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El sábado 4 de enero, sin embargo, esto se hizo posible gracias a la música. La imagen no podía ser mejor: personas de todas las edades y entornos, e inclusive de diferentes nacionalidades, colmaron la iglesia María Auxiliadora para compartir un concierto gratuito. El cuarteto colombiano Q-Arte compartió el escenario con el quinteto italiano Amarcord, ofreciéndole al público un variado repertorio compuesto principalmente de música para cine de Nino Rota y de Guerassim Voronkov.
“La música para cine es muy divertida”, comentó Juan Carlos Higuita, violinista de Q-Arte. “Es música que le llega fácil a la gente, pues incita a pensar en imágenes”. El repertorio, que es novedoso para gran parte del público colombiano, promete abrirse paso dentro de la programación musical tradicional. La convergencia de todas las artes que hay en la elaboración del cine lo convierte en un género con el que Wagner y Verdi sólo pudieron soñar en su época. La audiencia a la que llega el compositor de cine es de proporciones gigantescas y su relación con una historia o con una simple idea visual facilita para muchos su comprensión. Así lo vivió la audiencia del Festival en los Barrios, pues muchos cartageneros confesaron haber recordado episodios de su vida y de su juventud al escuchar los sonidos descriptivos de Nino Rota.
Entre el numeroso público sobresalió la presencia de decenas de niños del programa ¡Uy, qué nota! de la fundación Música por Colombia, una iniciativa que busca a través de la educación musical apartar a los niños de la drogadicción y de otros problemas sociales a los que están expuestos en su entorno cotidiano. El concierto les evocó a muchos de estos niños imágenes de películas y dibujos animados, mundos llenos de una alegría que hoy sigue siendo escasa en muchos rincones del país. Para estos niños y para muchos más, la música es una oportunidad de vida.