
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El diario español El País anunció el fin de semana pasado el hallazgo y posible publicación de dos ensayos inéditos del escritor mexicano Juan Rulfo, un clásico de la literatura latinoamericana por su novela Pedro Páramo y su libro de cuentos El llano en llamas. Hacía 20 años no se sabía de documentos nuevos y en este caso avanza una negociación entre la Fundación Juan Rulfo, que defiende los derechos del autor (1917-1986), con la agencia literaria Carmen Balcells, la misma que ha manejado los derechos de obras como la de Gabriel García Márquez. (Lea aquí sobre la conexión de Rulfo con la literatura colombiana).
Así anunció la noticia: «EL PAÍS ha tenido a acceso a dos de esos manuscritos inéditos, cuya salida editorial ya negocia la Fundación Juan Rulfo. Son una libreta de pastas amarillas con cinco páginas y media; y 38 hojas con el lateral rojo arrancadas de otra libreta. Ambas rellenas hasta los márgenes con la letra de trazo fino e inclinado de Rulfo. La primera es un repaso a la literatura brasileña del siglo XX. La segunda versa sobre literatura mexicana. Ninguno de los dos textos están fechados, pero las investigaciones de la Fundación, basándose en el impecable estado de conservación del papel y las obras que aparecen mencionadas, los sitúan en torno a 1982, apenas cuatro años antes de su muerte». (Rulfo, la soledad y la muerte).
Y destacó, citando a Víctor Jiménez, director de la Fundación: “Estos textos son probablemente lo último que escribió y nos ayudan a situarnos en qué andaba metido al final de su vida”. Según la versión, «ambos materiales vendrían a ser una extensión de otros trabajos anteriores: un prólogo a una edición de 1982 a una novela del autor brasileño Joaquim María Machado de Assis y una conferencia impartida en Harvard en 1981 sobre literatura mexicana. Ambos textos, junto a otros cuatro materiales ensayísticos de Rulfo —escritos en un periodo que va desde los cincuenta hasta su muerte— diseminados por revistas universitarias y editoriales menores serán también recopilados en una nueva edición. Será la primera salida de material inédito de Rulfo desde Cartas a Clara (2000), el rescate de la correspondencia amorosa que mantuvo en los años cuarenta con su futura esposa».
El diario recuerda que tras la publicación de su obra maestra en 1955, Rulfo no volvió a publicar ficción —con la excepción de la novela corta El gallo de oro—. Con el paso de los años su silencio editorial se fue envolviendo en leyendas, alimentadas por el autor, que ante el asedio de las preguntas solía responder con sorna: “Es que se murió el tío Celerino, que es el que contaba las mejores historias”. Rulfo fue amigo del nobel colombiano Gabriel García Márquez con quien grabó películas. El autor de Cien años de soledad admitió que la lectura de Pedro Páramo fue una de las mayores influencias para terminar la novela clásica del realismo mágico.
No se conocen los textos completos de los ensayos, pero se dijo que uno tiene que ver con un relato de 1980 de un escritor bajacaliforniano llamado Fernando Escopinichi, de quien muy pocos se acuerdan y de quien Rulfo habría dicho: “Es uno de los grandes cuentistas mexicanos”. El otro escrito profundiza sobre la literatura indígena desde antropólogos y narradores mexicanos.
Esta es la nota de El País de España: https://elpais.com/cultura/2019/07/06/actualidad/1562439757_197254.html