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“Mi trabajo me desvela”

A Rolando Tarajano le gusta comer arroz blanco, bistec y patacón con hogao. El villano de la novela ‘La Dama de Troya’ dice que el proceso de Cuba fue un engaño y una desilusión. Charla con el actor caribeño que vino al país por un protagónico que le ofreció Ali Humar y terminó quedándose.

05 de diciembre de 2008 – 06:00 p. m.

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¿Qué lo enamoró de Colombia?

La inmensidad de amor que hay en este  país y las ganas de vivir que tienen los colombianos por encima de los problemas.

¿Cuál es su “tumbao”?

Mi tumbao es mi cubanía.

¿Una habilidad?

Se me dan las letras muy bien. Pero respeto mucho la literatura y no tengo ejercicio diario para ella.

¿Qué le saca la piedra?

La hipocresía. La lambonería y en el  trabajo los actores mediocres que no estudian su papel y desprecian la profesión.

Un libro.

El último que leí se llama Chiquita. Es Premio Alfaguara de este año.

¿Alguna vez se imaginó ser el villano de una telenovela?

Sí. Los villanos todos son diferentes. Para este personaje encontré personas en la vida real que me inspiraron. La maldad siempre tiene un rostro diferente.

Una película.

El piano, de Jane Campion.

Y una colombiana.

Paraíso Travel.

Defina: Cuba.

Canción.

Fidel Castro

Caducidad.

Colombia

Amor.

Obama.

Un triunfador un poco asustado.

Ciudad del Sol.

Varadero.

¿Por qué la actuación en Colombia y no  en otro país?

Por la suerte que tengo. Colombia es un  privilegio. Gracias al señor Ali Humar que  me sacó de Cuba y me dio el protagónico de Tabú.

¿Existe alguna diferencia entre la actuación colombiana y la cubana?

Puede que haya diferencias culturales en el drama, pero en el sistema de actuación hay coincidencias. El trabajo interior del actor en su realismo es muy similar.

¿Cuál fue la novela más exitosa que hizo en Cuba?

El eco de las piedras, fue de época, principios del siglo XIX.

¿Su comida preferida?

Arroz blanco, bistec y patacón con hogao.

¿Un engaño y una desilusión?

El proceso de Cuba.

¿Qué quería ser cuando niño?

Pirata.

¿Sintió algún tipo de restricción artística en Cuba?

Cuando dirigí teatro sufrimos la censura oficial. En Cuba no existe la libre expresión política ni artística.

¿Qué extraña de Cuba?

La familia y los amigos, aunque a estos me los encuentro por el mundo.

¿Cada cuánto visita la isla?

Cada tres años, como me permite mi estatus migratorio.

¿Una gran mujer?

Niurka Noya, la madre de mi único hijo.

Una virtud.

Soy leal en la amistad. Aprendí a pedir disculpas aunque no sea el culpable.

¿Un defecto?

Pienso demasiado.

¿Una pasión?

Navegar.

¿Un desafío?

Nunca entraría en un reality show.

¿Un plan para Navidad y Año Nuevo?

Ir a ver a mi madre.

¿Le gusta cocinar?

No. Me gusta ayudar a cocinar.

¿Un licor?

Ron.

¿Que lo desvela?

Mi trabajo y la verdad.

¿Quién lo protege?

Dios y yo.

¿Una locura?

Cuando soy yo mismo.

La rumba cubana o la colombiana…

Las dos. Donde no se habla de tristezas. Perfume, baile y ron.

Un lugar.

El mar.

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