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¿Por qué la Dama Azul?
Así llamaron a una monja española de hace tres siglos que podía estar en Nuevo México y en Castilla a la vez. Me enamoré de su historia.
¿La llevará a la pantalla grande?
Confío en que alguien, en Hollywood, lo haga.
¿De quién es devoto?
Del Destino. Así, con mayúsculas.
Un verso de amor.
Uno de Machado, cantado por Serrat, que me define muy bien: "Yo amo los mundos sutiles / ingrávidos y gentiles / como pompas de jabón".
Un sueño recurrente.
Hacer soñar a otros.
¿Periodismo o literatura?
Ambas. El periodismo para formular preguntas; literatura para responderlas.
Un periodista admirable.
Bob Woodward, porque su trabajo cambió la Historia.
Una cualidad.
La tenacidad… que a veces se convierte en defecto.
¿Y una obsesión?
La Dama Azul.
Un personaje fascinante.
Cristóbal Colón, por todo lo que ocultó sobre su persona y los orígenes de su proyecto.
Una historia por contar.
El fin de la civilización. Tal vez falte poco.
El último viaje que hizo.
A Nuevo México para ver cómo ese estado se hermanaba con el pueblo español de Ágreda a cuenta de mi novela. En ambos lugares se apareció "mi" monja bilocada.
El próximo.
A las Islas Canarias. Debo documentar uno de los escenarios de mi próxima novela.
El que le falta.
El Valle de las Papas, en Colombia, para ver cara a cara los monolitos "vampíricos" de la cultura San Agustín.
¿A quién invitaría a una "cena secreta"?
A Benedicto XVI. Tendríamos una intensa conversación sobre las apariciones de la Virgen en Fátima.
Un error personal.
No haber aprendido a bucear.
Un vicio.
Los cuadernos de páginas blancas. ¡Los compro todos!
Una rumba.
Prefiero la música electrónica, gracias.
¿Cómo encuentra la inspiración?
Viajando, viendo, tocando y, sobre todo, hablando con otros.
Un escritor colombiano.
Mejor, escritora: Ángela Becerra. Sus historias tienen un toque mágico que aprecio de veras.
¿Qué tanto de realidad debería haber en la literatura?
Odio los dogmas, así que la que el escritor decida.
Un seudónimo.
Agustín Leyre. Con él quedé finalista del Premio de Novela Ciudad de Torrevieja en 2004 con "La cena secreta". Nadie se acuerda.
Un epitafio.
Me divierte el de Groucho Marx: "Perdone, señora, que no me levante".
¿Qué opina sobre el presidente de Colombia?
Que hay que ser un valiente para presidir el país.
¿Se debe acabar la figura del rey en España?
Soy un romántico. Los reyes y los dragones me parecen personajes de cuento.
¿Cuándo decidió que quería ser escritor?
En realidad, desde muy pequeño juego a serlo.
¿Y cuál fue su primer escrito?
Un cuento de fantasmas, que ilustré con cuidado a los 8 años y que todavía conservo.
¿Quién es su mentor?
La providencia. Cuando me dejo llevar por los golpes del destino me siento feliz.
¿Qué opina de las Farc?
Lo mismo que de ETA: quien asesina por sus ideas pierde la razón.
Un colombiano admirable.
Fernando Botero.
¿A que le teme?
Al miedo.
¿Qué lo inspira?
Mi ignorancia. Por fortuna, sigo rodeado de temas que están pendientes de estudio… y me fascina seguir siendo aprendiz de sabio.
Su más grande orgullo.
Ver a mi hijo de 21 meses sentarse en mi mesa de trabajo y simular que escribe en el ordenador.
El autógrafo más raro que le han pedido.
A un niño de un mes. Imaginé que lo leería en el año 2019.
¿Cuál es su "ruta prohibida"?
Precisamente la que transito. Soy un hombre de frontera que explora territorios que a otros intimidan.
Un amigo.
Iker Jiménez, un periodista de prestigio en España que ha hecho lo que mejor sabe: contar historias de miedo.
¿Qué libro está leyendo?
Uno muy raro, en inglés: "The Eight Tower" de John Keel, autor de "The Mothman Prophecies", que se llevó hace algunos años al cine.
¿A quién le dedicaría un verso?
A mi hija Sofía.
Una locura personal.
Circunnavegar el mundo como Elcano. Pero me mareo en alta mar.
Su palabra preferida.
Búsqueda.
Un amor que lo inspire.
El de Eva, mi mujer. Su generosidad me conmueve.
Su comida favorita.
Arroz. En todas sus variantes.
Un paisaje.
La meseta de Giza, en Egipto. No es de este mundo.
Su libro más valioso.
Son demasiados. Si un día se quemaran, moriría de pena.
¿Un escritor que soñó conocer y ya conoció?
J. J. Benítez. No sólo le conocí, sino que le dediqué La Dama Azul.
¿Cree en extraterrestres?
Los he perseguido por medio mundo. No creo. Los busco.
¿Y en el Más Allá?
Hay un más allá antes de la vida y después de ésta. Estoy convencido.
¿Por qué lo sobrenatural en sus historias?
Porque trato de comprender cómo funciona la "materia oscura" de la que está hecho nuestro universo.
¿Cuál es su otro lado de la realidad?
Exactamente el que tenemos ahora frente a nuestros ojos y no sabemos mirar.
¿Las españolas son igual de lindas a las Colombianas?
¡Y con mucho carácter!
¿Lo primero que probó cuando llego a Colombia?
Un jugo de uchuva. En España no hay.
¿Y lo que le falta?
Nadar en el lago Guatavita.
¿Qué tal le ha parecido Bogotá?
Fascinante. La presencia permanente de la Sierra la convierte en una ciudad protegida.
¿Un lugar para escribir?
Uno sin teléfono. Necesito tranquilidad.
El mejor escritor hispanoamericano del momento.
Jorge Volpi.
El que se quedó en promesa.
Lo olvidé.
El mejor libro que ha leído.
Cada etapa de la vida tiene el suyo. En esta última, el quinto día de Frank Schatzing.Fascinante.