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Carlos Alberto García Moreno nació en Buenos Aires el 23 de octubre de 1951. Así se llama para formalidades. Pero desde los 70 se le conoce como Charly García y en los últimos años, Mr. Say No More. Más se conoce su sinfonía de creación y destrucción, por su palabra, obra y omisión donde su tormentosa genialidad sale a flote.
Siendo Carlos Alberto, se destacó por grandes inquietudes musicales: componía, tocaba de corrido todas las sonatinas de Chopin y amaba a los Beatles.
Fue el compañero de Nito Mestre en Sui Generis. Uniendo folk, blues y rock, fueron censurados en Argentina y conocidos en el continente. Frente a la revisión de las letras, escribieron mensajes que no fueran captados por los censores. Las canciones revelaban a un Charly que buscaba en la transgresión su salvación y su permanencia.
Los 70 serían una década prolífica en creaciones con bandas como Porsuigieco, La Máquina de Hacer Pájaros y Seru Giran. Como alma combativa, Charly permaneció en Argentina la mayor parte del tiempo entre 1976 y 1983, enfrentándose a la dictadura y optando por narrarla en canciones.
Con el retorno a la democracia, en 1983, Charly pasaría a ser un abanderado de la creación sinuosa, en donde los excesos pasarían a complementar su obra. En aquella época destruyó la habitación de un hotel en Mendoza al no gustarle los cuadros que allí se tenían colgados.
Charly seguiría siendo Charly por unos años más, comenzando a cambiar su apariencia de hombre alto y flaco, a escuálido campeador de batallas. Batallas contra la opinión pública, contra la prensa y la crítica y contra sí mismo. Cambió su dieta para consumir aquellos condimentos que no propiamente sazonan la comida, sino la mente.
Comenzaron los años del tránsito por las drogas y la ingestión de whisky como bebida energizante. En 1991 fue internado por primera vez por sus problemas de adicción. En 1996 fue llamado a juicio al burlarse del lema de una campaña antidrogas (Sol sin drogas) al decir que prefería las drogas sin sol. En marzo de 2000, se lanzó desde el noveno piso de un hotel en la ciudad de Mendoza, cayendo a una piscina y resultando ileso. En diciembre de 2002, lo apresaron dos días en Quito luego de romper equipos y golpear micrófonos en un ataque de ira. Al año siguiente, festejaría su cumpleaños en el teatro porteño Òpera, pateando nuevamente equipos. El 2004 no pasaría en blanco. Durante una presentación en el festival Cosquín Rock, insultó a los ingenieros de sonido y generó incidentes y destrozos del público. Durante una estadía en el balneario uruguayo de Punta del Este en enero de 2006, se enfrenta con un fotógrafo que captura algunas imágenes de García saliendo del restaurante Budabar, generando una tensión entre los dos países que le impide a García pisar territorio uruguayo hasta 2010.
Han venido luego escándalos resultantes de las constantes quejas de García por las condiciones de sus presentaciones en materia de sonido, el acoso periodístico y la burla por su nuevo estado: Say no More.
Bajo Say no More, Charly anda sin dios ni ley y quien se acerque, sentirá a un García extremo. Extremo tal que estando el pasado noviembre en el Hotel Faena de Buenos Aires, le lanzó a la cantante islandesa Björk un vaso lleno de whisky por haberlo mirado. Say no more también se enfrentó con dos actores colombianos en un local bonarense. Al salir de la comisaría, dijo que le habían tomado tantas huellas que hubiera podido empapelar toda Buenos Aires.
Say no more cierra 25 años de vida, regresando a su origen. En la misma ciudad donde 25 años atrás destruyó la habitación de un hotel, y donde ocho años antes se lanzó al vacío, lo vemos exhausto. Es el lunes 9 de junio y el mundo comienza a ver a Say No More tendido en una cama, amarrado, mientras le inyectan sedantes para caballos. Un equipo médico lo neutraliza luego de haber discutido con un músico de su banda y haber destruido las instalaciones del hotel Solaz de los Andes, con un extintor.
Say No More sigue internado, recibe alicientes de Charly García y Carlos Alberto García Moreno ya no anda por estos lados, pero quedan las canciones de los tres.