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El 2018 está llegando a su fin. Y aunque aún quedan algunos importantes estrenos para la temporada navideña, como Aquaman, Bumblebee o Spiderman: Un nuevo universo, empieza a ser la hora de echar la vista atrás y repasar todo lo bueno, y lo malo, que nos ha dejado éste año de cine. (Lea: «Cincuenta sombras liberadas», la película más vista en Estados Unidos)
Uno de los tradicionales rankings es el que anualmente realiza la revista Rolling Stone que recopila las que, a su juicio, son mayores decepciones cinematográficas de 2018.
Dejando a un lado algunas secuelas como Mamma Mia! Here we go again!, Insidious: la última llave, Johnny English Returns o Pacific Rim: Uprising, la publicación ha confeccionado una lista con las 10 peores películas del año. (Lea: La historia detrás de Valak, el demonio de «La Monja»)
GOTTY
CINCUENTA SOMBRAS LIBERADAS
Por tercera y última vez, y esto es una promesa, Dakota Johnson y Jamie Dornan se sumergen en su particular frenesí erótico para completar la franquicia de Cincuenta sombras de Grey. Ha pasado tanto tiempo que el Sr. Grey se ha casado con su asistente, y ni siquiera una historia de secuestro con asesinato incluido consigue dar emoción a su matrimonio.
VENOM
LA MONJA
Éste spin-off de la franquicia Expediente Warren no ha tenido la misma buena acogida que tuvo Annabelle. La historia se traslada hasta una remota abadía rumana en la que La Monja interpretada por Bonnie Aaron se encarga de aterrorizar a todos los novicios que encuentra a su paso. Por desgracia la película peca de abusar de los sustos y gritos antes que de situaciones que realmente causen terror.
GORRIÓN ROJO
Jennifer Lawrence no atraviesa su mejor momento. Tras protagonizar Passengers y madre!, la actriz volvió con ésta historia bizarra y sexualizada sobre la explotación infantil para el espionaje en la Guerra Fría. El director de Los juegos del Hambre, Francis Lawrence decidió recurrir a su actriz fetiche para encarnar a una bailarina rusa y arrojarla a una espiral de sexo y traiciones.
MEGALODÓN
Juntar a Jason Statham y un tiburón gigante en la gran pantalla… ¿qué podría salir mal? Eso es lo que debió pensar el director Jon Torteltaub antes de darse cuenta de que el bajo presupuesto no permitía dar el protagonismo que el megalodón se merecía. Quizás por ello decidió apostar por una manida historia de rescate submarino con un Statham que hace lo que puede por no ponerse a dar puñetazos a las paredes.
JURASSIC WORLD: EL REINO CAIDO
Parece que a los críticos de Rolling Stone no les ha convencido la epopeya jurásica de J.A. Bayona, a la que tachan de insípida e innecesaria. La idea de encerrar a un montón de dinosaurios en la mansión de un multimillonario no ha terminado de cuajar entre algunos espectadores, que esperaban ver al T-Rex y el resto de criaturas de un modo aún más espectacular. Con eso y con todo la película es una de las más taquilleras del año con más de 1.300 millones de dólares.
ROBIN HOOD
La nueva adaptación de la leyenda anglosajona consigue que la versión de Ridley Scott protagonizada por Russell Crowe en 2010 sea incluso más tolerable. Taron Egerton interpreta a un Robin de los Bosques de lo más naif pensado para una generación que prefiere las explosiones y las ballestas automáticas que las épicas aventuras que contenían las páginas del clásico.
COMO LA VIDA MISMA
Con un reparto estelar compuesto por Oscar Isaac, Olivia Wilde, Antonio Banderas, Annette Bening y Mandy Perkings parece difícil hacer una mala película. Y sin embargo Don Fogler (This is Us) logra en Como la vida misma crear una historia de amor en 5 capítulos tan tóxica, que consigue que los espectadores no vuelvan a creer en el amor.
¿QUIÉN ESTÁ MATANDO A LOS MOÑECOS?
La sátira irreverente y deslenguada de Barrio Sésamo se ha ganado el premio a peor película del año por méritos propios. Melissa McCharthy intenta mantener el tipo como una policía de Los Ángeles que investiga los extraños asesinatos de un grupo de marionetas que antaño protagonizó un programa infantil llamado The Happytime Gang. Pero ni su calificación R ni sus muchos, muchos tacos, salvan el film de Brian Henson.