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“Soy la señorita sueño americano desde que tengo 17 años”, canta Britney en su video Piece of me (pedazo de mí)” con una sexy y lisa peluca rubia. “Soy la señorita karma de los medios. No importa si salgo en un escenario o estoy escondida lejos en Filipinas, ellos siempre querrán la fotografía de mi derriere en las primeras páginas de las revistas”, continúa la cantante originaria de Louisiana, mientras contorsiona unos abdominales que ya saben poco de embarazos y flacidez. ¿Aún así, estás seguro de que quieres un pedazo de mí?”, pregunta una y otra vez con su voz sampleada en la canción que la ha devuelto a la gloria.
Después de raparse la cabeza, de lidiar con terribles demandas por su incapacidad de ser una buena madre y, tras dar tumbos con los bailarines en su desastrosa presentación en los MTV Music Award 2007 (uno de los premios de la música más relevantes, sobre todo en el mundo del pop), los rumores del final de la reina del pop se confirmaban.
Pero esos mismos tabloides que alguna vez celebraron su decadencia, hoy le dan sus páginas y la vuelven a coronar como la reina del pop tras arrasar el domingo con tres de los más apetecidos premios de los MTV.
Mejor video femenino, mejor video musical del año y mejor video del pop son los tres galardones que recibió la artista, que subió al escenario con un pequeñito vestido plata que dejó ver que su imponente figura estaba de vuelta. Fueron tres premios que, al parecer, más que celebrar el virtuosismo musical de su más reciente álbum Blackout, condecoran su rehabilitación.
Aunque los críticos aseguran que este disco producido por Danja, ex discípulo de Timbaland, es el mejor trabajo de su carrera musical, nada hubiera sido posible sin el arduo trabajo de desintoxicación y el apoyo de su padre, quien le prohibió las fiestas, le impuso un tratamiento de cero alcohol y sustancias nocivas y sobre todo la apartó de las amistades descarriadas.
Lo más paradójico es que justamente es el retrato de su triste y trastabillada vida personal, la que inspira la canción y todo el disco que la convirtieron en la ganadora de la noche. Y es que con una inteligencia inusitada (sobre todo teniendo en cuenta que hasta le pronosticaron desorden bipolar agravado por una dilatada depresión posparto) Britney se burla de sí misma, señala a los medios en su asedio e incluso pone a sus grandes amigos como Pharrell a decirle “Vamos Britney, es hora de avanzar”. ¿Está de vuelta la reina del pop? Sus fans son cautos, pues saben que con ella nunca nada se sabe.