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«No seré un ministro vergonzante»: Aurelio Iragorri

El jefe de la cartera de Agricultura y quien ha sostenido un duro debate con el presidente de Fedegán, descubre sus cartas: con franqueza inusual afirma que Lafaurie miente y amenaza porque quiere ocultar sus equivocaciones y porque tiene afanes políticos, a costa de los intereses de sus representados.

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¿Qué quiso decir usted, en cuál contexto y en cuál sitio pronunció la frase revelada esta semana como supuesta prueba de que el gobierno quiere vengarse de los ganaderos : “¿qué problemas tiene el sector? Primero, animadversión política total por la posición del sector con respecto al presidente Santos…”?

Es una frase editada con mala leche, para poner al sector ganadero en contra del gobierno. Se trata de una grabación no autorizada, guardada en la nevera durante dos años para usarla justo ahora, cuando se decide la suerte del Fondo Nacional del Ganado y de Friogán. La historia es sencilla: era una conversación con la junta directiva de Fedegán cuando apenas yo llevaba un mes de posesionado, el 9 de septiembre de 2014. Me precedió en la palabra su presidente, José Félix Lafaurie. Él, al presentarme, expuso una serie de inquietudes que tenía el sector. Entre ellas, una supuesta animadversión del presidente Santos con el gremio ganadero. Mi respuesta significaba todo lo contrario a lo que sugiere el audio editado y publicado por el señor Lafaurie, sin consultar a su junta.

Entonces, ¿qué dijo usted? Lo cierto es que la frase puede interpretarse en cualquier sentido.

Lo que dije es que no existe dicha animadversión y que por el contrario tenemos el compromiso de apoyar al gremio ganadero. En esa junta señalé que los gremios no son para hacer política y que las posiciones políticas del presidente del gremio han llevado a considerar esa supuesta animadversión. Con respecto a este asunto añadí que al presidente

Santos no le parece adecuado que se utilice la presidencia del gremio, precisamente, para hacer política partidista. Es más, a reglón seguido mencioné que si Fedegán ya no es un gremio sino un movimiento o partido, como lo pretende su presidente, debería inscribirse como tal ante el Consejo Nacional Electoral.

Usted dice, con mucha certeza, que Lafaurie “publicó” el fragmento de su conversación con Fedegán y que lo hizo “sin consultar a su junta” ¿Cómo lo sabe?

Después de que circuló ese audio, él admitió en Blu Radio que los había filtrado con autorización de los miembros de junta, lo que no es consecuente con lo que me expresaron algunos ganaderos que hacen parte de la directiva gremial: llamé a siete de los miembros de la junta y ellos me expresaron su extrañeza porque dicha reunión hubiera sido grabada. Yo no tengo problema en que me graben porque lo que digo en privado lo puedo sostener en público. Lo que me parece increíble es la capacidad de mentir del señor Lafaurie.

¿Cree que La FM, medio que reveló el audio, fue engañada por el presidente de los ganaderos?

Espero que haya sido así porque si no, la emisora tenía que informar que no se trataba de una grabación que llegó anónimamente. Por el contrario, ha debido aclarar que era parte de una conversación con la junta directiva de Fedegán de septiembre de 2014, para evitar que los oyentes fueran manipulados. Cabe preguntarse por qué el señor Lafaurie no contó las circunstancias en que se hizo esa grabación desde un principio y por qué no dijo que se trataba de un audio editado.

En todo caso, no es usual que en una junta directiva del nivel de Fedegán, se grabe subrepticiamente ¿Por qué cree que su presidente o alguien a su servicio, lo hizo?

