Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Los hechos ocurrieron en 1992, cuando el menor tenía 2 años y medio de edad, quien murió debido a "un trauma encéfalo craneano con un hematoma subdural agudo, contusión temporal derecha y equimosis en diferentes partes del cuerpo como consecuencia de lesiones antiguas en la mejilla izquierda, el submaxilar izquierdo, el tórax anterior derecho, el abdomen, la región inguinal derecha, el miembro viril y el muslo derecho, entre otras".
La hermana del niño, que en ese entonces tenía 4 años de edad, habló de los maltratos físicos que ella y su hermanito sufrían por parte de su madre, así como la evidencia física – hematomas en el cuerpo del niño con diferentes niveles de antigüedad- lo que le sirvió al Juzgado Quince Penal del Circuito de Medellín y posteriormente al Tribunal Superior del Distrito Judicial de la misma ciudad, para dictar sentencia condenatoria contra la madre adoptiva de los pequeños, ambas en el 2005.
Por la muerte del menor, ordenaron los tribunales 16 años de prisión, mientras que por los maltratos a la niña, pidió que se le impusiera una multa de 140 millones de pesos.
El apoderado de la madre adoptiva, indicó en su defensa, entre otros argumentos, que "sólo cuenta con quinto grado de instrucción básica y que su personalidad revela "profunda ingenuidad", en fin, alteraciones emocionales, conflictos de pareja, intento de suicidio y no se tiene la prueba de que en el momento de los hechos la sentenciada tuviese capacidad para medir las consecuencias de la conducta".
La sentencia se tardó tantos años en ser finalmente dictada por los tribunales antioqueños, porque, el sumario se tardó 11 años y 7 meses, desde 1993. Desde el 2004, cuando la investigación fue clausurada, hasta la actualidad, el apoderado había pedido que se casara la sentencia, hasta el pasado 17 de septiembre, cuando la Corte ordenó que la madre adoptiva del pequeño sí debía purgar su condena en prisión.