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La cabecera municipal, la iglesia y el mercado público son lugares infaltables. La multitud, sin querer perder la oportunidad, se aglomera en la plaza principal, albergada por el deseo perpetuo de manifestar los cientos de problemas que a diario los aquejan. Sea cual fuese el propósito, los cortos barridos de los dirigentes estatales por las poblaciones finalizan con el disfrute de un convite tipificado por un ingrediente o producto de la identidad local.
Tal vez fue la línea del estado de consciencia entre la fase del sueño y la vigilia que lograron confundirme. No era un desvarío ocasionado por un sueño lúcido. Esa mañana, muy temprano, el despertador había sonado con la noticia de la visita de importantes dirigentes nacionales al macizo andino caucano. De igual manera había culminado la Ruta de la Fe en Silvia (Cauca), con una preparación a base de trucha cultivada por indígenas o mestizos y que difícilmente en la cotidianidad de los días puede degustarse en un restaurante de la municipalidad.
Hace un par de años precisamente estuve indagando la zona sin poder encontrar un solo establecimiento que lograra cumplir con los requisitos mínimos de buenas prácticas en manipulación de alimentos y que, sin duda, brindara una adecuada seguridad al estómago de los turistas. Afortunadamente esa vez logré saborear la especie del género Salmo preparada deliciosamente por grupos de mujeres paeces cultivadoras de papa colorada, ullucos, frijol, maíz y uchuvas en el Resguardo Indígena de Ambaló, a pocos minutos del casco urbano de Silvia. “Seguro le va a encantar”, me comentó una de ellas cuando las sirvió mojadas en una suculenta salsa de uchuvas, servidas en un desgastado azafate de aluminio que había colocado encima de una mesa forrada de hojas de bijao en el patio de la casa con vista al cerro de Crestagallo.
Me vino de inmediato a la memoria la ambalueña Anselma Muelas una vez me enteré de la campaña del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y el Ministerio del Posconflicto, “Seguro te va a encantar”. Una atractiva propuesta centrada en habilitar rutas en itinerarios emergentes con la finalidad de redescubrir destinos afectados por el conflicto, así como consolidar el turismo como uno de los principales motores de desarrollo económico para la generación de empleo y, de esta manera, lograr reconciliar las comunidades con los distintos territorios desfavorecidos por los estragos de la violencia.
Las palabras de la ministra Cecilia Álvarez-Correa: “Con paz, el turismo proyecta un crecimiento cercano al 30 %. Es por eso que queremos impulsar ese desarrollo económico en las regiones y enseñarles a los viajeros una Colombia que ahora es más grande, con paisajes mágicos y encantadores que se encuentran en destinos que nunca imaginaron que existían en el país”, o tal vez las del ministro Rafael Pardo: “El sentido que le da el Gobierno a esta campaña es que los colombianos conozcan su propio país porque ya no va a haber zonas peligrosas, no son suficientes”, me hacen pensar que los paisajes mágicos encantadores inimaginables que existen y que ahora resurgen de la evocación, o la misma seguridad de poder viajar, sean elementos idóneos para dinamizar las economías locales y lograr que destinos propuestos se conviertan en desarrollo sustentable para las regiones.
Si bien, como expresa la viceministra de Turismo, Sandra Howard, “las rutas deben cumplir su objetivo de visibilizar los lugares que tradicionalmente no están en la memoria de las personas a la hora de escoger sus destinos”, soñar es imprescindible, sin dejar de considerar que los circuitos deben permitir reconocer los procesos agropecuarios, las cocinas locales, las tradiciones orales, el folclor o aquellas manifestaciones de la cultura propia, con el fin de generar experiencias holísticas memorables.
Es bien sabido que el turismo es uno de los sectores que contribuyen coactivamente al crecimiento del PIB, pero me pregunto: ¿cuál es el contenido de la estrategia para lograrlo? ¿Cómo se llevará a cabo el apoyo técnico, financiero y de capacitación a organizaciones comunitarias y pequeñas empresas en las zonas de desarrollo turístico? ¿De qué manera se va a sistematizar y consolidar el monitoreo de destinos turísticos con un enfoque de sustentabilidad? ¿Se va a articular la gestión interinstitucional de todas las entidades públicas y privadas vinculadas a la promoción? ¿Cuál es el contenido de las capacitaciones de servicio, atención al cliente, procesos de costos, buenas prácticas, a propietarios y empleados de establecimientos? ¿Ya se concertaron aquellos que serán incluidos en la ruta de los beneficiados, teniendo en cuenta prioritariamente los que promueven el acervo cultural nacional? ¿Podrán éstos gozar de reconocimiento público a través de guías que permitan al mismo tiempo la divulgación de los valores típicos del destino?
Para que una región se desarrolle turísticamente debe contar con elementos que alcancen niveles de cierta calidad y singularidad para despertar el interés. De ahí que la innovación de la oferta encuentre gran parte de su éxito, ya que se trata de un factor clave para desarrollar estrategias por parte de las empresas turísticas, que, imagino, adoptarán un papel fundamental conjuntamente con las administraciones locales del proceso.
Posicionar turísticamente significa crecer de manera responsable desde lo propio, considerando los tres pilares reconocidos por la Organización Mundial del Turismo: ambiental, es decir, manteniendo el valor del territorio al aprovechar los recursos naturales sin poner en peligro su existencia; sociocultural, relacionado con la autenticidad del destino, y económico, en torno a la calidad del producto al crear beneficios monetarios que favorezcan al resto de sectores a través de su efecto multiplicador.
Sería ideal despertar en un escenario real que evidencie los nombres de las rutas, su tipo, ubicación geográfica, el segmento de mercado al que va dirigido, el itinerario con la debida descripción de actividades y puntos de interés, el tiempo de recorrido, los medios de transporte y su comercialización. De ser así, seguro a todos los colombianos nos va a encantar.