Estoy seguro de que quien grabó lo hizo con el fin de afectar mi nombre y de golpear al presidente de la República y al Gobierno. Imagino que los miembros de la junta le pedirán cuentas. Esa actitud tan agresiva se explica en los intereses de un grupo con agenda política que se resiste al cambio y en sus aspiraciones de poder. De otra parte, él quiere poner a todo su sector en contra del gobierno para tapar el mal manejo del Fondo Nacional del Ganado que, valga la redundancia, ha tocado fondo. Me está cobrando la decisión de “desparasitar” el Fondo y mi compromiso con una nueva ruta de progreso inspirada en la reconciliación y el desarrollo rural, además de la agenda de reconciliación, la ley de Víctimas y la transparencia en el manejo de los dineros públicos. 

Me parece entender que usted piensa que no todos los ganaderos están del lado de su vocero ¿Es así? Le hago la pregunta porque unos directivos de ese sector han sido reaccionarios a los cambios y otros más se han aliado con sectores ilegales…

Estoy seguro de que la gran mayoría de los ganaderos son gente de bien y no está de acuerdo con lo que está pasando. Hay un envalentonamiento de unos sectores minoritarios que se han rebelado contra la ley de Víctimas y Tierras y han declarado enemigo a todo aquel que esté del lado de esta. Es importante resaltar que el señor Lafaurie, y no la totalidad de Fedegán, es el que está en contra del proceso de negociación de La Habana. He hablado con varios miembros de la junta que discrepan y apoyan la búsqueda de la paz que los beneficiara ampliamente. Una cosa es Lafaurie y, otra, los 400 mil ganaderos, gente que quiere apostarle a un futuro de convivencia.

Usted me disculpa pero él ha dicho que usted actúa por intereses personales, que tiene hatos lecheros y que por eso subió el precio del producto.

Una nueva mentira del señor Lafaurie fue filtrar otro audio, hace aproximadamente un mes y a la misma emisora, en que anunciaba el incremento del precio de la leche al productor. Afirmaron que con ello quería beneficiarme. Cuando comentaron ese audio, dijeron varias falsedades: que estaba en una reunión privada con amigos ganaderos; que estos era vecinos de una supuesta propiedad que tengo en Ubaté, y que obtendría un beneficio personal con el incremento del precio de la leche. La verdad es la siguiente: no tengo ningún predio en Ubaté; la única propiedad rural que poseo es un predio de 20 fanegadas en otro lugar del departamento, adquirido hace cerca de 15 años. La reunión no fue privada sino pública y con la presencia de más de dos mil personas y era para hacerles entrega de implementos a las pequeñas asociaciones de lecheros de Cundinamarca, en cumplimiento de los acuerdos suscritos en el paro agrario de 2013. Por último, los cambios en el precio de la leche se establecen con una ecuación matemática que fue definida en 2012. A esa ecuación no se le ha  modificado nada. De tal modo que no hay forma de incidir en el resultado.

¿El presidente del gremio terminó cuestionando al aumento del precio de la leche por el pleito con usted?

Por lo menos puso en tela de juicio este incremento que venían esperando los productores de leche desde hace dos años, como también cuestionó el apoyo más grande que ha sido entregado por el Estado a los productores y ganaderos para atender la emergencia del fenómeno del Niño: 60 mil toneladas de silo (suplemento alimenticio) que fueron distribuidas a través del propio Fedegán, siendo que esta agremiación las recibió gratuitamente del gobierno nacional.

Al margen de Lafaurie, cabe la duda sobre si el gobierno toca al gremio por su posición contra  el proceso de paz.

Es una teoría que no tiene credibilidad alguna. Entendemos que hay sectores que tienen observaciones al proceso de La Habana. Lo que sucede es que hay una narrativa que pretende encubrir la incapacidad del señor Lafaurie en el manejo del Fondo, como le dije, y que busca desviar la atención de los hallazgos en cuanto al manejo de los dineros que son propiedad de absolutamente todos los ganaderos. No cabe ninguna duda que Lafaurie ha buscado la forma de acorralar al Gobierno mintiéndole a la opinión pública con el sofisma de que la decisión adoptada con respecto a la administración del Fondo Nacional del Ganado, es una retaliación política.

Entonces, ¿cuáles son las razones precisas que llevaron al gobierno a tomar esa decisión?


