
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
En menos de dos años, el ingeniero civil Rodolfo Hernández Suárez pasó de ser el principal competidor de Gustavo Petro a la Presidencia de Colombia a ser condenado por la justicia en un expediente de corrupción. El pasado 14 de marzo, un juez penal señaló que va a condenar al político santandereano por haber adjudicado a dedo un millonario contrato mientras fue alcalde de Bucaramanga, entre 2016 y 2019. Previo a la determinación judicial, Hernández señaló que no era un corrupto y que, por el contrario, le había ahorrado dinero a la ciudad. Luego, en medio de esa misma audiencia, Hernández rompió en llanto y reveló que sufre de un cáncer de colon terminal. Este 13 de junio, el juez dio a conocer el monto de la condena, que fue de más de cinco años de prisión domiciliaria.
Lea: Rodolfo Hernández dijo que le “ahorró dinero a la ciudad” durante juicio por corrupción
La Fiscalía logró probar que el político, que lideró el movimiento de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, intervino indebidamente en un contrato para favorecer a un contratista: Vitalogic. Todo un esquema de corrupción para beneficiar a su hijo Luis Carlos Hernández. El convenio, de $336 millones, tenía que ver con una asesoría en el procedimiento y manejo de las basuras en Bucaramanga. Según la investigación, ese jugoso contrato fue suscrito entre Jorge Alarcón Ayala (cercano a la familia Hernández y dueño de la firma Vitalogic) y José Manuel Barrera, exgerente de la Empresa de Aseo Municipal en Bucaramanga (Emab).
En contexto: Rodolfo Hernández fue condenado a 64 meses de prisión por caso de corrupción
Para llegar a la condena del político, la Fiscalía recopiló audios, declaraciones, correos electrónicos y un sinfín de pruebas. Una de las más importantes fue el testimonio de José Manuel Barrera, quien aceptó su participación en la red de corrupción y dio detalles del rol que jugó Rodolfo Hernández en el entramado criminal. Según el expediente, Barrera conoció de primera mano las decisiones que tomó el excandidato presidencial para beneficiar a la empresa Vitalogic, de Jorge Alarcón. Una de ellas, relató el ente investigador, fue la orden de entregarle al empresario los estudios previos para que los corrigiera, revisara y modificará a su favor y sacara ventaja del resto de contratistas.
A cambio de lograr esa adjudicación a dedo y amañada, el hijo del ingeniero Hernández, luis Carlos Hernández, recibiría un pago de US $100 millones (más de $392 mil millones de pesos). Por los vínculos de este último, los problemas para la familia Hernández siguen más vivos que nunca. Luis Carlos Hernández también es procesado penalmente y se espera que en las próximas semanas la justicia también se pronuncie sobre su supuesto rol en el caso Vitalogic. Junto a los integrantes de la familia Hernández, el testigo estrella Barrera y el contratista Alarcón también son investigador otros tres funcionarios de la Emab, pero todavía no hay sentencias.
Lea también: “No me condenan por ladrón”: Rodolfo Hernández respondió sobre el caso Vitalogic
Para la Fiscalía, las pruebas presentadas durante el proceso en contra del excandidato presidencial muestran que “su comportamiento lesionó el bien jurídico protegido de la administración pública sin justa causa”. Para el ente investigador, el ingeniero Hernández tenía toda la educación, experiencia y capacidad para darse cuenta de que lo que hacía era completamente ilegal. “Rodolfo Hernández Suárez sabía que ostentaba la calidad de funcionario público y, aun así, se interesó, para su provecho, en el contrato de consultoría”, agregó la Fiscalía durante el juicio por el delito de interés indebido en celebración de contratos.
Este 13 de junio se conoció el monto de la pena y las condiciones de reclusión en contra de Rodolfo Hernández. Por su frágil estado de salud, el septuagenario político terminó con prisión domiciliara en el ocaso de su carrera pública. Incluso, el propio juez se abstuvo de emitir orden de captura en su contra por estos hechos. La condena por el caso Vitalogic es otro duro golpe que el excandidato presidencial recibe en el último tiempo. En octubre de 2023, el Consejo Nacional Electoral le anuló su candidatura a la gobernación de Santander; y en noviembre de ese año, la Procuraduría lo inhabilitó para ejercer cargos públicos por las mismas irregularidades por las que ahora salió condenado.
Por ahora, Rodolfo Hernández ya anunció que apelará la sentencia en su contra porque insiste en que nunca infringió la ley. “Mi alma está limpia. Mi corazón en paz. No estoy obligado a probar lo imposible. Lo que nunca sucedió. Yo creo que con esto termino mi intervención no sin antes, señor juez, agradecer, no solamente a usted sino a todos los miembros del estrado. Gracias, atendieron mi llamado de que el médico me atendiera. De todo pensaba, menos terminar procesado por cosas que yo no hice”, puntualizó el político santandereano, en la audiencia del sentido de fallo. Ahora, tendrá la oportunidad de demostrar en segunda instancia que no fue corrupto, aunque tenga todos los expedientes judiciales en contra.
Nota de la editora: Esta publicación se actualizó luego de que el juez penal de Bucaramanga diera a conocer el monto de la pena contra Rodolfo Hernández.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.