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Vicky Hernández, una señora actriz

La artista acaba de recibir el premio a vida y obra, otorgado por la Academia Colombiana de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, por su actuación en 22 largometrajes y 15 cortos.

Vicky Hernández confiesa que una de sus peores embarradas fue a los siete años, cuando se orinó durante una grabación. / David Campuzano - El Espectador
Vicky Hernández confiesa que una de sus peores embarradas fue a los siete años, cuando se orinó durante una grabación. / David Campuzano – El Espectador

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¿Qué representa para usted que le haya sido otorgado el premio a vida y obra?

Es muy halagador, porque lo dan los cineastas, lo cual hace que sea un premio muy de concepto, entregado con criterio.

¿Los premios ratifican el trabajo de los artistas?

Los premios son importantes porque emulan, reconocen, alientan, después de que la gente los reciba, para que las personas prosigan con su trabajo, pero a la vez son una especie de talanquera si uno los toma muy en serio.

¿Alguien a quién dedicárselo?

A todo el gremio, a los actores, porque creo que hemos sido muy superiores a los medios en los que trabajamos, mantenemos una constante de trabajo, de abnegación y de lucha. No quiero decir que otros rubros de este trabajo no han contado con personas que los hayan enaltecido, pero en el caso de los actores ha sido más notorio y han sido menos reconocidos en términos generales.

¿Qué está pasando con el cine colombiano actualmente?

Lo que se esperaba: se realizan muchas películas, es decir, tantos jóvenes que han crecido con la necesidad de expresarse en la pantalla lo están logrando. Los últimos años ha habido muchos estrenos de diversos géneros, siempre buscando un lenguaje propio. Eso es muy importante y halagador.

¿Cuál es su opinión de los actores de hoy?

La gente tiene que hacer su propio recorrido, buscar sus propias maneras e intereses. A mí me agradaría saber que las personas tienen un compromiso absolutamente decidido con lo que hacen. Lo mejor que le puede pasar a los actores de hoy es que aprovechen la cantidad inmensa de información para aprender. El que no quiere aprender es el que no mira más allá de su nariz.

¿De dónde viene la pasión por la actuación?

Mi mamá fue la de la culpa. Cuando nosotros vinimos del Valle del Cauca a vivir a Bogotá, mi hermana y yo asistimos a un grupo escénico infantil y a la academia de artes escénicas de José Agustín Pulido Téllez, y me encantó. Para mí era igual a jugar.

Su peor embarrada en una grabación.

Fue en el programa El mundo del niño, cuando tenía siete años. Había unas puertas gigantes y pesadas en el estudio que se cerraban cuando la grabación iba a empezar; entonces yo le pedí al maestro Espinoza, que era el utilero, que me dejara salir, no me dejó y me oriné. Tuve que hacer todo el programa con las medias mojadas por los orines.

La escena más arriesgada que ha hecho.

En una serie que se llamaba Sobrevivir había una escena en un reservorio, que son esos pozos profundos que hay en los cultivos de flores. El caso es que ellos se caían a ese pozo y yo me tiraba a salvarlos, pero cuando entré a la orilla una bota se hundió y jamás volvió a salir a la superficie y teníamos como prevención personas de la Defensa Civil pues uno o dos de ellos se estaban ahogando. No tengo ni idea de cómo no me ahogué.

¿Qué la llena?

Una buena conversación, un encuentro con amigos que no veo hace mucho, la música clásica, el jazz, los boleros, las baladas. Me gusta ver a la gente contenta, los niños, las flores, el mar, los paisajes, la neblina, el sol. Me gusta la vida y me encanta actuar.

¿Qué odia?

La fresa del odontólogo y el ruido de los secadores. ¿Cómo es posible que se hayan inventado tanta cosa y no hayan creado un secador que no haga bulla? Deberían abrir una licitación o un concurso mundial en el que gane el que se invente el secador y la fresa insonora.

Si no hubiera sido actriz, ¿qué habría escogido ser?

Arquitecta o médica.

¿Algo de lo que se arrepiente?

De haber sido soberbia, prepotente, de no tener tacto para decir las cosas, pero no de decirlas sino de la forma en que las he dicho.

¿Cómo se define?

Soy una mujer nacida en Colombia que ha querido expresar su tiempo y lo que le ha tocado vivir a través de la actuación.

 

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