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Los rumores se acrecientan y la moda en París está que arde. Tras la salida del John Galliano de la afamada casa francesa Dior, por sus impertinentes declaraciones racistas, los nombres de dos diseñadores empezaron a sonar fuertemente la semana pasada como posibles sucesores del Infante Terrible: Ricardo Tisci, diseñador italiano que ha hecho milagros a cargo de la casa Givenchy, marca del mismo grupo económico que maneja Dior, y el diseñador de 39 años, nacido en Bogotá y adoptado por padres franceses, Haider Ackermann, creador, que según el gurú de la casa Chanel, Karl Lagerlfeld, “podría ser el único digno de reemplazar a Galliano”, y quien paradójicamente en su juventud trabajó en la oficina de John Galliano en París.
Ayer, en una avalancha de rumores provenientes de Twitter y de blogs de editores de modas, como el de Derek Blasberg, editor de estilo del diario The New York Times, los destinos de la casa que marcó el resurgir de la moda femenina después de la Segunda Guerra Mundial parecen aclararse. Todo apunta a que Tisci se va para las más altas lides y sería el directo sucesor de Galliano, mientras que Ackermann asumiría el puesto vacante en Givenchy.
El nombramiento, aún no confirmado por el grupo económico Louis Vuitton Moët Hennesy (LVMH), sería igualmente un triunfo para Ackermann, quien debutó en París en 2002 con su propia marca y hasta ahora ha logrado sobrevivir independiente en el voraz mundo de la moda con unas siluetas arriesgadas, una concepción particular de construcción de la silueta femenina y las influencias de culturas muy variadas, vestigios de haber vivido de niño, de manos de su padre que trabajaba para Amnistía Internacional, en lugares tan diversos como Etiopía, Chad, Francia, Argelia y Holanda, donde estudió diseño.
“Todo lo que está pasando con Ackermann en este tiempo es producto de un trabajo muy arduo que viene haciendo con su marca desde hace varios años y de una técnica de diseño que se está tomando el mundo al proponer nuevas siluetas femeninas sin perder el glamur”, explica Pilar Luna, directora de la revista Infashion, quien recientemente regresó de la Semana de la Moda de París, en donde Ackermann mostró su nueva apuesta. “En la colección que acaba de presentar en París para la temporada Otoño-Invierno 2011-2012 encontró el camino perfecto para mezclar todas estas siluetas de avanzada con el espíritu francés femenino y elegante que tanto gusta. Y por eso fue una de las más aplaudidas”, añade Luna.
Ackermann no sabe nada de su familia en Colombia, lo confesó hace unos años justamente en una entrevista que le logró hacer la revista Infashion, cuando aún era una promesa de los grandes del diseño mundial, cuando las reseñas de las revistas internacionales apenas empezaban a poner sus ojos en el joven graduado del Royal Academy of Antwerp, en Bélgica, una escuela vanguardista que con Ackerman y Martin Margiela ha demostrado que la moda pueda aún dar nuevas lecciones sobre la belleza.
“Me encantaría poder presentar mis colecciones en Colombia, especialmente en Bogotá, mi ciudad”, manifestó entonces el diseñador. Si ahora se convierte en el director creativo de Givenchy, será un placer algún día verlo volver a su tierra.