Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
“Quiero que sepan que me voy”, dijo ayer el cantante mexicano de rancheras Vicente Fernández frente a un séquito de periodistas de Latinoamérica que fueron invitados a conocer su rancho en Guadalajara. La decisión sacudió a todos los presentes, que esperaban que la invitación a conocer su vasto terreno y sus hermosos caballos se debiera más al anuncio con bombos y platillos de su gira por Centroamérica, Suramérica, España y Estados Unidos, que a la repentina promesa de un final. “Es la última vez que voy a Venezuela, Colombia, a México, porque un artista tiene que retirarse con mucha dignidad”, dijo el artista, quien el 17 de febrero cumplirá 72 años.
Con más de 45 años de trayectoria, el intérprete de La ley del monte y Mujeres divinas es considerado uno de los íconos de la música mexicana. Originario de Jalisco y padre del también cantante Alejandro Fernández, el llamado Charro de Huentitán terminó de popularizar la música ranchera en México y los países de habla hispana, luego del legado que dejaron figuras legendarias como Miguel Aceves Mejía, Antonio Negret, Pedro Vargas, Antonio Aguilar y José Alfredo Jiménez.
En la conferencia para anunciar su gira internacional, Fernández explicó que tomó la decisión la noche del miércoles “de manera definitiva”, pues “un artista necesita retirarse con mucha dignidad”.
En declaraciones a la cadena Televisa, el cantante y actor destacó que “se necesita valor” para dejar los escenarios antes de “causar lástima” y que su voz “pueda defraudar al público”. “Es por amor y por respeto al público y a mí mismo”, manifestó el artista, tras anunciar, con “toda la tristeza del mundo”, que este año será el último en el que se pare en un escenario.
Comentó que el último concierto internacional sería en Estados Unidos, el 25 de noviembre de este año, y que le gustaría que “la despedida definitiva” sea en la Plaza México, en la capital mexicana, uno de los escenarios donde ha tenido más éxito a lo largo de su carrera artística. Y que después de concluir la gira se dedicará a disfrutar de sus hijos y nietos en su rancho a las afueras de Guadalajara, si bien seguirá grabando discos y haciendo algunos programas de televisión.