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Cuarto as bajo la manga

El Carignan tiene conexiones profundas e históricas con el sur de Francia, particularmente con Languedoc, pero su origen está en España, donde se la conoce como Cariñena o Mazuelo.

Hugo Sabogal
26 de noviembre de 2022 – 09:00 p. m.
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El vino tinto chileno de más alto reconocimiento global tiene su más vigoroso representante en la uva Cabernet Sauvignon, natural de Burdeos.
Foto: Cortesía

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El vino tinto chileno de más alto reconocimiento global tiene su más vigoroso representante en la uva Cabernet Sauvignon, natural de Burdeos.

La segunda posición la ocupa la Carménère, también originaria de Burdeos y llevada a Chile en la misma época, aunque su verdadera identidad genética solo vino a comprobarse en los recientes años 90.

El tercer lugar, por aclamación de la crítica internacional, lo ocupa la cepa Syrah, procedente del valle del Ródano, en el extremo noroccidental del país galo.

Sin embargo, en la última década, ha saltado al estrellato un cuarto as. Fue redescubierto a finales del siglo XX por dos osados enólogos chilenos: Pablo Morandé y Francisco Gillmore. ¿Cómo es que ahora este novicio se impone como serio contrincante del abanderado Carménère? Bienvenidos al cepaje Carignan.

No se sabe exactamente cuándo ingresó a Chile. Cálculos no comprobados ubican su llegada en los años posteriores al devastador terremoto de 1939, cuando la importante productividad vitivinícola del valle del Maule, ubicado en el Valle Central, se vio comprometida como resultado del sismo.

Lo sorprendente es que el Carignan se adaptó a la tradicional viticultura de secano de la zona, desprovista de cualquier posibilidad de riego para subsistir. Pero lo hizo. Y lo hizo porque, genéticamente, esta uva se luce en suelos pobres y climas cálidos y secos, produciendo vinos profundos y de imponente carácter.

El Carignan tiene conexiones profundas e históricas con el sur de Francia, particularmente con Languedoc, pero su origen está en España, donde se la conoce como Cariñena o Mazuelo.

Dada su pronunciada acidez, elevados taninos y color intenso, se ha empleado para enaltecer algunos vinos desprovistos de estas características. Y ahora, en su rol de solista, como lo demuestra Chile, se vuelve arrollador.

Preocupados por su supervivencia, un grupo de innovadores enólogos locales creo hace once años Vigno, el primer y más exitoso proyecto asociativo para elaborar Carignan bajo condiciones estrictas. Participan desde consagradas casas productoras como Undurraga, Concha y Toro, Lapostolle, Emiliana, Morandé, Gillmore, Miguel Torres y Valdivieso, hasta pequeños emprendedores como Garage Co., que en 2021 se alzó con 99 puntos otorgados por el crítico Luis Gutiérrez, del Wine Advocate (publicación creada por crítico estadounidense Robert Parker). Además, Gutiérrez asignó calificaciones por encima de 90 puntos a otros 16 vinos de Carignan. Definitivamente, un caso único.

¿Qué esperar del Carignan, si tiene posibilidades de probarlo?

Llaman la atención su color oscuro, intensas fragancias de frutos rojos, cuerpo sólido y gusto marcadamente tánico y duradero.

Se puede disfrutar con platos especiados de cordero, cerdo o pato asados, pavo ahumado o bistec de carne.

Conéctese con Hugo Sabogal en @entrecopas_momentos (Instagram) y hugosabogaltv (YouTube).

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