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La Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia se vio obligada a convocar una sesión extraordinaria, luego de aplazar por décima sexta ocasión la elección del sucesor en propiedad de Mario Iguarán Arana, a solo tres días de que el fiscal General (e), Guillermo Mendoza Diago, cumpla un año de interinidad.
Podría ser la última ronda electoral que se produciría durante el Gobierno del saliente presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, luego de 16 intentos fallidos de seleccionar al nuevo jefe del ente acusador.
Pese a que todas la jornada de votación volvió a ser lideradas por la misma candidata, la procuradora Delegada para la Sala Disciplinaria, Margarita Cabello Blanco, con 13 sufragios, no alcanzó la mayoría calificada que necesita para ser seleccionada.
Su rival más próximo, el ex presidente de la Corte Suprema Jorge Aníbal Gómez Gallego obtuvo 10 votos, en tanto que el consejero de Estado Marco Antonio Velilla alcanzó un máximo de nueve sufragios.
La sesión plenaria estuvo precedida de airadas reacciones del presidente (e) de la colegiatura, Jaime Arrubla Paucar, quien a título personal criticó el proyecto de Ley presentado por el Ejecutivo para que la competencia en la elección del Fiscal fuera trasladada de manera exclusiva al Presidente de la República.
En su momento el magistrado señaló que carecía de sentido el hecho de que el Ejecutivo hubiera impulsado la creación de una comisión de reforma a la Justicia y no hubiera atendido sus principales consideraciones, que radicaban en el propósito de mantener las competencias de cada una de las corporaciones judiciales.
Sin embargo, el panorama parece haberse transformado diametralmente con el anuncio del próximo ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, quien consideró que lo más conveniente era retirar la iniciativa que buscaba que la Corte Suprema de Justicia estuviera al margen de la elección del jefe del ente acusador.