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La historia de un hombre con cáncer terminal que busca no morir solo en prisión

Desde 2015 lucha contra la enfermedad que acabará con su vida en cualquier momento. Aunque enfrenta 37 años de prisión por secuestrar a una niña, la Corte Constitucional dice que tiene derecho a pasar sus últimos días con más dignidad que la que le ofrece el INPEC.

Diferentes aspectos de esta cárcel: celdas, enfermería, detenidos y policías.
Desde 2015 estuvo preso en la cárcel La Picota de Bogotá y en 2022 iniciaron sus peticiones al Instituto Nacional Penitenciario (INPEC) para que le diera prisión domiciliaria y poder pasar sus últimos días en Medellín (Antioquia), ciudad de la que es oriundo. (Imagen de referencia).
Foto: El Espectador - David Campuzano
Jhordan C. Rodríguez

Por Jhordan C. Rodríguez

Periodista y creador de contenido con más de cuatro años de experiencia cubriendo fuentes de poder político y judicial. JhordanR11 jrodriguez@elespectador.com
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