
Mariana estudia para crear políticas públicas que favorezcan el campo
Tiempo de lectura
Resumen generado por IA. Para más detalles, consulte el artículo completo.
¡Ahorra tiempo y mantente informado con El Espectador!
Lee nuestros resúmenes para informarte con los puntos clave de cada noticia. Te contamos lo que debes saber en pocos segundos.
Descubre lo más relevante
Lee lo esencial de esta nota con nuestra herramienta exclusiva de resumen con IA. ¡Pruébala ahora!
Cerrar
Para empezar a usar nuestra funcionalidad de audio suscríbete
o inicia sesión
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
2.0x
1.5x
1.0x
0.5x
¡Dale play para escuchar este artículo!
Te leemos la información completa para que tengas una experiencia más inmersiva en nuestro portal.
Cerrar
Yalí, en Antioquia, no tiene más de 26 mil habitantes. Casi todos se conocen entre ellos. Allí nació Mariana Gómez hace 21 años, donde vivió con sus padres, quienes no culminaron su educación secundaria. Terminando su colegio, ella sintió la necesidad de avanzar un paso más y recibió una guía profesional por parte de una amiga sicóloga quien, entre varias carreras, le dijo que tenía aptitudes para ser administradora de empresas y así fue como esta joven decidió viajar a Medellín, donde están sus hermanos, para inscribirse a la universidad.
Fue admitida en la de Antioquia y su mamá empezó a pagar los primeros semestres con mucho esfuerzo. Entonces, Mariana conoció el programa Becas Sueños de Paz, que en esta región ejecuta Fondo de Becas Lumni. “No hay que desconocer que las familias rurales no reciben una completa atención de sus necesidades por parte del Estado. En mi caso, al ser procedente de un pueblo, he tenido la experiencia de conocer de cerca algunos de estos casos, en los que los jóvenes no pueden estudiar porque no encuentran apoyo. Lo más relevante de todo esto es que el cursar una carrera profesional, además de ofrecerles a estos jóvenes un buen futuro, también significa una mejora en la calidad de vida de sus familias. No es pretender que la población rural abandone sus actividades agrícolas, ganaderas y demás; sino que las nuevas generaciones puedan aprovechar la ventana de oportunidades y aprendizaje que el medio les ofrece”.
Estando ya en las aulas de la Universidad de Antioquia, Mariana conoció el programa Becas Sueños de Paz y salió favorecida para recibir el pago de la matrícula y una manutención semestral, cuyo 50% es condonable, dependiendo del promedio con el que termine la carrera. Este programa significó un alivio para su mamá.
Mariana quisiera estudiar una maestría y llegar luego a cursar un doctorado. Sueña en trabajar en el sector privado, sumar experiencia y luego trasladarse al sector público para crear políticas que favorezcan a jóvenes del campo que, como ella, buscan oportunidades para transforman realidades de escasez que permanecen latentes, pero olvidadas.
Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación