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Esta es la forma correcta de guardar el queso en la nevera para que dure más tiempo

La manera de envolver el queso y el punto exacto donde se guarda pueden ayudar a que conserve mejor su textura y sabor.

Comer queso antes de dormir aporta proteína extra.
Los quesos frescos requieren más cuidado en refrigeración por su menor duración y mayor sensibilidad.
Foto: Cortesía Alpina

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Guardar el queso bien en la nevera no es un detalle menor. De cómo se envuelve, dónde se ubica y a qué temperatura se conserva depende no solo que dure más tiempo, sino que mantenga mejor su textura, su aroma y sus condiciones de consumo. Una mala conservación puede acelerar su deterioro y, en el caso de los quesos frescos, también representar un riesgo sanitario.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) advierte que los quesos tipo queso fresco tienen una vida útil corta y deben mantenerse refrigerados a 4 °C o menos. También señala que Listeria puede desarrollarse incluso en refrigeración, por lo que recomienda consumir estos productos lo antes posible y no guardar sobrantes una vez abiertos.

¿Cómo envolverlo para que se conserve mejor?

Una de las claves está en la envoltura. La American Cheese Society recomienda usar papel nuevo (encerado, pergamino o especial para queso) para evitar que el producto se reseque o absorba olores ajenos.

Después, puede añadirse una capa externa para crear un microambiente que ayude a conservarlo mejor. La entidad explica que el queso natural contiene enzimas y bacterias que necesitan aire y humedad, por lo que no conviene dejarlo demasiado tiempo en la misma envoltura.

Quesos
Guardar el queso en cualquier repisa no siempre es lo mejor: la temperatura, la humedad y el tipo de envoltura importan.
Foto: Getty Images - Eugenia Lucasenco

Wisconsin Cheese coincide en que el queso debe mantenerse limpio, frío y cubierto, y advierte que no debería envolverse de entrada solo en film plástico para almacenarlo por largo tiempo.

Lo recomendable es:

  • envolverlo en papel encerado, pergamino o papel especial para queso;
  • renovar esa envoltura con el paso de los días;
  • evitar dejarlo sellado únicamente en plástico durante mucho tiempo.

¿En qué parte de la nevera le va mejor?

La American Cheese Society recomienda almacenar el queso entre 2 y 7 °C, con un nivel alto de humedad, preferiblemente en el cajón inferior de frutas y verduras. También desaconseja ponerlo cerca del congelador o en el cajón de la carne, donde podría congelarse accidentalmente o alterarse.

Ese punto coincide con lo señalado por Wisconsin Cheese, que identifica el cajón de las verduras como una de las zonas más adecuadas del refrigerador por sus condiciones de frío y humedad.

¿Cuánto puede durar?

El tiempo de conservación no es el mismo para todos. Wisconsin Cheese señala que, después de abiertos, los quesos duros pueden durar hasta seis semanas; los semiduros, unas cuatro; y los blandos o frescos, alrededor de dos semanas, idealmente en recipientes limpios y herméticos.

A eso se suma una recomendación práctica de la American Cheese Society: los quesos de olor fuerte, como los azules o los de corteza lavada, conviene guardarlos bien envueltos y, si es posible, separados del resto para que no transfieran su aroma a otros alimentos.

AME3481. BELO HORIZONTE (BRASIL), 05/12/2024.- Fotografía de quesos artesanales este jueves en Belo Horizonte (Brasil). La cultura sidrera asturiana, los Cuadros vivos de Galeras, en Colombia, la fabricación del queso en el estado brasileño de Minas Gerais y la preparación del casabe en Cuba, Haití o Venezuela fueron reconocidas este miércoles desde Paraguay como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. EFE/ Luciano Brew
Conservar el queso correctamente en la nevera puede evitar que se reseque, se contamine con otros olores o se dañe antes.
Foto: EFE - Luciano Brew

Señales de que ya no está en buen estado

La American Cheese Society aconseja desechar el queso si está demasiado seco, tiene textura viscosa o presenta olor a amoníaco u otros olores desagradables. En los quesos frescos, por su menor duración y mayor sensibilidad, el cuidado debe ser todavía más riguroso.

*Nota de la editora

El contexto histórico de este ingrediente puede encontrarlo en otras recetas con un fin informativo y práctico, para comprender mejor su origen y uso en la cocina.

Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧

 

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