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La Fiscalía General radicó el escrito de acusación en contra del exsecreatario jurídico de la Presidencia, Edmundo del Castillo y el exjefe de prensa de la Casa de Nariño, César Mauricio Velásquez por su presunta participación y responsabilidad en el denominado escándalo de las “chuzadas” del DAS.
Los dos exfuncionarios, quienes se encuentran en libertad, tendrán que responder, tal como divulgó Blu Radio, en juicio por los seguimientos e interceptaciones ilegales que se le habrían adelantado en contra de magistrados de la altas cortes, periodistas, abogados y congresistas opositores al Gobierno de Álvaro Uribe Vélez. (Vea: Epílogo del espionaje en la era Uribe)
Según la investigación de la Fiscalía General se habrían adelantado actividades ilegales desde el DAS en contra de un grupo de “blancos políticos”. Mediante diferentes acciones se buscó desprestigiar su trabajo e imagen la opinión pública.
En diferentes reuniones, cita la Fiscalía General, se hizo un “acuerdo ilícito entre miembros del Gobierno Nacional y funcionarios del DAS” para obtener información privilegiada de un grupo de personas y así iniciar una campaña de desprestigio.
Uno de los principales objetivos de este grupo fue el magistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia, Iván Velásquez quien adelantaba la investigación contra el entonces senador Mario Uribe Escobar, primo del presidente, por sus nexos con grupos paramilitares.
En contra del denominado investigador estrella de la “parapolítica” se adelantó una campaña de desprestigio en la que fue señalado de ofrecerle beneficios jurídicos a testigos para que declararan en contra de Uribe Escobar -condenado a 8 años por la Corte Suprema- y el presidente Uribe.
Para enlodar el buen nombre del magistrado auxiliar se adelantó una reunión en la Casa de Nariño en la cual participó el jefe paramilitar Severo Antonio López Jiménez, alias ‘Job’ y el abogado Diego Álvarez Betancourt, procesado penalmente por estos hechos.
En el encuentro los partícipes acordaron “realizar grabaciones ocultas o clandestinas, supuestamente para preconstruir pruebas sobre ofrecimientos indebidos provenientes de la Corte Suprema de Justicia”.
Tras esa reunión apareció la declaración de alias ‘Tasmania’, un paramilitar desmovilizado que aseguraba haber recibido presiones por parte del magistrado Velásquez para vincular al presidente Uribe en un plan para asesinar al jefe de las AUC conocido como ‘René’.
Esta carta fue filtrada a los medios de comunicación por el secretario de prensa. Poco tiempo después ‘Tasmania’ se retractaría de estas afirmaciones asegurando que recibió el ofrecimiento de beneficios jurídicos y una casa para su familia.
Para la Fiscalía los dos exfuncionarios “conocieron y participaron en las actividades ilícitas ejecutadas por los organismos de inteligencia del Estado y contribuyeron de manera efectiva a la consecución del propósito criminal”.
Edmundo del Castillo es procesado por los delitos de concierto para delinquir, violación ilícita de comunicaciones y peculado por apropiación, mientras que César Mauricio Velásquez, quien se encuentra en Roma, es investigado por el delito de concierto para delinquir.
Vea: Los alfiles enredados del uribismo
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(Infografía: Redacción Ipad)
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