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En lo corrido del año, la Policía Metropolitana de Medellín ha registrado siete casos de homicidios cometidos por menores de edad. El hecho más reciente es el de la abogada de 28 años, experta en derecho procesal, Juliet Patricia Mejía Taborda. La madrugada del jueves, la abogada penalista, egresada de la Universidad Autónoma Latinoamericana en 2005, murió como consecuencia de los tres impactos de arma de fuego en su cabeza, perpetrados por dos menores de 11 y 16 años. La mujer, quien tenía ocho meses y medio de embarazo, se encontraba en su oficina cuando fue sorprendida por los jóvenes sicarios. El bebé se recupera en la unidad de cuidados intensivos de neonatos de la Clínica Soma.
En este caso llaman la atención dos hechos. El primero, la utilización de silenciador para cometer el crimen. Las autoridades les incautaron a los menores una pistola con doble silenciador y un revólver calibre 38 largo. El lunes pasado El Espectador había denunciado que de cada 10 armas incautadas en Medellín, cuatro tienen silenciador, un hecho que preocupa a las autoridades y que, según algunos investigadores, se debe a que en la ciudad se fabrican estos elementos.
El segundo hecho tiene que ver con la utilización de menores de edad para cometer homicidios.
Según la jefa del grupo de Infancia y Adolescencia de la Policía Metropolitana, capitana Carolina Romero, en lo corrido del año van siete casos en los cuales están involucrados menores de edad. Además, cada día se reportan siete niños vinculados al hurto, lesiones y tráfico de drogas.
Las autoridades tratan de establecer las causas del homicidio, pues no se conocían amenazas en contra de la abogada especializada en Sistema Penal Acusatorio.
Sin embargo, hay una versión que circula entre las personas del edificio donde laboraba, según la cual los dos menores le habrían pagado a la abogada para sacar de la cárcel a un hombre y como no fue posible le exigían la devolución del dinero. Esta versión no es confirmada por ninguna autoridad hasta el momento.
El menor, de 16 años, quien disparó a la abogada, será judicializado según la Ley de Infancia y Adolescencia. Las autoridades investigan su verdadera edad, pues al parecer tendría 18 años y en ese caso sería juzgado como adulto. Además se conoció el video de una de las cámaras de seguridad del sector en el que éste aparece saliendo del edificio abrazado con una niña cubriendo su rostro. Mientras tanto, el niño de once años, quien intimidó al vigilante del edificio para facilitar el crimen, pasó a manos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Mejía fue velada ayer en la Funeraria Villanueva en el centro de Medellín, cerca del lugar del crimen.
Mientras las autoridades intentan esclarecer los hechos, la ministra de Educación, Cecilia M. Vélez, hizo un llamado para prevenir los casos de violencia que involucran menores de edad.
Violencia juvenil
Bogotá: Aída Marcela Segura. La estudiante de 17 años murió víctima de una bala perdida el pasado martes cuando salía del colegio Los Alpes, ubicado al sur de la ciudad.
Pereira. Un menor le apuntó con un arma a su maestro luego de que éste le pidiera la tarea en la Escuela Cantamonos. El aviso de los docentes a las autoridades evitó una tragedia.
Manizales. Un menor de 12 años se encuentra en delicado estado de salud tras recibir un disparo en la cabeza por otro de 14.