La decisión adoptada con respecto al Fondo Nacional del Ganado tiene sustento jurídico  y obedece a dificultades financieras y administrativas y al inadecuado manejo que le dieron a los recursos parafiscales que aportan los 400 mil ganaderos del país. El Gobierno no podía quedarse con los brazos cruzados cuando efectivamente estaban en riesgo los aportes de cada uno de ellos. Lo cierto es que los recursos del Fondo están gravemente afectados porque es garante de la deuda de Friogán y esta asciende a 70 mil millones de pesos. Es importante dejarle claro a la opinión pública que es la primera vez en la historia que un fondo parafiscal de un subsector agropecuario se ve sometido en la Ley 1116, más conocida como ley de quiebras.

Lafaurie insiste en que no existen razones objetivas para intervenir el Fondo.

Fue él mismo quien en mi despacho me manifestó la necesidad de acudir a la Superintendencia de Sociedades para someterse a lo establecido en la Ley 1116 y para buscarle una solución financiera a Friogán. Me señaló la necesidad de incluir, además, bajo los parámetros de esa ley, al Fondo Nacional del Ganado. Explicó cómo dicho fondo estaba respaldando una deuda superior a 70 mil millones de pesos y afirmó que si no se tomaba esa medida, se corría el riesgo de que los acreedores – la banca y el Instituto de Desarrollo Económico de Antioquia (IDEA) – hicieran efectivas las garantías de la obligación financiera. Ante su petición, acepté apoyar a Fedegán – porque era imposible negar el riesgo que existía –,  y acompañarla a una reunión con la Supersociedades a la que envié al viceministro.

Él también le echa la culpa al gobierno de la situación de iliquidez de Friogán…

La mala administración de los recursos de Friogán y las pésimas decisiones que se tomaron,llevaron a la actual situación. De manera hábil, el presidente de Fedegán expresa que Friogán llegó a esta crisis por inoperancia del Estado para aplicar la normatividad que llevaría al cierre de otros frigoríficos. Entonces me pregunto ¿cómo es posible que muchos de los frigoríficos que están en operación en Colombia y que tienen un tamaño menor al de Friogán, hayan sido capaces de realizar sus operaciones y de generar, además, utilidades importantes con la misma normatividad que aplicaba a los frigoríficos del gremio?  Reitero, el señor Lafaurie miente.

Su antecesor, Juan Camilo Restrepo, ordenó una auditoría externa para examinar el manejo del Fondo con el fin de determinar su verdadero estado; pero Lafaurie – amigo del procurador-,  ha desvirtuado las conclusiones de ese informe y ahora el exministro es investigado por Ordóñez ¿Qué es cierto y qué no?

Durante su gestión, el ministro Juan Camilo contrató a la firma BDO Audit S.A, para realizar auditoría a los Fondos de Fomento Parafiscales del Ganado, Cacao y Hortofrutícola, que manejan más de 100 mil millones de pesos al año. En palabras del exministro: “Este ministerio recibió diversas manifestaciones de malestar de estamentos ganaderos, cacaoteros y fruticultores que alegaban no estar de acuerdo con sus respectivos gremios, considerando no gozar de suficientes garantías democráticas y reprochando la inversión de los recursos. Fueron los contribuyentes, en su gran mayoría, los que pidieron  que los recaudos en poder de los gremios gozaran de mayor vigilancia por parte de las entidades de control”.

¿A qué conclusiones llegó esa auditoría?

El exministro manifestó en su momento que “teniendo en cuenta que las conclusiones del informe revelan situaciones posiblemente anómalas en la administración de los recursos, el Despacho consideró pertinente ponerlo en conocimiento de las autoridades competentes con el fin que se adelanten las investigaciones a que haya lugar…”. Y, por este motivo, el mismo Juan Camilo entregó el informe a la Contraloría General lo que hizo que esta realizara su propia auditoría en la que se ratificaron los hallazgos de la que fue contratada por el ministerio. El señor Lafaurie ha tratado infructuosamente de desvirtuar el mal manejo del Fondo Nacional del Ganado, debido a que el informe quedó en firme.

