructura original, era un gran galpón con una nave central y unas adyacentes, donde se realizaban las labores industriales. “La idea era captar la esencia del espacio para que se mantuviera como testigo”, continúa Gómez.
Según la directora del MAMM, Juliana Restrepo, se buscó dar una opción distinta más allá de las cajas de los museos contemporáneos: “Abrir el concepto de caja cerrada y proyectarlo a la calle de tipo urbano, que lo pusiera en la vida cotidiana”. La estructura del techo y las columnas son las originales. Éstas fueron reforzadas con base en las exigencias de sismorresistencia. Se decidió conservar estas estructuras como respeto a la memoria industrial de la ciudad.
“Quienes ingresan al Museo lo hacen por una especie de embudo que cada vez se cierra más, y conduce a los visitantes hasta el interior, donde se encuentran con toda esa magia. Es un gran galpón con unas ‘cajas’ a manera de galerías ubicadas en las naves adyacentes”, dijo la directora.
Son en total 2.900 metros cuadrados construidos. En la parte trasera se levantará otro edificio complementario para un total de 3.881 metros. El Museo tiene dos grandes plazoletas. Toda esta obra de transformación se inició el 3 de noviembre de 2008. El 15 de julio de este año valores Simesa hizo entrega oficial del edificio a la Alcaldía, que a su vez lo entregó en comodato al Museo y se inició su adecuación funcional para tal fin. La inversión total fue de $4.400 millones.
La nueva sede del MAMM está ubicada en un sector tradicionalmente industrial, donde se adelanta un proceso de transformación denominado Ciudad del río, el cual contará con viviendas, locales comerciales, centros médicos y de negocios, entre otros.
El edificio, que es un monumento a la memoria, está en trámites para convertirse en patrimonio arquitectónico. La celebración por la nueva sede se extenderá durante 30 días y se realizarán allí actividades culturales, lúdicas y gastronómicas, entre otras, para todos los públicos, pues la idea es que la ciudadanía se apropie de este espacio.