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Durante la actual administración de Medellín los órganos de control han estado con la lupa puesta sobre los funcionarios y sus proyectos, pero siempre la Administración Distrital ha salido avante. Y más que hablar de transparencia, se requieren hechos que corroboren esta postura, una muestra de ello es el parte de tranquilidad que dio la Procuraduría y el Departamento Administrativo de Función Pública (DAFP), que resaltan el avance en los índices de transparencia del gobierno de la capital antioqueña, que pasaron de 94,0 en 2019 a un 98,0 en la presente Administración.
Las denuncias en contra de los contratistas de Hidroituango, reconocimientos nacionales e internacionales, y la eficaz gestión realizada para la contratación en el programa Buen Comienzo ratifican el compromiso de esta Administración por mejorar sus indicadores, como el desempeño institucional, que en 2019 era de 97,1 y quedó en 98,4 en 2023; o el desempeño fiscal que pasó de 81,9 a 82,7 en el mismo periodo de tiempo, de acuerdo con la Procuraduría y el DAFP.
La ciudad con la deuda más baja y con mejores procesos de contratación
Algunas de las acciones que lograron mejorar estos indicadores y fortalecieron la transparencia, contratación y el uso de los recursos públicos en Medellín, fue la denuncia a los contratistas de Hidroituango, que resultó en la recuperación de $4.3 billones en dineros públicos. Asimismo, esta Administración ha mantenido una posición firme en la protección de los recursos, denunciando el mal negocio que realizaron las administraciones anteriores con la fusión de UNE con Tigo y la multinacional Millicom.
En cuanto a ahorro, es común que los gobiernos se endeuden para sortear los retos y las necesidades que exigen los habitantes, y la pandemia obligó a que ciudades como Bogotá, Cali y Barranquilla aumentaran su endeudamiento en más del 100 %; mientras que, según la Alcaldía de Medellín, en este periodo de tiempo en la capital antioqueña se disminuyó la deuda pública.
Y al hablar de contratación y eficiencia de los recursos, el programa Buen Comienzo ha sido clave, logrando un ahorro de $1.600 millones en contratos, y eliminando aquellos contratistas y proveedores involucrados en actos corruptos.
Para ello, la Alcaldía de Medellín, en su trabajo por garantizar la atención integral de todos los niños y niñas de la ciudad, anunció la adopción de la política nacional de primera infancia, los lineamientos y recomendaciones del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), en el sentido de que los operadores de Buen Comienzo deberán pertenecer al Banco Nacional de Oferentes de Primera Infancia, para cualificar y promover estándares de calidad en el servicio, y garantizar transparencia y pluralidad.
Por esto, la Unidad Administrativa Buen Comienzo exige a todos sus operadores la documentación que demuestre que hacen parte del Banco Nacional de Oferentes, así como otros requisitos de tipo legal, técnico y financiero. De esta manera, se pudo realizar un aumento en la cobertura y la calidad del servicio, pasando de 83.000 niños y niñas de 0 a 5 años en 2020, a 90.000 en 2023.
Medellín, ciudad transparente
Los hechos son la prioridad de esta Administración, pero aquellos reconocimientos obtenidos demuestran que el trabajo y esfuerzo para mejorar la transparencia, la contratación y la gestión de recursos públicos en Medellín van por buen camino. Y no en vano desde el inicio de este gobierno se comenzaron a ver los frutos. En 2020, la Alcaldía de Medellín logró el mejor índice anticorrupción entre las ciudades capitales de Colombia, medición que hace el Observatorio Anticorrupción y Transparencia de la Secretaría de Transparencia de la Vicepresidencia de la República.
Asimismo, la Alcaldía de Medellín lideró la edición número 18 de la Feria de la Transparencia, un evento que congrega a las entidades descentralizadas, proveedores, jefes de compras del país, entidades nacionales y expertos en compra pública (nacionales e internacionales), alrededor de las buenas prácticas y la transparencia en los procesos de contratación. Para esa ocasión, la Administración Distrital se destacó por su política de compra pública, pionera en Latinoamérica al ser la única entidad que incluye criterios sostenibles, innovadores y socialmente responsables en los procesos de contratación, y en beneficio de grupos poblacionales. A la fecha, se han incluido más de 480 criterios en los procesos de la Alcaldía de Medellín.
Acciones como esta permitieron que la Administración Distrital fuese ratificada por el Instituto de Auditores Internos de Colombia (IIA) en adopción de normas internacionales de auditoría interna, posicionando así al Distrito como único ente territorial en Suramérica con este certificado, que es el resultado de las verificaciones en el cumplimiento de los requisitos definidos en las normas mundiales.
Esta certificación incrementa la confianza a nivel corporativo y a los proveedores de aseguramiento, por ser una auditoría rigurosa en su proceso. También genera confianza ciudadana y en los grupos de valor e interés, además de tener un efecto positivo en el sector financiero, y posiciona la auditoría interna de la Alcaldía de Medellín como un referente para el DAFP y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)
Otra estrategia para destacar es la Escuela de Proveedores de la Alcaldía de Medellín, que fue reconocida con una Mención Honorífica de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en la décima edición del “Premio Interamericano a la Innovación para la Gestión Pública Efectiva 2022 -PIGEP”, en la categoría “Innovación en el Gobierno Abierto”.
Este programa ha permitido que desde 2020 se realicen capacitaciones en temas y conceptos normativos de compras públicas, transparencia, manejo de plataformas de contratación como Secop I y Secop II, entre otros. Gracias a su impacto positivo, la Escuela de Proveedores se expandió a nivel nacional llegando a entidades como la Alcaldía de Cali y la Alcaldía de Curití (Santander), además del Grupo Éxito.
Es así como Medellín fortalece la participación y pluralidad de proponentes en los procesos de contratación, logrando un 10 % más de empresas y emprendedores participando en las convocatorias, en las cuales se destina más del 60 % del presupuesto de la ciudad. De esta manera, la capital antioqueña se posiciona como la ciudad líder en contratación del país y como referente en Latinoamérica en compra pública estratégica.