¿Es verdad o es solo un rumor que en las dos auditorías se encontró grave desgreño, irresponsabilidad, ausencia de controles e, inclusive, malversación relacionada con el pago de cuentas personales del presidente de Fedegán?


Sin rubor le digo que no es un rumor aunque da pena ajena la indelicadeza con que se han manejado los dineros de los ganaderos. La auditoría encontró una serie de irregularidades que, posteriormente, reafirmó la Contraloría. A pesar de las barreras a la información puestas por parte de la administración actual de Fedegán, según reportó el auditor, hubo 21 hallazgos dentro de los cuales están los que usted está indagando. Le doy ejemplos de gastos que no deberían cargarse a los parafiscales del Fondo Nacional del Ganado: hallazgos del 29 al 33 de la Contraloría: se pagaron programas de televisión o publicidad de Fedegán; hallazgos 34 y 35: aparecen pagos de viáticos, escolta, combustible, mantenimientos del vehículo, entre otros, a favor del presidente de Fedegán.

Si esta situación venía de tiempo atrás, como se ha dicho, ¿cuál es la razón para que los gobiernos no actuaran?


No acostumbro a inmiscuirme en las decisiones tomadas por los gobiernos anteriores. Le puedo decir que, en mi caso, tuve la obligación legal de tomar dicha decisión en defensa de los recursos públicos. Pero al ver, después de mi decisión, las retaliaciones y las amenazas de las que he sido objeto en estos tres meses, me queda la duda de si uno de los factores que llevaron a esos funcionarios a no actuar como lo ha hecho este gobierno, fue el miedo a ser embestidos por un señor feudal con tanta rabia y, repito, con tan mala leche.

¿Usted se ha declarado impedido cuando corresponde? Lo digo con respeto, ministro, pero sus apellidos y su familia se relacionan, en el Cauca, con los ricos y dominantes de la región lo cual, desde luego, no los hace culpables automáticos de nada pero sí indicaría que tienen intereses…

Desde el momento mismo de mi designación en el ministerio presenté dos impedimentos ante el consejo de ministros: uno, precisamente para no participar en cualquier modificación al esquema  con que se fijen los precios de la leche; y dos, para el trámite, ante el Congreso, de la ley de Zidres porque unos primos míos tienen predios en el Vichada. En cuanto a la alusión que usted hace de mi familia, quiero decirle que lo que heredé de ella fue respeto por los principios, los valores y la ley.

Un segundo enfrentamiento político y bien amargo, surgió en estos días entre la Casa de Nariño y el procurador por la restitución de tierras ordenada en la Ley de Víctimas. El presidente de Fedegán estuvo al lado de Ordóñez ¿Cree que este directivo tiene incidencia en la posición del jefe del Ministerio Público?

No creo. La obligación institucional del procurador en este caso, es defender los derechos de las víctimas y hacer cumplir la ley. Creo, sin embargo, que es un error estar en el mismo auditorio ante quien, como representante de un gremio, toma un micrófono y exclama que la aplicación de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras es la cuota inicial de la entrega territorial del Gobierno a los grupos ilegales. Afirmaciones como estas ponen en riesgo la vida de las propias víctimas y la de los servidores públicos que tenemos que aplicarla. A pesar de que hoy seamos blancos de las críticas del señor Lafaurie, seguiremos defendiendo los derechos de las víctimas. La historia de horror de la guerra nos avergüenza a quienes creemos en la democracia. Estoy con la paz y con las víctimas y no voy a ser un ministro vergonzante con la agenda del presidente de la República.

Bueno, sus palabras son las de un político o las de un funcionario en trance de serlo.  Paréntesis a la entrevista: ¿saldrá del gabinete y, en ese caso, a qué se dedicará?

Lo único seguro que uno tiene cuando es designado en estos cargos es que algún día le llegará el “cuyo”:  “cuyo nombramiento ha sido revocado a partir de la fecha” Y por tal razón, siempre mantengo los pies en la tierra sabiendo que si ahora me dicen “ministro” en un futuro que puede ser próximo me dirán “Aurelio”.

¿Teme que el poder político-económico que se está formando (Fedegán y probablemente otros gremios del campo con el partido Centro Democrático) lleve el proceso de paz al fracaso?


La paz no tiene reversa. Soy optimista en que pronto se silenciarán para siempre los fusiles y Colombia podrá vislumbrar un futuro en que la tierra sea para sembrar, vivir y producir y no para morir por ella a manos de los violentos.

Para terminar, ministro, según el columnista Ramiro Bejarano, los tres nuevos miembros de la junta directiva del Banco Agrario: Francisco Lourido, Gustavo Gaviria  y Carlos Murgas estarían impedidos de estar en esa junta porque son deudores o han tenido líos de dineros  con el Estado ¿Habrá alguna reconsideración sobre esos nombramientos?

Par el próximo jueves está citada la asamblea para la designación de dos nuevos miembros de junta porque de las tres personas que mencionó el columnista, dos declinaron la invitación que les hicimos.

“Lafaurie dijo: ‘lo voy a joder’”

Usted dijo que se aburrió de que Lafaurie lo amenazara ¿Cómo son esas amenazas?

El país conoce el talante del señor Lafaurie: se califican como amenazas cuando a uno le exigen que no haga su trabajo porque, de lo contrario, tendrá graves problemas. “Lo voy a joder”, es la expresión que ha usado. Cuando dice que en el futuro pagaré las consecuencias, y cuando uno ve cómo se desenvuelven los hechos, con mentiras y calumnias que dejan dudas, se trata de amenazas. La honra es uno de los bienes más preciados y es evidente cómo está tratando de menoscabar la mía, y de minar mi decisión de intervenir el Fondo que, por mi parte, es un tema netamente institucional. 

 ¿No cree que la situación se está saliendo de cauce?

Claro. Tanto es así que el señor Lafaurie, en su más reciente trino, aseguró que “no tiene moto” lo cual para mí, es bastante preocupante porque el país tiene claro qué significa esa alusión. Él se resiste a perder el control sobre el Fondo y apela a herramientas de desprestigio como el envío de audios editados, y la calumnia que difunde sobre la  existencia de un negociado para venderle Friogán a una multinacional llamada Minerva.

Además, tiene a su servicio falsas cuentas de twitter y otras redes para enlodar, de forma grosera y grotesca, cualquier actividad que hago.

“No estoy de acuerdo con reabrir ese debate”

En aras de la discusión, la ley de Restitución podría quitarles las tierras a “poseedores de buena fe”. ¿Cuánta certeza tienen ustedes de que esa ley siempre es justa?

La Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras es, tal vez, una de las más importantes en la historia del país. Su aplicación ha sido un reto para la institucionalidad y para las propias víctimas. El tema de los poseedores de buena fe ha sido considerado en más de 200 oportunidades por los jueces al momento de dictar sentencia o por la Unidad de Restitución en sus trámites administrativos. Tanto así, que se aprobó en el Consejo de Restitución una serie de parámetros para que los derechos de los segundos ocupantes de buena fe no fueran desconocidos. No existe ley más justa y más ética que la que se expidió.

¿Quiere decir que usted no reabriría la discusión sobre la actual ley?

No estoy de acuerdo con reabrir el debate para modificar artículos de esta ley que, hoy, es ejemplo en el mundo. Hemos recibido la visita de varios países que vienen a aprender sobre la aplicación de la norma. No es conveniente reabrir el debate en este momento cuando se espera que se acuerde la paz. Recordemos que no solo estamos hablando de los derechos de las víctimas; también del derecho a la propiedad privada, derecho que no puede violentarse ante terceros, en aplicación de la ley.

 

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