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El Programa Nacional de Salas Concertadas se concibió hace 27 años, en medio del Plan Nacional de Cultura del período 1992-1994. Su génesis se produjo bajo el liderazgo de Ramiro Osorio, quien lo proyectó como una herramienta para promover los procesos culturales y escénicos del país. Cuatro años después, y con la creación del Ministerio de Cultura, se puso en marcha esta iniciativa, que este 2021 seguirá vigente y, además, incluirá al circo, uno de los sectores más golpeados desde que comenzaron las cuarentenas en el país.
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La iniciativa ahora se llamará Programa Nacional de Salas y Carpas de Circo Concertadas, y su transformación no solo se evidencia en el nombre. Aunque conservará su esencia, la flexibilidad en el uso de los recursos asignados será una de las novedades de este proyecto, que permitirá que los beneficiarios incluyan temas administrativos y de funcionamiento dentro de los rubros de inversión. También podrán participar, sin ningún tipo de restricción, en otros programas del Ministerio, como concertación, estímulos y la convocatoria “Comparte lo que somos”.
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Uno de los beneficios que más se destacan de las salas concertadas es su fomento a la movilización creativa en Colombia durante casi tres décadas. Esta iniciativa ha sido definida por muchos como una de las banderas de la administración pública del sector cultural hasta la fecha, una apuesta a la que el recién posesionado ministro de Cultura, Felipe Buitrago, busca fortalecer y darle continuidad: “En este programa hay participación y pluralidad. El teatro es una actividad que no se juzga por la productividad, sino por su valor cultural, por su preservación de la memoria, por la forma en la que nos cuestiona y nos enseña a vivir”.
Las salas de teatro y carpas de circo que se beneficien del programa también podrán acceder a las ofertas de la economía naranja, como la convocatoria “CoCrea, un compromiso por Colombia”, que otorga el 165 % en deducción de renta para quienes donen o inviertan en proyectos culturales (Decreto 697 de 2020).
“Quisimos volver a lo fundamental y, además, reconocer que las carpas de circo han evolucionado y se han convertido en actores esenciales del quehacer escénico, pero no siempre han recibido la atención que merecen”, concluyó Buitrago.
El secretario de Cultura de Bogotá, Nicolás Montero, quien asistió al lanzamiento del programa este 26 de enero en el Teatro Libre, habló sobre su experiencia dirigiendo una sala: “Es como un niño que hay que mantener eternamente y el trabajo de corresponsabilidad es muy valioso. Es un esfuerzo que nunca se acaba”, pero además se refirió al necesario aporte que el Estado, la comunidad y los integrantes del sector deben hacer para que las salas de teatro y las carpas de circo se mantengan en pie y sigan generando vínculos que provoquen que el arte se incluya en la vida cotidiana.
Por su parte, Amalia de Pombo, directora de artes del Ministerio de Cultura y quien estuvo al frente de la reconfiguración del plan, precisó que con esta reingeniería se pretende “volver a lo sencillo”. A pesar de que aún no están claros los requisitos para acceder a los recursos, aseguró que no serán peticiones complicadas, sobre todo por la contingencia que atraviesa el país.
Ramiro Osorio, quien fue el primer ministro de Cultura de Colombia y el pionero de este plan, fue homenajeado por MinCultura con la Medalla al Mérito Cultural “por su invaluable aporte al desarrollo del sector cultural del país como académico teatral, gestor cultural y creador del programa Salas Concertadas hace 27 años”. Osorio, al recibir la medalla, recordó la primera vez que pisó las tablas. A los ocho años, y siendo parte del grupo de teatro del colegio San Bartolomé, asistió al Teatro Colón. “En ese momento descubrí el instante de comunicación entre el espectador y los artistas. Me di cuenta de que le iba a dedicar la vida a eso, pues entendí que aquello era lo que alteraba la mediocridad de la vida diaria”. Durante el reconocimiento se proyectó un mensaje del presidente de la República, Iván Duque Márquez, quien le reconoció su preocupación por llevar la cultura a los niños, además de agradecerle por su gestión. “Has sido un gran gestor de la cultura. Como presidente de Colombia, me siento muy orgulloso de ser tu amigo. Como primer ministro de Cultura de este país dejaste una nueva impronta y has servido como una incubadora de talento. Te necesitamos siempre como gestor permanente y constante”.
Durante el lanzamiento, al que asistió Patricia Ariza, directora del Teatro La Candelaria; José Ignacio Argote, viceministro de Fomento Regional y Patrimonio; Ramiro Osorio, director del Teatro Julio Mario Santo Domingo; Mónica Camacho, directora del Teatro Tecal, entre otros integrantes del sector cultural, se presentó el grupo Faro del Sur y Mesa de Circo de Ciudad Bolívar.